Rafael Rotaeche, Arritxu Etxeberria, Javier Gracia
En este apartado se describe cómo debería ser la composición del grupo elaborador de una Guía de Práctica Clínica (GPC, los perfiles y las tareas de los distintos miembros y la importancia de que estén representados los grupos de interés y las disciplinas relacionadas con el tema objeto de la GPC. Asimismo se abordan las necesidades de formación de los miembros del grupo y la declaración de las actividades que pudieran constituir potenciales conflictos de intereses.
La constitución del grupo elaborador es la fase siguiente a la delimitación del alcance y objetivos de la GPC y es una pieza clave para el éxito del proyecto. La constitución de un grupo multidisciplinar es importante para garantizar que1:
Los perfiles que componen el grupo elaborador de una GPC son generalmente: líder, expertos en metodología (EM), clínicos, pacientes o cuidadores, colaboradores expertos (CE) y un coordinador técnico o product manager2.
A continuación se describen las funciones con las características deseables de los diferentes perfiles:
El trabajo del GEG exige trabajar de una forma conjunta y eficiente. Es necesario que el grupo sea conducido por una persona con experiencia en su dinámica. En caso de que el líder lo precise puede contar con asistencia de personal especializado en este punto.
En cada proyecto se deberían delimitar claramente las tareas de los distintos miembros del grupo, de acuerdo a sus conocimientos, a sus habilidades y a los recursos disponibles. Para ello puede ser útil cumplimentar una "tabla de doble entrada" en la que se describen unos perfiles orientativos, como se puede observar en la tabla 3.1:
Tabla 3.1. Propuesta orientativa de tareas y perfiles del grupo elaborador
| Líder | Clínicos | EM | Documentalista | Pacientes | Colaborador experto | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Preguntas Clínicas | +++ | +++ | +++ | ++ | +++ | |
| Búsqueda de la evidencia científica | ++ | + | ++/+++ | +++ | ||
| Evaluación y síntesis | ++ | + | +++ | |||
| Formulación recomendaciones | +++ | +++ | ++ | ++ | ||
| Redacción | +++ | ++ | ++ | ++ | ++ | |
| Coordinación Liderazgo | +++ | +/++ |
Esta propuesta admite diferentes variaciones que pueden funcionar satisfactoriamente en las distintas experiencias de desarrollo de GPC. Por ejemplo, pueden existir situaciones en las que la labor del documentalista la realicen los expertos en metodología u otras en las que los clínicos sean capaces de realizar de forma autónoma la síntesis de la evidencia científica. Los proyectos concretos de GPC hacen que los repartos de tareas entre los diferentes perfiles del equipo puedan variar. El carácter local, regional o nacional de una GPC y los conocimientos y las habilidades de los profesionales disponibles determinan la composición final del equipo y el reparto de tareas. Por otro lado, tal y como se describe en el apartado de implicación de los pacientes, las guías para pacientes no tienen por qué ser elaboradas por el mismo grupo elaborador de la GPC.
En la elaboración de una GPC existen otras figuras que no forman estrictamente parte del grupo elaborador pero que tienen un papel importante en su desarrollo:
En la elección de los miembros del grupo es necesario tener en cuenta:
Finalmente, hay que tener presente que la composición de GEG puede suponer la primera barrera en la utilización de una GPC por sus usuarios finales. Por ejemplo será difícil convencer a los profesionales de atención primaria que sigan una GPC sobre enfermedad pulmonar obstructiva crónica elaborada exclusivamente por neumólogos hospitalarios.
La forma de trabajo debe buscar el grado más alto de rigor y de eficiencia, ya que gran parte de los miembros del grupo compatibilizan su trabajo en la GPC con su labor clínica asistencial.
Estas dos tareas suelen ser el objeto de la primera reunión del grupo. Esta reunión requiere una cuidadosa preparación. Es necesario enviar previamente la documentación necesaria, como el orden del día, información general del proyecto, el cuestionario sobre necesidades de formación o el formulario de declaración de intereses (ver Anexo 4 (versión pdf, 94 kb) y Anexo 5 (versión pdf, 83 kb)).
En esta reunión es importante explorar las expectativas de los miembros del equipo respecto al proyecto, tratar los aspectos administrativos y la forma de trabajo propuesta. En ocasiones, además, se pueden consensuar las preguntas clínicas que abordará la guía elaborando un primer borrador.
No hay una pauta estricta sobre su número, aunque la experiencia nos dice que no pueden ni deben ser demasiadas. Algunos autores plantean que deberían ser tres reuniones4. En caso de que la reunión inicial no concluya con la elaboración de las preguntas clínicas, la siguiente reunión tendrá como objetivo consensuar el listado definitivo Sea cual sea el número de reuniones, es imprescindible que se preparen con la suficiente dedicación, aportando los materiales necesarios (borradores, tablas de evidencia, etc.) con antelación. Debe definirse claramente el orden del día de la reunión y sus objetivos.
Posteriormente es recomendable elaborar el acta que recoge los acuerdos y conclusiones. En cada reunión es importante revisar el cronograma de la GPC y ajustar las previsiones en función de las dinámicas de los grupos. En ocasiones, puede ser útil grabarlas4.
Una vez que las preguntas están definidas, se suele trabajar en grupos más reducidos (2-3 personas). Las preguntas se reparten entre estos subgrupos en función de su experiencia, de sus preferencias en los temas o de su proximidad geográfica. El grueso del trabajo en grupos pequeños puede realizarse de forma virtual (comunicación electrónica, Internet, etc.), si bien pueden mantener algunas reuniones presenciales según la cercanía geográfica y las necesidades de sus miembros. Los subgrupos establecen su propia dinámica de reuniones, bien en coordinación con el líder o de forma más autónoma, contando para ello con el apoyo de los expertos en metodología.
Los grupos continúan con su trabajo hasta la redacción de un borrador con las recomendaciones que respondan a las preguntas formuladas. Lo más adecuado es que todos los miembros del grupo revisen este conjunto de recomendaciones. En esta fase, previa a la redacción del primer borrador de la GPC, puede ser necesaria una reunión general para consensuarlas. Para ello, se debe enviar con suficiente antelación todo el material y posibles propuestas relacionadas con los temas que se van a tratar.
Existe amplia literatura sobre los métodos formales de consenso5 (grupo nominal, Delphi y métodos mixtos como el seguido por la Corporación RAND (Research and Development Corporation, Corporación de Investigación y desarrollo). Estos métodos son especialmente útiles si se requiere un consenso en la formulación de recomendaciones, como por ejemplo, cuando no hay evidencia científica, cuando la evidencia disponible es controvertida, cuando el balance entre los beneficios y riesgos es estrecho o cuando los valores que los pacientes asignan a los diferentes resultados es variable e incierto.
Es recomendable un correcto asesoramiento por personas que conozcan la aplicación de estos métodos formales de consenso.
Los clínicos que participan en la elaboración de una guía suelen necesitar formación sobre el desarrollo de GPC basadas en la evidencia científica y sobre las herramientas que se precisan para su elaboración. Los contenidos y la duración de la formación deben adaptarse a las necesidades de cada equipo. Para planificar la formación puede resultar útil el formulario del Anexo 4 (versión pdf, 94 kb).
La formación básica debe tratar como mínimo los siguientes aspectos:
El calendario de la formación debe adaptarse a cada proyecto. Lo más apropiado es realizar la formación por módulos sucesivos, de forma que los miembros del grupo accedan a ellos según sus necesidades. Después de la reunión de constitución del grupo se suele realizar el primer módulo de diseño y evaluación de GPC. La formación posterior se planifica según las necesidades del equipo (taller de preguntas, talleres de lectura crítica, etc.). Toda la docencia se debería realizar con un formato interactivo utilizando material de la propia GPC que se está elaborando. La duración total del curso de formación puede estimarse entre 20 y 25 horas. Otra opción puede ser la de realizar un curso intensivo en el que toda la formación se proporcione al mismo tiempo. La elección del formato (curso intensivo o por módulos) dependerá de la disponibilidad de los docentes y de los potenciales asistentes.
Las GPC proponen una serie de recomendaciones que tienen influencia sobre muchos profesionales sanitarios. Los destinatarios de las guías deben conocer las relaciones que mantienen los autores individuales de las guías con la industria de la salud (farmacéutica u otras tecnologías sanitarias) como una manera de intentar garantizar la independencia y la transparencia en su desarrollo6.
Las actividades que pueden constituir potenciales conflictos de intereses se producen en aquellas circunstancias en que el juicio profesional sobre un interés primario, como la seguridad de los pacientes o la validez de la investigación, puede estar influenciado por otro interés secundario, sea un beneficio financiero, de prestigio o de promoción personal o profesional7. Los intereses que habitualmente se declaran son de tipo financiero, no porque éstos sean más perniciosos que otros, sino porque se pueden medir y se pueden valorar de forma objetiva7. El potencial conflicto de intereses puede existir con independencia de que el profesional considere que dichas relaciones tengan o no influencia sobre su criterio científico.
Antes de la incorporación al grupo de trabajo, los miembros potenciales del GEG, y todas aquellas personas que puedan tener una participación directa en la elaboración de la guía, incluyendo a los colaboradores expertos o los pacientes/cuidadores (si es que se incorporan a este proceso de elaboración), deben proporcionar una declaración formal de intereses. Es importante que a todos los miembros se les explique claramente lo que significa una declaración de intereses, y los motivos por los que es necesario que todos los miembros del grupo la realicen. En las relaciones de los profesionales con la industria de la salud se pueden considerar seis tipos de interacciones financieras6:
La declaración de intereses de los miembros potenciales del equipo debe preceder a cualquier decisión sobre su inclusión definitiva en él. Cualquier modificación relevante en los intereses debe ser recogida al inicio de las reuniones del grupo. Si un miembro del grupo de trabajo tiene un posible conflicto de intereses en una parte limitada de la guía se abstendrá de participar en esa parte, pero puede hacerlo en el resto del proceso. Corresponde al líder de la guía, junto con las personas del grupo que contribuyen de forma significativa a la coordinación del proyecto, determinar si los intereses declarados por un miembro potencial del equipo son de una entidad tal que se desaconseja que forme parte del equipo de elaboración de la guía, o basta con que no participe en alguna parte del proceso.
En el ámbito de las GPC, tanto el NICE2 (National Institute for Clinical Excellence, Instituto Nacional para la Excelencia Clínica del Reino Unido) como SIGN1 (Scottish Intercollegiate Guidelines Network, Red Escocesa Intercolegiada sobre Guías de Práctica Clínica) consideran los siguientes tipos de intereses:
En lo que se refiere a la relación del interés con los aspectos que trata la GPC se consideran dos tipos1,3:
En cuanto al tiempo que debe considerarse en la declaración de intereses en las guías, se contemplan habitualmente los posibles intereses actuales (los que están afectando en el momento de la declaración y las interacciones que están en proceso de desarrollo) y los previos. En nuestro medio, se recomienda declarar los intereses de los tres últimos años.
Habitualmente lo que se declara es el tipo de actividad y el nombre de la compañía, no la cuantía. La presencia de una declaración de intereses es uno de los criterios del Instrumento AGREE, utilizado para evaluar la calidad de la GPC8. Para que este criterio se cumpla plenamente, la GPC debe mencionar la declaración de los intereses de autores y revisores y cómo se han recogido (formularios). Las evaluaciones de este apartado en las GPC nacionales manifiestan que todavía es una práctica con un amplio margen de mejora 9,10. En el Anexo 5 (versión pdf, 83 kb) se proporciona un modelo de formulario para facilitar la recogida de los posibles conflictos de intereses.
La composición multidisciplinar del Grupo Elaborador de la Guía de Práctica Clínica (GEG), incluidos los pacientes, es esencial tanto para la elaboración con éxito de una GPC como para facilitar su futura implementación.
Las guías tienen que incluir en su GEG un número suficiente de expertos en metodología para asegurar que el producto final se base en la evaluación de la mejor evidencia disponible. La transparencia en la elaboración de estas guías exige que todos los miembros del GEG, colaboradores, expertos y revisores, realicen una cuidadosa declaración de intereses. Los programas sobre GPC deben acompañarse de actividades planificadas de formación de acuerdo a las necesidades específicas del GEG.
Tabla 3.1. Propuesta orientativa de tareas y perfiles del grupo elaborador (20 kb)
Anexo 4. Formulario de necesidades de formación (pdf, 94 kb)
Anexo 5. Declaración de intereses (pdf, 83 kb)
Última actualización: 7 de mayo de 2008

