Guía de Práctica Clínica de Intervenciones Psicosociales en el Trastorno Mental Grave.

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  1. Introducción
  2. Alcance y objetivos
  3. Metodología
  4. Características de la GPC
  5. Intervenciones rehabilitadoras de tipo psicosocial
  6. Difusión e implementación
  7. Recomendaciones de investigación futura
  8. Anexos
  9. Bibliografía
  10. Listado completo de tablas y figuras

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5. Intervenciones rehabilitadoras de tipo psicosocial

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5.3. Intervenciones de nivel de servicios

Los distintos modelos de atención comunitaria parten de la necesidad de ayudar a las personas con TMG a acceder a los recursos sanitarios y de coordinar las distintas intervenciones. Tras un proceso mundial de desinstitucionalización se han desarrollado una serie de servicios comunitarios (centros de Salud Mental comunitarios-CSMC, centros de día, etc.)8, que serán objeto de revisión en este apartado. En España, este proceso vino de la mano de la Ley General de Sanidad200 y supuso la emergencia de una nueva cultura asistencial, caracterizada por el desplazamiento del centro de la atención desde el hospital psiquiátrico/manicomio a la comunidad11.

Los equipos multidisciplinarios e interdisciplinares (equipos de salud mental comunitarios, ESMC), caracterizados por la implicación de todas las categorías de profesionales de cuidado de salud mental (enfermería, psicología, psiquiatría, terapia ocupacional y trabajo social), se han convertido en la forma más prevalente de organización del trabajo en Europa y Estados Unidos. Los ESMC en su forma más elemental proveen todo el abanico de intervenciones, incluidas las aportaciones de psiquiatría, psicología, enfermería, trabajo social y terapia ocupacional, para un área geográfica de referencia, priorizando a los adultos con TMG201. Las preocupaciones acerca del funcionamiento de los ESMC han surgido acerca de los siguientes aspectos8:

  1. Impacto en la comunidad, violencia, etc., de las personas con TMG.
  2. Calidad de vida de los pacientes con TMG y de sus cuidadores.
  3. Falta de evidencia clara sobre los beneficios de la organización en CSMC.
  4. Escaso conocimiento de los componentes que harían más efectivo el funcionamiento.

El desarrollo de servicios adicionales en la comunidad ha tenido la consecuencia de incrementar la complejidad a la que las personas con TMG se enfrentan para acceder a servicios que antes estaban disponibles en el hospital, y precisamente algunos de los problemas de esta población es la escasa iniciativa, la dificultad para solicitar ayuda y los problemas para vincularse a servicios comunitarios. El reconocimiento de la necesidad de coordinar estos diferentes servicios es lo que hizo surgir el Case Management (CM), y, consecuentemente una nueva profesión sanitaria: la de encargada/o de caso202. De este modo, en los últimos 20 años se han generado otros tipos de servicios que pueden ser clasificados en 2 categorías8:

  1. Servicios con objetivos muy delimitados: intervención en crisis, atención domiciliaria, rehabilitación laboral o intervención precoz.
  2. Servicios destinados a cubrir una amplia gama de necesidades del paciente, como el tratamiento asertivo comunitario (TAC) o el Case Management.

En las últimas dos décadas han surgido una serie de sistemas de Case Management202. El primero de los enfoques fue el de “agente”que no cumple funciones clínicas ni es necesario que posea habilidades en ese sentido. El modelo “clínico” de CM fue desarrollado reconociendo este hecho y tratando de dotar al encargado/a de funciones clínicas con habilidades en áreas como psicoeducación y psicoterapia. En los años setenta se creó un programa comunitario como alternativa al hospital: el tratamiento asertivo comunitario (Program for Assertive Community Treatment), que se ha convertido en un abordaje terapéutico amplio y que va más allá del sistema de agente o el sistema clínico203. Estos equipos han sido denominados en Reino Unido Assertive Outreach Teams. El TAC es implementado por un equipo multidisciplinario con unas características básicas204:

  1. Baja ratio personal/pacientes (por ejemplo, 10:1).
  2. Servicios suministrados en la comunidad, no en la consulta.
  3. Casos compartidos por el equipo, no asignados de forma individual.
  4. Cobertura de 24 horas, 7 días a la semana.
  5. Servicios proporcionados por el equipo, no externos.
  6. Ilimitado en tiempo.

Existen otras formas de intervención derivadas del CM y del TAC como las siguientes8:

  1. Care Program Aproach (CPA), con estas bases:
    • Metodología sistemática para evaluar las necesidades sociales y de salud.
    • Plan de cuidado que identifica los cuidados sociales y de salud requeridos a una serie de proveedores.
    • Designación de un encargado/a de caso para mantener estrecho contacto con el usuario y monitorizar y coordinar los cuidados.
    • Revisiones regularmente programadas, y actualizaciones y modificaciones consensuadas del plan de cuidados.
  2. Intensive Case Management (ICM), que se caracteriza por una carga de menos de 20 pacientes por encargado/a de caso (normalmente, un psiquiatra).

El modelo ICM (Intensive case management) fue desarrollado para cubrir las necesidades de los pacientes altamente frecuentadores, disminuyendo la ratio de personal/ pacientes propia del CM de agente y acercándola a límites similares a los del TAC. La diferencia con éste estriba en que en el TAC los casos son compartidos por el equipo, mientras que en el ICM se mantienen en asignación individual al encargado de caso, como en el CM agente. Modificaciones sucesivas han dado lugar a modelos como el de fortaleza o como el rehabilitador, otorgando mayor papel a las preferencias del paciente y a sus capacidades.

La atención en la comunidad de los pacientes con TMG se estructura a menudo en torno a los recursos que proporcionan atención durante el día. Tal y como recuerda Marshall et al. 205, el término “cuidados de día” se define mejor recordando sus funciones y relacionándolas con las estructuras que los proporcionan: constituir una alternativa a la hospitalización, acortar la duración de esta y promover la recuperación y el mantenimiento en la comunidad. Estas tres funciones pueden ser implementadas desde tres recursos diferentes: hospitales de día, servicios de empleo y recursos sociales.

En este capítulo, y en general en esta GPC, no se abordan cuestiones relacionadas con el tratamiento agudo (hospitalario) de los pacientes y con las alternativas (comunitarias), como equipos de resolución de crisis, tratamientos domiciliarios u hospitales de día.

Con el objetivo de unificar terminología en esta GPC se adoptará los términos utilizados en las Recomendaciones de Rehabilitación de la Asociación Española de Neuropsiquiatría 11, y se referirá a:

  1. Centros de Rehabilitación Psicosocial, equivalente a las funciones de Centro de Día
  2. Unidades Hospitalarias de Rehabilitación, equivalente a Unidades de Media estancia, Comunidades terapéuticas, etc.

Pregunta para responder

¿Qué sistema de provisión de servicios –centros de día y/o centros de rehabilitación psicosocial, centros de Salud Mental comunitarios, tratamiento asertivo comunitario, Intensive Case Management (ICM), hospitales de día no agudos, o Case Management (CM)– es más efectivo en personas con TMG?

En la GPC de Esquizofrenia del NICE8 se abordan distintas intervenciones de nivel de servicios que son incluidas en esta GPC como:

  1. Cuidado de día hospitalario no agudo, basándose en una revisión que a su vez incluye 8 ECA, de los que se seleccionan 4.
  2. Centros de salud mental comunitarios (CSMC) (3 ECA, n = 334).
  3. Tratamiento asertivo comunitario (TAC) (22 ECA, n = 372). El comparador es tratamiento estándar, rehabilitación hospitalaria o Case management (CM) estándar.
  4. Case management intensivo (ICM) (13 ECA, n = 2546).

Centros de día y/o centros de rehabilitación psicosocial

Existe además otra revisión sistemática posterior a la GPC del NICE8 como la de Catty et al.206, en la que a pesar de haber identificado más de 300 citas, no encontraron ensayos clínicos aleatorios sobre centros de día no médicos.

Centros de Salud Mental Comunitarios (CSMC)

Referente a los CSMC, hay una revisión sistemática elaborada por Malone et al.204 en la que se incluyen 3 ECA (n = 587) donde compararon estos centros con un servicio hospitalario estándar que generalmente evaluó a los pacientes en consultorios y ambulatorios, con menor énfasis sobre el trabajo multidisciplinario.

En la revisión de los estudios de CSMC existe una concordancia en casi todos los puntos evaluados: algo comprensible si se tiene en cuenta que tanto la GPC de Esquizofrenia del NICE8 como la revisión de Malone et al.204 utilizan 3 estudios de los cuales 2 son comunes a ambas revisiones201,202.

Las consideraciones que deben hacerse son estas:

  1. Existe una divergencia en los resultados mostrados en cuanto a hospitalizaciones, favorable a CSMC en el estudio de Malone et al.204 y neutro en la GPC de Esquizofrenia del NICE8. Ambos resultados están obtenidos del mismo ECA202 por lo que la única explicación es que la GPC de Esquizofrenia del NICE haya manejado datos complementarios no publicados, tal y como especifica que ha hecho en el caso de este estudio.
  2. En la GPC de Esquizofrenia del NICE8 también se considera que los pacientes procedentes del estudio de Tyrer et al.201 eran más graves y con más probabilidades de reingreso, por lo que optó por no agregar los datos a los del artículo de Merson et al.202 y exponerlos independientemente, mientras que en la revisión de Malone et al.204 sí se agregaron.
  3. Los datos de satisfacción procedentes del estudio de Merson et al.202 son tenidos en cuenta únicamente en la RS de Malone et al.204, ya que en la GPC de Esquizofrenia del NICE se considera que no son extraídos con una herramienta validada, por lo que se excluyen estos datos.

El grupo elaborador de esta GPC ha optado por tener en cuenta los datos aportados por la GPC de esquizofrenia del NICE y la RS de Malone et al. señalando sus divergencias metodológicas puesto que en el grueso de sus hallazgos son concordantes.

Tratamiento Asertivo Comunitario (TAC), Intensive Case Management (ICM), Hospitales de día no agudos y Case Management (CM)

Respecto a TAC, ICM, Hospitales de día no agudos y CM, existe una discrepancia ya clásica en la literatura referente a si existe o no reducción de hospitalización.

Para responder al apartado de TAC y Hospitales de día no agudos se aportan los datos obtenidos de la GPC de esquizofrenia de la NICE8.

Ha habido estudios posteriores a la GPC de esquizofrenia de la NICE8, entre los que se encuentra la revisión de Burns et al.207 (incluye 29 ECA) donde se evaluó la eficacia del ICM para prevenir hospitalizaciones frente al tratamiento estándar o frente al CM de baja intensidad. También está la revisión de Marshall et al.205 que analizó la efectividad del CM frente a la atención estándar en personas con TMG (11 ECA, n > 1300).

Las distintas formas de proveer atención psiquiátrica y social en diferentes países limita la generalización de los hallazgos de este tipo de investigación. Los contextos locales e internacionales afectan a la extrapolación de los hallazgos a diferentes entornos208. En cuanto a la aplicabilidad en nuestro medio de la evidencia encontrada, existen varios problemas:

  1. Los distintos marcos sanitarios de Estados Unidos y Reino Unido (países en los que se han realizado la gran mayoría de los estudios), que determinan diferencias al establecer lo que es el tratamiento estándar frente al que la mayor parte de las intervenciones experimentales se comparan.
  2. Los distintos sistemas de apoyo y bienestar social, que determinan diferencias en cuanto a las necesidades y las áreas para las que es necesario diseñar una intervención.
  3. Las distintas denominaciones de intervenciones (Assertive Outreach, en Reino Unido; Assertive Community Treatment, en Estados Unidos) y las distintas versiones de una misma intervención adaptadas a cada medio (Case Management vs. Intensive Case Management).

Estas limitaciones en la aplicabilidad se traducen en aspectos prácticos. Por ejemplo, Malone et al.204 recuerda, al hablar de la generalización de resultados de los estudios de CSMC, que hay que ser cauto, ya que la asistencia comunitaria en salud mental se ha extendido sustancialmente y es muy probable que la terapia convencional se acerque bastante a lo que se considera el tratamiento con equipos de CSMC. De esta forma, estudios adicionales pueden estar asociados a menores diferencias entre estas dos formas de asistencia.

La mayor parte de las intervenciones y configuraciones de niveles de prestación de servicios a los que se hace referencia en este capítulo están en mayor o menor medida implantadas en nuestro medio, por lo que el impacto se ha de centrar en la implantación de equipos de tratamiento asertivo comunitario. En efecto, la asistencia en la mayor parte del territorio del SNS está centrada en los CSMC, la disponibilidad de centros de rehabilitación psicosocial, unidades hospitalarias de rehabilitación, etc. varía de unas áreas a otras, pero puede considerarse generalizada a todo el territorio.

El equipo elaborador de esta GPC considera que el impacto de la implantación de equipos de TAC ha de ser elevado porque mejoraría la asistencia de los pacientes que, de no existir el servicio, no serían atendidos por el sistema (se escapan), y permitiría prestar una atención más eficiente a los que sobrecargan las unidades de corta estancia. Las personas con TMG constituyen una población relativamente pequeña pero, suponen una carga importante para el SNS y para sus familias.

Los problemas específicos del diseño de este tipo de estudios para la evaluación de las intervenciones de nivel de servicios están relacionados con las siguientes dificultades:

  1. La dificultad de definir con precisión dichas intervenciones.
  2. Las variaciones en cuanto a la aplicación de un mismo modelo (o fidelidad al modelo).
  3. Las variaciones entre distintos entornos y distintos momentos, en cuanto al cuidado estándar frente al que se compara.
  4. La frecuencia con que unas y otras intervenciones se solapan en función del lugar.

5.3.1. Centros de día y/o centros de rehabilitación psicosocial

No se han encontrado ensayos clínicos aleatorios que evalúen estos dispositivos206.

arriba

5.3.2. Centros de Salud Mental Comunitarios (CSMC)

CSMC vs. TE

Utilización de servicios

En la GPC de esquizofrenia del NICE8, se indica que hay insuficiente evidencia para determinar si los CSMC reducen los ingresos hospitalarios cuando se compara con el tratamiento estándar (n =100; RR = 0,71; IC 95%: entre 0,42 a 1,19 y n = 155; RR = 0,88; IC 95%: entre 0,76 y 1,01). Estos resultados concuerdan con los hallados en la RS de Malone et al.204 (n =587; 3 ECA; RR = 0,81; IC 95%: entre 0,7 a 1,0)

Tampoco se han hallado diferencias respecto al uso de servicios de urgencias (n = 587; 3 ECA; RR = 0,86; IC 95%: entre 0,7 y 1,1) ni a la disminución de los contactos con Atención Primaria (n = 587; 3 ECA; RR = 0,94; IC 95%: entre 0,8 y 1,1)204.

RS (1-)

 

 

Fallecimientos

No hay suficiente evidencia para determinar si los CSMC están asociados a una disminución de las ratios de fallecimiento (n = 100; RR = 0,54; IC 95%: entre 0,05 y 5,78; y n = 155; RR = 0,89; IC 95%: entre 0,06 y 13,98)8. Tampoco se han encontrado en la RS de Malone et al.204 (n = 587; 3 ECA; RR= 0,47; IC 95%: entre 0,2 y 1,3) en la evaluación a medio plazo (de 3 a 12 meses).

RS (1-)

 

 

Perdida de contacto

Respecto al riesgo de pérdida de contacto en la población atendida en CSMC frente al TE parece indicar que hay insuficiente evidencia para determinar dicha asociación .(n = 100; RR = 1,24; IC 95%: entre 0,49 y 3,16 y n = 155; RR = 1,04; IC 95%: entre 0,60 y 1,79)8. Resultado similares a los obtenidos en el estudio de Malone et al. 204 (n=253; RR = 1,10; IC 95%: entre 0,7 y 1,8).

RS (1-)

 

 

Estado mental

En los datos señalados en la GPC de Esquizofrenia del NICE, y que son los aportados por el estudio de Merson et al. 202 respecto a la evolución del estado mental en la población atendida en CSMC frente a TE, no se observan diferencias entre las dos intervenciones (n = 100; DMP = -0,80; IC 95%: entre -5,74 y 4,14).

ECA (1-)

 

 

Funcionamiento Social

No hay evidencia que determine si el CSMC está asociado a una mejora del funcionamiento social según la escala Social Functioning Questionnaire (n = 100; DMP = 0,70; IC 95%: entre -1,18 y 2,58)8

RS (1-)

 

 

Satisfacción del servicio

En el grupo de CSMC había un número menor de personas que estaban insatisfechas en comparación con los participantes que recibieron TE (n = 87; RR=0,37; IC95%: entre 0,2 y 0,8)204.

RS (1-)

 

 

5.3.3. Tratamiento Asertivo Comunitario (TAC)

TAC vs. Tratamiento Estándar (TE)

Utilización de servicios

Los pacientes que reciben TAC tienen más probabilidades de permanecer en contacto con servicios que los que reciben TE comunitario (número de pérdidas en seguimiento: n = 1757; RR = 0,62; IC 95%: entre 0,52 y 0,74)8; además disminuye las probabilidades de ingreso, comparado con el TE (n = 1047; RR = 0,71; IC 95%: entre 0,52 y 0,97; NNT = 7; IC 95%: entre 4 y 100)8.

 

 

 

El TAC disminuye las probabilidades de ingreso hospitalario comparado con la rehabilitación basada en el hospital (n = 185; RR = 0,47; IC 95%: entre 0,33 y 0,66; NNT = 3; IC 95%: entre 3 y 5)8.

RS (1–)

 

 

El TAC está asociado a una media de reducción de un 40% en el uso de camas8.

RS (1++)

El TAC esta asociado con un incremento de la satisfacción con los servicios comparado con TE (Escala de Client Satisfaction Scale: n = 120, DMP = -0,56; IC 95%: entre -0,77 y -0,36)8.

Alojamiento y trabajo

El TAC desciende la probabilidad de que los usuarios se conviertan en “sin hogar”, comparado con TE (n =374; RR = 0,22, IC 95%: entre 0,09 y 0,56; NNT = 10; IC 95% entre 7 y 20)8.

Los pacientes que reciben TAC tienen más probabilidades de vivir independientemente que los que reciben TE comunitario (no viviendo independientemente al final del estudio: n = 362; RR = 0,70; IC 95%: entre 0,57 y 0,87; NNT = 7; IC 95%: entre 5 y 17)8.

RS (1–)

 

 

Las personas que reciben TAC tienen menos probabilidades de estar desempleadas al final del estudio que las que reciben TE comunitario (n = 604; RR = 0,86; IC 95%: entre 0,80 y 0,91; NNT = 8; IC 95%: entre 6 y 13)8.

Síntomas y calidad de vida

Las personas que reciben TAC mejoran su estado mental más que las que reciben cuidado comunitario estándar, pero la diferencia es pequeña en términos de significación clínica (BPRS/Brief Symptom minos Inventory/Colorado Symptom Index: n = 255; DMS = -0,16, IC 95%: entre -0,41 y -0,08)8.

Las personas “sin hogar” que reciben TAC tienen probabilidades de experimentar mejoras clínicamente significativas en la calidad de vida, comparadas con las que reciben TE (General Wellbeing in Quality of Life Scale: n = 125; DMP = -0,52; IC 95%: entre -0,99 y -0,05)8.

RS (1-)

 

 

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5.3.4. Intensive Case Management (ICM)

ICM vs. Case management estándar (CM)

El ICM se asocia a un incremento de contacto con los servicios, comparado con el proporcionado con el CM estándar (número de pérdidas en seguimiento a 2 años: n = 1060; RR = 0,54; IC 95%: entre 0,39 y 0,74)8.

No existe diferencia significativa entre ICM y CM estándar en términos de número de participantes que pierden contacto con su encargada de caso (n = 780; RR = 1,27; IC 95%: entre 0,85 y 1,90)8, ni tampoco en términos de tasas de reingresos (n = 747; RR = 0,95, IC 95%: entre 0,85 y 1,05)8.

RS (1+)

 

 

Tampoco hay suficiente evidencia en términos de adherencia al tratamiento farmacológico (n = 68; RR = 1,32, IC 95%: entre 0,46 y 3,75)8.

RS (1-)

 

 

Respecto al estado mental no se han encontrado diferencias entre ICM y CM estándar en relación al estado mental (BPRS/CPRS endpoint score: n = 823; DMS = 0,02; IC 95%: entre -0,12 y 0,16)8 ni al funcionamiento social (Disability Assessment Schedule/Life Skills Profile: n = 641; DMS = -0,08; IC 95%: entre -0,24 y 0,07)8.

RS (1+)

 

 

ICM funciona mejor cuando los participantes tienden a usar mucho los cuidados hospitalarios. Cuando el uso de servicios de un hospital es elevado, el ICM puede reducirlo (p=0.001) no produciéndose efecto cuando el uso de cuidados hospitalarios es bajo207.

Respecto a los equipos de ICM organizados de acuerdo al modelo de TAC tuvieron más probabilidades de reducir el uso de cuidados hospitalarios (p=0.029), pero este hallazgo no se encontró al analizar los niveles de personal recomendados para TAC207.

RS (1+)

 

 

5.3.5. Hospitales de día no agudos

No hay diferencias entre los hospitales de día no agudos y el tratamiento ambulatorio para personas con TMG en cuanto al número de pérdidas de seguimiento (a 18 meses: n = 80; RR = 1,75; IC 95%: entre 0,56 y 5,51)8, tasas de ingresos (a 12 meses: n = 162; RR = 0,86; IC 95%: entre 0,61 y 1,23; a 24 meses: n = 162; RR = 0,82; IC 95%: entre 0,64 y 1,05)8, y estado mental (Symptom Check List–90: n = 30; DMP = 0,31; IC 95%: entre -0,20 y 0,82)8.

Tampoco existe evidencia suficiente que pueda determinar si hay alguna diferencia entre los hospitales de día no agudos y el tratamiento ambulatorio para personas con TMG en cuanto a funcionamiento social (Community Adaptation Scale: n = 30; DMP = -0,03; IC 95%: entre -0,30 y 0,24)8.

RS (1+)

 

 

5.3.6. Case Management (CM)

Case Management vs. Tratamiento Estándar (TE)

Las personas incluidas en Case Management tenían mayor probabilidad de permanecer en contacto con los servicios, en comparación con las que recibían TE (n = 1210; odds-ratio de Peto = 0,70; IC 99%: entre 0,50 y 0,98)205.

No hay diferencias en cuanto a mortalidad en los pacientes entre ambas intervenciones (n = 1.341; odds-ratio de Peto = 1,29; IC 99%: entre 0,55 y 3,00)205.

Las personas que estaban en el grupo de CM tenían aproximadamente dos veces más probabilidades de ingresar en un hospital psiquiátrico (n = 1300; odds-ratio de Peto =1,84; IC 99%: entre 1,33 y 2,57) que los pacientes que recibían TE205.

Respecto al encarcelamiento, el CM no tuvo ningún efecto claro (n= 757; odds-ratio de Peto = 0,90; IC 99%: entre 0,36 y 2,28)205, pero si parece ser más favorable para mejorar el cumplimiento de la medicación (N = 71; odds-ratio de Peto = 0,25; IC 99%: entre 0,06 y 0,97)205.

No hubo ninguna diferencia entre CM y TE en la mejoría del estado mental (n= 126; DME = 0,461; IC 99% entre -4,9 y 5,9)205, el funcionamiento social (DME = -0,097; IC 99% CL -0,47 -0,27; N = 197) ni la calidad de vida (N =135; DME = 0,096; IC 99%: entre -0,35 y 0,54)205.

RS (1+)

 

 

 

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Resumen de la evidencia

  No se han encontraron ensayos clínicos aleatorios que evalúen la eficacia de los centros de día y/o centros de rehabilitación psicosocial206.
1- No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre CSMC y TE en la reducción de los ingresos hospitalarios, ni en la perdida de contacto en la población atendida en el CSMC8,204.
1- No hay diferencias entre CSMC y TE en relación a las ratios de fallecimiento204.
1- Tampoco parece haber diferencias entre CSMC y TE respecto a la evolución del estado mental en la población atendida en CSMC202.
1- No está claro que el CSMC se asocie a una mejora en relación al funcionamiento social cuando se compara con el TE8. Sin embargo, si que parece haber un menor número de personas insatisfechas en el grupo de CSMC que el TE204.
1++ El TAC en personas con TMG, comparado con TE, está asociado a una mayor probabilidad de permanecer en contacto con los servicios, y reducir los ingresos hospitalarios8.
1- El TAC disminuye las probabilidades de ingreso hospitalario comparado con la rehabilitación basada en el hospital8.
1++ El TAC disminuye el uso de camas, desciende el riesgo de convertirse en “sin hogar”, más probabilidad de vivir independiente, un descenso del riesgo de estar desempleado y una mejora del estado mental8
1- El TAC está asociado a un incremento de satisfacción con los servicios8
1- Las personas “sin hogar” que reciben TAC tienen probabilidades de experimentar mejoras clínicamente significativas en calidad de vida8.
1+ El ICM se asocia a un incremento de contacto con los servicios cuando se compara con el CM8.
1+ No hay diferencias entre el ICM y Case Management, en relación a las perdidas de contacto con su encargada/o de caso8
1+ Cuando se compara el ICM con el Case Management, no hay evidencia que indique que se produce una mejora en las tasas de reingreso, el estado mental o el funcionamiento social en personas con TMG8.
1- No hay evidencia que indique que el ICM, en personas con TMG, comparado con Case Management mejore la adherencia al tratamiento8.
1+ ICM funciona mejor cuando los participantes tienden a usar mucho los cuidados hospitalarios. Cuando el uso de servicios de un hospital es elevado, el ICM puede reducirlo no produciéndose efecto cuando el uso de cuidados hospitalarios es bajo207.
1+ Respecto a los equipos de ICM organizados de acuerdo al modelo TAC tuvieron más probabilidades de reducir el uso de cuidados hospitalarios, pero este hallazgo no se encontró al analizar los niveles de personal recomendados para TAC207.
1+ No hay diferencias entre los hospitales de día no agudos y el tratamiento ambulatorio para personas con TMG, en cuanto a tasas de reingreso, estado mental y funcionamiento social8.
1+ Las personas que reciben Case Management tienen más probabilidades de permanecer en contacto con los servicios y mejorar el cumplimiento de la medicación205.
1+ No hay diferencias en cuanto al funcionamiento social, mejoría del estado mental, calidad de vida, encarcelamiento entre CM y TE en personas con TMG205.

Recomendaciones

B Cuando las personas con TMG precisen un número elevado de reingresos en unidades de corta estancia, y/o existan antecedentes de dificultades de vinculación a los servicios con el consiguiente riesgo de recaída o crisis social (como por ejemplo pasar a convertirse en “sin hogar”) es aconsejable proporcionar equipos de tratamiento asertivo comunitario.
Se debe favorecer la continuidad del tratamiento mediante la integración y coordinación de la utilización de los distintos recursos por parte de las personas con TMG, manteniendo una continuidad de cuidados e intervenciones y de relaciones psicoterapéuticas establecidas.
Se ha de mantener la asistencia desde la perspectiva del CSMC como configuración de prestación de servicios más implantada en nuestro medio, basado en el trabajo en equipo, en la integración de servicios y sin perder la perspectiva de poder integrar otras formas de configurar los servicios que se puedan desarrollar.
Cuando las necesidades de las personas con TMG no pueden ser cubiertas desde el CSMC se debe dar continuidad a la asistencia desde unidades que proporcionen cuidados de día, y cuya actividad se estructure en torno a los principios de la rehabilitación psicosocial, sea cual sea la denominación del recurso (Centros de Día, de Rehabilitación Psicosocial, etc.).
Se puede ofrecer un nivel de cuidados para las personas con TMG cuyas necesidades no pueden ser atendidas desde recursos que proporcionen cuidados de día en recursos residenciales de orientación rehabilitadora sea cual sea la denominación del recurso (unidades hospitalarias de rehabilitación, unidades de media estancia, comunidades terapéuticas, etc.).
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Bibliografía del apartado 05


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Última actualización: Enero 2010

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