Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal.

Versión completa

V. resumida | Info. Pacientes | Consulta rápida

  1. Introducción
  2. Alcance y objetivos
  3. Metodología
  4. Cuidados durante el parto
  5. Dilatación:1ª etapa del parto
  6. Segunda etapa del parto
  7. Alumbramiento: 3ª etapa del parto
  8. Cuidados del recién nacido
  9. Alivio del dolor durante el parto
  10. Monitorización fetal
  11. Difusión e implementación
  12. Líneas de investigación futura
  13. Anexos
  14. Listado completo de tablas y figuras
  15. Bibliografía

Abre nueva ventana: Apartado xx en versión pdf
Descargar Apartado 08 (101 Kb)

8. Cuidados del recién nacido

8.1. Pinzamiento del cordón umbilical

  • ¿Cuál es el momento más adecuado para pinzar el cordón umbilical?

Se cree que el pinzamiento precoz del cordón umbilical reduce el riesgo de HPP y de ictericia neonatal209. Por otro lado, hay datos que sugieren que puede haber beneficios si el pinzamiento se realiza tardíamente. Entre los beneficios se ha descrito una reducción de la probabilidad de transfusión feto-materna,210 incremento de los niveles de hemoglobina 209 y depósitos de hierro en el neonato con una reducción de la anemia durante la infancia4;211, mejor adaptación cardiopulmonar e incremento de la duración de la lactancia212.

Evidencia científica (hasta mayo de 2008)

La guía NICE10 para responder esta cuestión empleó una RS203 y tres estudios realizados en países con un nivel medio o bajo de ingresos214-216.

La RS, publicada en el 2004 presenta un NE=1+ e incluye ocho estudios, de los cuales cuatro217-220, fueron realizados en países con altos ingresos y los otros cuatro221-224 países con un nivel bajo o medio de ingresos. De entre los cuatro primeros, únicamente había un ECA220. Entre los siete estudios realizados en países con un nivel medio o bajo de ingresos hubo cinco ensayos controlados aleatorizados y uno cuasi-aleatorizado.

Todos los estudios comparaban el pinzamiento temprano del cordón con el tardío y mostraron bastante homogeneidad. En cambio la descripción y el momento del pinzamiento tardío variaron enormemente. Todos fueron incluidos en un metaanálisis, aunque el análisis e interpretación se hizo en función de los niveles de ingresos de los países.

 

 

En dos ensayos en países con ingresos elevados,217;219 se observó que el nivel de hematocrito 24 horas después del parto era significativamente mayor entre los RN con pinzamiento tardío: DMP 14,19% [IC 95% 11,27% a 17,12%] al igual que a las 2 a 4 horas: DMP 13,12% [IC 95% 11,21% a 15,03%] en 4 estudios217-220 y a las 120 horas después del parto: DMP 10,46% [IC 95% 8,31% a 12,61%] en tres estudios217-219. También, se observó un incremento en la proporción de neonatos con bilirrubina mayor a 15 mg/dl: OR=8,68 [IC 95% 1,49 a 50,48].

ECAs
1+

 

 

Cuando se analizan los estudios realizados en países con ingresos bajos y medios, los resultados fueron favorables al pinzamiento tardío: e nivel de hematocrito a las 24 horas fue superior en ese grupo: DMP 4,56% [IC 95% 3,01% a 6,10%]214-216. La proporción de neonatos con anemia se redujo significativamente: OR 0,14 [IC 95% 0,05 a 0,40]222;224 y la hemoglobina media infantil fue superior: DMP 0,96 g/l [IC 95% 0,29 a 1,64 g/l] medida en seis estudios215;216;221-224.

ECAs
1+

 

 

En un estudio de un país con un nivel de ingresos medio-bajo214 se vió que había una menor frecuencia de anemia neonatal a las 6 y a las 24 horas en el grupo con pinzamiento tardío (hematocrito<45%) y un aumento en la policitemia neonatal (hematocrito>65%) a las 6 y 24 horas de vida.

NICE10 apunta en las conclusiones que existe una evidencia limitada y de nivel medio que muestra que en los países de elevados ingresos, el pinzamiento tardío de cordón reduce la incidencia de anemia en neonatos, siendo el principal efecto adverso, el incremento en la incidencia de ictericia.

Para los países de bajos ingresos económicos, donde la anemia en los RN es más prevalente, la evidencia de elevada calidad muestra que el pinzamiento tardío reduce la incidencia de anemia en el neonato. No hubo resultados significativos en otras variables como la hemoglobina media en el cordón, ferritina media fetal, hematocrito en el cordón y bilirrubina sérica.

Por ello debido a las limitaciones de los estudios en países de altos ingresos y a la variabilidad en la descripción del momento de pinzamiento del cordón, consideran que puede haber confusión y que el impacto de retrasar el pinzamiento en países donde la anemia es menos prevalente no se conoce.

Actualización (2005 a mayo 2008)

La búsqueda bibliográfica arrojó 15 nuevas referencias, de las cuales se seleccionaron 4 para su lectura a texto completo, siendo seleccionadas dos revisiones sistemáticas225;226.

El metaanálisis de Hutton225, analiza 15 estudios: ocho ECAs y siete estudios no aleatorizados que incluían 1.912 mujeres. Se compara el pinzamiento temprano (n=911) vs pinzamiento tardío (n=1.001) del cordón umbilical de al menos dos minutos, en partos de neonatos con periodos de gestación de 37 o más semanas.

ECA
1+

 

 

Con el pinzamiento tardío las ventajas a los 2 y 6 meses incluyeron mejoras del estado hematológico, medido por el hematocrito, el hierro (concentración de ferritina) y las reservas de hierro, con importantes descensos en el riesgo de anemia. El riesgo de anemia a las 24 y 48 horas fue menor en los RN con pinzamiento tardío.

No se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos para el riesgo de ictericia. El riesgo de policitemia fue significativamente mayor en el grupo de pinzamiento tardío. Al hacer el análisis sólo con estudios de buena calidad las diferencias se mantenían, pero se perdía la significación estadística.

La RS Cochrane de McDonald de 2008226, incluye once ECAs con n=2.989 mujeres [NE=1+]. Todos los estudios eran ECAs por lo que la revisión también presenta un NE=1+. Pretende determinar los efectos de pinzar el cordón en diferentes momentos, sobre los resultados maternos y neonatales.

Los niveles de ferritina materna fueron significativamente mayores en el grupo con el pinzamiento inmediato: DMP 9,10 µg/L [IC 95% 7,86 a 10,34; n=107].

RS-MA de
ECAs
1+

 

 

No se observaron diferencias significativas en otras variables como la HPP pérdida media de sangre, necesidad de transfusión, uso de uterotónicos o duración de la tercera etapa del parto.

RS-MA de
ECAs 1+

 

 

La ictericia neonatal se observó en un menor número de neonatos en el grupo con pinzamiento temprano medido por la necesidad de fototerapia para la ictericia: RR 0,59 [IC 95% 0,38 a 0,92], 5 estudios, n=1.762.

RS-MA de
ECAs 1+

 

 

Existe un nivel significativamente mayor de hemoglobina en el RN del grupo con pinzamiento tardío: DMP 2,17 g/dL [IC 95% 0,28 a 4,06], 3 estudios, n=671. También se han observado diferencias en la concentración de hemoglobina a las 24-48 horas, aunque hubo una gran heterogeneidad entre los diferentes estudios; en cambio, a partir de los dos meses, las diferencias no fueron estadística ni clínicamente significativas.

RS-MA de
ECAs 1+

 

 

Menos RN tuvieron valores de hematocrito inferiores a 45% en el grupo con pinzamiento tardío tanto a las 6 como a las 24-48 horas. No se observaron diferencias significativas en otras variables como la policitemia, valores del test Apgar, lactancia, problemas respiratorios e ingresos en la UCIN.

En resumen, el pinzamiento tardío del cordón (a los 2 ó 3 minutos del nacimiento) demostró no incrementar el riesgo de hemorragia posparto. Además, el pinzamiento tardío puede ser ventajoso para los neonatos porque mejoran los niveles de hierro, los cuales pueden tener valor clínico en niños cuyo acceso a una buena alimentación es déficitario, aunque aumenta el riesgo de ictericia con requerimiento de fototerapia.

El GEG cosnsidera que la calidad de la evidencia es buena ya que tanto los estudios incluidos en NICE10 como el metaanálisis del JAMA, realizado por Hutton et al225 tienen un NE=1+ y la revisión de Cochrane tiene estudios de calidad media y alta.

Al valorar los resultados NICE10 se centra en la localización de los estudios, hace hincapié en que los datos son difícilmente extrapolables a la población general porque algunos están realizados en países con bajos niveles de ingresos.

RS-MA de
ECAs 1+

 

 

 

 

 

 

Resumen de la evidencia

1+
Hay evidencia de buena calidad que indique que el pinzamiento tardío del cordón umbilical en neonatos a término, al menos dos minutos después del parto, no incrementa el riesgo de hemorragia posparto y mejoran los niveles de hierro en neonatos225;226.
1+
A pesar de que existe un aumento de niños con policitemia entre los de pinzamiento tardío, este hecho parece ser benigno225.
1+
En el grupo con pinzamiento temprano se observó un menor número de neonatos con ictericia, medido por la necesidad de fototerapia226.
Recomendaciones
A
Se recomienda el pinzamiento tardío del cordón umbilical.
B
Se sugiere como conveniente el pinzamiento del cordón a partir del segundo minuto o tras el cese del latido de cordón umbilical.

8.2. Contacto piel con piel

  • ¿Cuál es el beneficio del contacto piel con piel?

En muchas culturas los bebés son colocados directamente sobre el pecho desnudo de la madre inmediatamente después del nacimiento. Históricamente este comportamiento era necesario para la supervivencia del RN. Actualmente, la mayoría de los niños nacen en un hospital y son separados de la madre o vestidos antes de entregárselo. Se ha sugerido que estas rutinas hospitalarias pueden perturbar la interacción precoz entre la madre y su hijo y tener efectos nocivos sobre ambos.

Evidencia científica

La Guía NICE10 utiliza para este punto la evidencia procedente de la guía227 que analiza sólo los efectos del contacto piel con piel y la lactancia materna. Los estudios incluidos fueron 1 RS con 17 estudios de baja calidad228, dos ECAs con NE=1+229;230 y 1 estudio observacional NE=3,231.

 

 

La RS encuentra que el contacto temprano piel con piel entre madre y RN parece tener algún beneficio clínico en relación con la lactancia materna y con el llanto y no tiene aparentes efectos negativos a corto o largo plazo. El ECA publicado en 1985229 encuentra que el contacto temprano piel con piel entre madre e hijo con succión se asocia con una mayor duración de la lactancia materna, (p<0,001) y el segundo ECA del 2005230 realiza un análisis sumando los datos de la RS de Anderson228 y obtiene un menor valor de OR pero con una estimación más precisa y con significación estadística: OR 1,89 [IC 95% 1,06 a 3,34] sobre los beneficios para la lactancia materna.

RS-1


ECA 1+

MA de
ECAs
1+

 

 

Hay evidencia de baja calidad que encuentra diferencias significativas en el aumento del tiempo de lactancia entre 1,55 y 3,10 meses más (p<0,001).

Actualización (2005 a mayo de 2008)

En la búsqueda de actualización se han encontrado 4 estudios, dos RS232;233, una revisión de estudios de intervención234, y una propuesta de GPC235 que no presenta la evidencia pero sí los criterios utilizados para la graduación de sus recomendaciones a favor del contacto piel con piel.

La revisión de Mercer232 tiene como objetivo revisar la evidencia sobre los efectos de las prácticas existentes en la transición del neonato, medido en un caso como control de la termorregulación. Incluye la RS y uno de los ECAs analizados por la guía NICE10.

E. Observa-
cional 3

 

 

Concluye que el contacto piel con piel temprano presenta beneficios tanto a corto como a largo plazo: a corto plazo aumenta y mantiene la tenperatura del RN, que duerme más tiempo y llora menos. A largo plazo, cuando se produce el contacto piel con piel y el amamantamiento en la primera hora, aumenta el tiempo de lactancia, se aumenta el afecto materno y se obtiene una puntación más alta en los niveles de sentimientos maternales.

La RS de Moore233 incluye 30 estudios (29 ECAs y 1 cuasi-aleatorio), con un total de 1.925 participantes y analiza si el contacto piel con piel temprano tiene resultados beneficiosos o adversos sobre la lactancia, conducta y adaptación madre-hijo. Otros resultados como la temperatura axilar, la frecuencia cardíaca y respiratoria no presentan diferencias significativas.

Estos son los resultados más significativos:

RS
-1

 

 

•  Lactancia 1 mes a 4 meses después del nacimiento, 10 estudios y 552 participantes: OR 1,82 [IC 95% 1,08 a 3,07].

RS de ECAs
1+

 

 

•  Contacto afectivo durante lactancia 36-49 horas después del nacimiento, 4 estudios y 314 participantes: DME 0,52 [IC 95% 0,07 a 0,98].

RS de ECAs
1+

 

 

•  Conducta de apego materno durante alimentación al primer o segundo día posparto, 6 estudios y 396 participantes: DME 0,52 [IC 95% 0,31 a 0,72].

En resumen, tanto en la guía NICE10 como en las revisiones posteriores de buena calidad, se observa que el contacto piel con piel entre madre e hijo tiene beneficios sobre el neonato y la madre en algunos parámetros como la duración de la lactancia, la termorregulación del neonato o los vínculos madre-hijo. No se han encontrados efectos adversos en el contacto piel con piel.

RS de ECAs
1+

 

 

Resumen de la evidencia

1+
Hay evidencia procedente de ECAs de buena calidad que encuentra que el contacto piel con piel es beneficioso a corto plazo para mantener la temperatura y disminuir el llanto del niño, y a largo plazo para aumentar el tiempo de lactancia materna232;233.

Recomendaciones

A
Se recomienda que las mujeres mantengan el contacto piel con piel con sus bebés inmediatamente después del nacimiento.
Para mantener caliente al bebé, se recomienda cubrirlo y secarlo con una manta o toalla, previamente calentadas, al tiempo que se mantiene el contacto piel con piel con la madre.
Se recomienda evitar la separación de la madre y el bebé dentro de la primera hora de vida y hasta que haya finalizado la primera toma. Durante este periodo se recomienda que la matrona mantenga una vigilancia con observación periódica que interfiera lo menos posible en la relación entre la madre y el RN con registro de signos vitales de los RN (color, movimientos respiratorios, tono y, si es preciso la frecuencia cardiaca) alertando al especialista de cualquier cambio cardiorrespiratorio.

8.3. Lactancia materna

  • ¿Es recomendable favorecer que el RN coja el pecho espontáneamente?

La preocupación por facilitar un inicio precoz de la lactancia ha motivado el que, en muchos centros, se adopte la práctica de estimular el agarre al pecho en la sala de partos, de la forma clásica. Sin embargo, se está proponiendo esperar a que el RN se encuentre preparado para iniciar la succión y que sea la propia criatura quién encuentre el pezón y se afiance al pecho espontáneamente. De esta forma, se respetaría mejor el proceso de adaptación de los recién nacidos y se facilitaría un agarre al pecho correcto.

Resumen de la evidencia

La Guía NICE10en su apartado sobre «Vínculo madre-niño y promoción de la lactancia materna», utiliza las recomendaciones de la guía realizada en el año 2006 y titulada «Postnatal Care: Routine postnatal care of women and their babies»227.

 

 

En esta guía se dice que aunque no se ha llegado a analizar si el momento de la primera lactancia es importante, existen estudios como el236 publicado en el año 2005 que concluye diciendo que un comienzo precoz de la lactancia favorece una mayor relación entre madre e hijo.

RS
1++

 

 

En cuanto al inicio de la lactancia incluye los siguientes estudios: una RS Cochrane de Anderson et al 2003228 en la que se concluye que los RN a término y saludables, cogen el pezón de forma espontánea y comienzan a mamar aproximadamente a los 55 minutos después del nacimiento y que durante los primeros 30 minutos sólo lamen el pezón.

RS de ECAs
y ECC
1++

 

 

El estudio de cohortes de Jansson et al, 1995237 estudia el comportamiento de la alimentación de 46 RN, mediante reflejos como llevar el dedo a la boca o girar la cabeza cuando se le toca la mejilla. Los resultados indican que los niños que son bañados a los 17 minutos después de nacer presentan menos signos de pre-lactancia que los que se bañan cuando han pasado 28,5 minutos del nacimiento.

E. de
Cohorte
3

 

 

El ECA de Taylor et al 1985229 encontró que el contacto temprano piel con piel entre madre e hijo con succión se asociaba con una mayor duración de la lactancia materna (p<0,001), en comparación con el contacto piel con piel sólo.

NICE10 afirma que la lactancia materna puede verse facilitada si la madre está cómoda, tiene el cuerpo bien acomodado y el RN es llevado a la mama.

ECA
1++

 

 

Las recomendaciones publicadas por la OMS en 1996 sobre «Cuidados en el parto normal: una guía práctica»4, presentaba en la categoría A de sus recomendaciones: Prácticas claramente útiles y que deben ser promovidas, la realización del contacto inmediato piel con piel entre madre e hijo y el apoyo al inicio de la lactancia en la primera hora después del parto. En el año 2006, en la página Web de UNICEF, encontramos un documento que trata de los principales factores que favorecen el inicio de la lactancia y que están resumidos en 10 pasos: «Los 10 Pasos para la Lactancia Exitosa». Este documento es una Iniciativa del Hospital Amigo del Niño y de la Madre (IHANM) de UNICEF/OMS, ahora iniciativa humanización de la atención al nacimiento y lactancia de UNICEF/OMS. En este documento, uno de los 10 pasos es ayudar a las madres a iniciar la lactancia dentro de la media hora siguiente al parto: Después del parto, el RN debe secarse y colocarse sobre la madre, para favorecer el apego precoz y el contacto piel con piel entre ambos. Después de 30 minutos el RN inicia los reflejos de mamar. Permitir que el RN mame, en contacto piel con piel, dentro de la primera hora de vida en la sala de partos o de recuperación, hace que se desencadene en la madre el reflejo de oxitocina, que favorece la retracción uterina previniendo hemorragias. El contacto piel a piel y el calostro evitan el estrés en el RN, lo inmunizan, mantienen la temperatura corporal y el nivel de glucemia238.

Actualización (2005 a mayo de 2008)

De 48 estudios identificados solo se seleccionó uno ya que los demás o no cumplían los criterios de inclusión o ya estaban recogidos en la RS Cochrane de Moore, realizada en 2007 que fue finalmente seleccionada233.

Esta RS está también incluida en la pregunta del «Contacto temprano piel con piel entre madre e hijo». Para analizar si el contacto piel con piel temprano tiene resultados beneficiosos o adversos sobre la lactancia extrae resultados de 16 estudios.

Opinión
experta
4

 

 

Quince de los 16 estudios permitieron que los neonatos lactaran durante el contacto piel a piel, pero sólo tres estudios documentaron el éxito del primer intento de lactar. El contacto temprano piel con piel produjo una mejora significativa en las medidas de lactancia con la puntuación BAT (Índice del Estado de la Lactancia) en estos 3 estudios con 223 participantes: OR 2,65, [IC 95% 1,19 a 5,91] cuando se comparaba con neonatos sostenidos por sus madres envueltos en mantas. A los 28 días los resultados no fueron significativos.

Los resultados de los diferentes estudios están influidos por las diferentes condiciones de asistencia a la madre, que no está bien documentada. La asistencia en la primera lactancia podría ser un componente necesario del contacto piel a piel, porque las madres a veces se sienten inseguras sobre su capacidad para iniciar satisfactoriamente la lactancia.

En resumen se observa que un comienzo precoz de la lactancia favorece una mayor relación madre e hijo y una mayor duración de la lactancia materna.

RS de ECAs
1+

 

 

Resumen de la evidencia

1++
La mayoría de RN sanos a término, presentan comportamientos espontáneos de alimentación en la primera hora de vida228.
1+
El contacto temprano piel con piel con succión se asocia con una mayor duración de la lactancia233.

Recomendaciones

A
La iniciación de la lactancia materna debe ser alentada lo antes posible después del nacimiento, preferentemente dentro de la primera hora.
Debe indicarse a las mujeres que si el RN no está intentando mamar, se le puede colocar enfrente del pecho para facilitar la puesta en marcha de los reflejos necesarios para conseguir un agarre adecuado, pero que no es recomendable forzar esta primera toma.

8.4. Baño del RN

  • ¿Cuál es el efecto del baño en el RN?

No parece haber evidencia de que bañar a los RN produzca beneficios, por el contrario supone una pérdida de temperatura corporal e interfiere con la recomendación de permanecer en contacto piel con piel durante al menos la primera hora. No existe además ninguna contraindicación al hecho de no bañar al RN.

Se desconoce la función real de la vérnix, pero sí se sabe que si no se baña al bebé la sustancia grasa es reabsorbida por la piel. Este efecto sugiere que puede tener efectos protectores sobre la piel mejorando la acidificación, hidratando y protegiendo de la pérdida de calor y de las infecciones.

Evidencia científica

La guía NICE10 no aborda el baño del RN y tampoco se ha encontrado ningún estudio que cumpla los criterios de selección en la actualización (a marzo de 2008).

 

 

Resumen de la evidencia

No existe evidencia para poder recomendar o no el baño inmediato en el RN. Sin embargo, distintas publicaciones hacen hincapié en la necesidad de esperar a realizar el baño cuando la temperatura del RN se haya estabilizado, realizando al nacer solamente una limpieza del exceso de vérnix. Por otra parte, se insiste también en la conveniencia de no interferir en el contacto piel con piel.

Recomendaciones

Se recomienda no bañar rutinariamente al RN en las primeras horas después del nacimiento.
Si la madre lo solicitara, el baño sería una opción aceptable siempre que se haya alcanzado la estabilidad térmica del neonato y sin interferir en el tiempo recomendado de contacto piel con piel.

8.5. Aspiración nasofaríngea y sondaje gástrico-rectal en el período neonatal

  • El paso de sondas gástrica-rectal y/o la aspiración naso-orofaríngea sistemática en el período neonatal inmediato ¿mejoran o no el pronóstico neonatal?

El paso sistemático de sondas para aspiración de secreciones, sangre o meconio, en RN con buena vitalidad, así como la verificación de que el esófago, ano-recto y coanas son permeables sigue siendo una práctica común en muchos centros239;240.

La aspiración oro-naso-faríngea se lleva a cabo con el fin de minimizar los riesgos de complicaciones respiratorias, principalmente el síndrome de aspiración meconial241; sin embargo algunas publicaciones han cuestionado su utilidad242;243.

Dado que la práctica de aspirar al RN tiene riesgos potenciales, la necesidad de evaluación de este procedimiento ampliamente practicado no debe ser ignorada242;244.

Evidencia científica

La guía NICE10 no aborda este punto.

Actualización (hasta diciembre de 2008)

No se encontraron estudios en la primera búsqueda de RS y metaanálisis para la actualización, por lo que en una segunda búsqueda se incluyeron ECAs en la estrategia. Se encontraron 2 estudios que cumplían los criterios de inclusión y que evaluaban la aspiración nasofaríngea en RN sanos frente a la no aspiración.

 

 

El ensayo de Estol de 1992,245 era de muestra pequeña, (n=40), con riesgo de sesgos, debido a la ausencia de una correcta aleatorización y ocultación de la secuencia. No encontró diferencias significativas en las variables estudiadas. El estudio concluye que dado que la mecánica respiratoria y la frecuencia cardiaca no se benefician de la aspiración oro-nasofaríngea, su uso rutinario debe ser limitado en RN sanos por vía vaginal.

ECA
1-

 

 

El estudio publicado en 2005 por Gungor S. et al246 realizado en Turquía, incluyó 140 RN con parto vaginal y líquido amniótico claro y se realizaron dos grupos aleatorios de 70 RN en cada grupo (con aspiración de oronasofaringe y sin aspiración). Los resultados obtenidos mostraron una frecuencia cardiaca significativamente menor a los 3-6 minutos en el grupo de no aspirados (p<0,001). El tiempo máximo para obtener niveles de SaO2>92% fue de 6 y 11 minutos (no aspirados y aspirados) respectivamente (p<0,001). El Apgar al minuto alcanzó una puntuación en cualquiera de los grupos de 8-9, mientras que el Apgar a los 5 minutos en RN aspirados no llegó a la puntuación 10. Los autores concluyen recomendando revisar la política de aspiración rutinaria de oro-nasofaringe en RN sanos.

Ambos estudios llegan a la misma conclusión: no es necesario realizar el aspirado nasofaríngeo en RN sanos de parto vaginal. Ante esta evidencia el GEG considera adecuado no recomendar la aspiración oro-nasofaríngea.

No existe evidencia en relación al paso de sondas para el diagnóstico de atresia esofágica. El GEG considera que existen otros signos de alarma que permiten sospechar una atresia de esófago y está de acuerdo con las últimas recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre el cuidado y atención del recien nacido sano en el parto y en las primeras horas despues del nacimiento247, de no realizar el paso de sondas por las fosas nasales, ni esofago, ni por el ano, ya que la simple exploración del RN es suficiente para descartar la mayor parte de los problemas graves neonatales.

ECA
1+

 

 

Resumen de la evidencia

1+
Los RN a los que no se ha realizado aspiración presentan una frecuencia cardiaca menor a los 3-6 minutos, un menor tiempo máximo para obtener niveles de SaO2>92% y mejores resultados en el Apgar a los 5 minutos246.

Recomendaciones

A
No se recomienda la aspiración sistemática orofaríngea ni nasofaríngea del RN.
No se recomienda realizar el paso sistemático de sonda nasogástrica ni rectal para descartar atresias en el RN sano.

8.6. Profilaxis oftálmica

La oftalmía neonatal, también llamada conjuntivitis neonatal, es una inflamación de la superficie ocular causada principalmente por bacterias y menos frecuentemente por virus o agentes químicos (248). Puede conducir a una lesión ocular permanente y a la ceguera. El contagio se produce principalmente en el canal del parto, aunque también puede producirse intraútero o tras el nacimiento por secreciones contaminadas del personal sanitario o miembros de la familia249;250.

Se ha descrito que la profilaxis mediante pomadas antibióticas reduce significativamente el riesgo de desarrollar oftalmía neonatal251. Sin embargo, queda por resolver cuál es la medicación profiláctica más efectiva, el régimen y momento de la administración más adecuados.

Por otra parte, existe preocupación sobre las consecuencias que la alteración de la vista y el olfato del RN ocasionada por la profilaxis puedan tener sobre el reconocimiento del pecho materno y el inicio de la lactancia.

8.6.1. Efectividad de la profilaxis oftálmica sistemática

    • ¿Cuál es la efectividad de la profilaxis oftálmica sistemática en el RN?
Evidencia científica

La guía NICE10 no aborda este punto.

Actualización (hasta julio de 2008)

Se ha incluido un estudio252 en la búsqueda de actualización. Se trata de un documento de revisión elaborado por Goldbloom RB en 1994252 para la Canadian Task Force, sobre la profilaxis oftálmica por gonococos y chlamydia en neonatos. La revisión incluyó estudios que evaluaban la eficacia de la profilaxis ocular neonatal con solución de nitrato de plata al 1%, pomada de tetraciclina al 1% o de eritromicina al 0,5% en dosis única, aplicada en el saco conjuntival del RN.

 

 

La evidencia procedente de estudios antes-después que comparan la realización de la profilaxis frente a no hacerla, mostró una drástica reducción en la incidencia de oftalmía gonocócica y ceguera. En relación con la infección por chlamydia la evidencia procedente de ensayos cuasi-experimentales mostró que los diferentes agentes tienen una eficacia comparable, aunque no concluyente.

En resumen, existe evidencia de calidad para justificar la utilización rutinaria de la profilaxis oftálmica de infección gonocócica, al menos en la ausencia de pruebas prenatales universales para la gonorrea.

RS de
ECAs,E.
Cuasi
experimental
y E.Cohortes
2+

 

 

Resumen de la evidencia

2+
La profilaxis oftálmica reduce de forma drástica la incidencia de oftalmía gonocócica y ceguera252.
2+
La evidencia sobre la eficacia de la profilaxis oftálmica neonatal de la infección por chlamydia no es concluyente252.

Recomendaciones

B
Se recomienda la realización de la profilaxis oftálmica en la atención rutinaria al RN.

8.6.2. Momento idóneo para la profilaxis oftálmica

    • ¿Cuál es el momento idóneo para realizar la profilaxis oftálmica en el RN?
Actualización (hasta julio de 2008)

 

 

Para responder a esta pregunta se ha seleccionado un informe realizado en el año 2002 sobre prácticas rutinarias de enfermería en Canadá253. En base a la evidencia disponible en el momento y por metodos de consenso, establece el momento de administración de la eritromicina en la profilaxis oftálmica neonatal. Hasta ese momento se administraba antes de una hora tras el nacimiento y a partir de ese año se prorrogó el período de administración a dos horas con el fin de fomentar los lazos madre-hijo. Estos cambios se apoyan en el conocimiento de que el período de incubación de la gonorrea es de 9 días y de la chlamydia de 3-4 días. Los autores recomiendan que el momento ideal para la profilaxis oftálmica sea 4 horas después del parto.

Opinión
experta
4

 

 

Por otro lado, la RS de Canadian Task Force de 1994, mencionada en la pregunta anterior252, proponía realizar la profilaxis antes de una hora después del nacimiento, ya que en los estudios incluidos en la misma así lo hacían.

GPC
2+

 

 

Resumen de la evidencia

4
Hay evidencias sobre los periodos de incubación en las infecciones oftálmicas (9 días para la gonorrea y 3-4 para la chlamydia) que han servido de apoyo para retrasar el momento de realización de la profilaxis oftálmica253.

Recomendaciones

El tiempo de administración de profilaxis oftálmica puede ampliarse hasta las 4 horas tras el nacimiento.

8.6.3. Producto más eficaz para la profilaxis oftálmica

    • ¿Cuál es el producto más eficaz para la profilaxis oftálmica del RN?

Desde 1884 se viene realizando profilaxis oftálmica en el RN, tanto para infecciones gonocócicas como por chlamydia, con diferentes sustancias, obteniendo distintos resultados para cada una de ellas. También se han ido sustituyendo los distintos productos aplicados a lo largo del tiempo. Actualmente se emplean varios tipos de antibióticos y antisépticos diferentes (tetraciclina, aureomicina, eritromicina, nitrato de plata, e incluso soluciones yodadas) y en distintas formulaciones (colirio, crema o pomada).

Evidencia científica

La guía NICE10 no aborda este punto.

Actualización (hasta julio de 2008)

 

 

La revisión de Goldbloom RB de 1994252 recomienda la profilaxis con pomada oftálmica de eritromicina al 0,5%, de tetraciclina al 1% o de nitrato de plata al 1%, en una sola aplicación y en dosis única. Sin embargo, cabe mencionar que la utilización del nitrato de plata puede presentar efectos secundarios como son las conjuntivitis químicas transitorias.

RS de ECAs,
E. Cuasi
experi-
mentales
y E.Cohorte
2+

 

 

En nuestro contexto, diversas sociedades científicas, entre ellas la Asociación Española de Pediatría (AEP) en sus protocolos sobre diagnóstico y terapéutica de neonatología en pediatría (revisados en el año 2003)254, recomienda realizar dentro de los cuidados generales en la sala de partos, la prevención de la oftalmía neonatal con administración de pomada oftálmica de tetraciclina al 1% (aureomicina) o de eritromicina al 0,5% en ambos ojos, reconociendo que la práctica es muy útil para la infección por Neisseria gonorrhoeae y parcialmente efectiva para la infección por chlamydia.

Opinión
experta
4

 

 

Además, en el documento publicado en 2009 de la Asociación Española de Pediatría sobre el cuidado y atención del recien nacido sano en el parto y en las primeras horas despues del nacimiento247, se recomienda como mejor forma de prevención de la infección neonatal vertical, el diagnóstico y el tratamiento de las infecciones por gonococo y por C. trachomatis en la gestante, así como la administración de dosis única, lo mas precoz posible, de colirio o pomada antibiótica al RN. Sin embargo y debido a que estos fármacos pueden enturbiar la visión del RN e interferir con la instauración del vínculo madrehijo, se recomienda retrasar esta administración hasta que el período de contacto piel con piel haya finalizado (50–120min).

El GEG esta totalmente deacuerdo tanto con la evidencia para la administración del tratamiento farmacológico, como con lel retraso de dicho tratamiento hasta la finalización del periodo piel con piel.

Opinión
experta
4

 

 

Resumen de la evidencia

2+
Dosis únicas de pomada oftálmica de eritromicina al 0,5%, de tetraciclina al 1% o de nitrato de plata al 1%, son eficaces y comparables en la profilaxis oftálmica del RN. La solución de nitrato de plata puede producir conjuntivitis químicas transitorias en el RN252.

Recomendaciones

Se recomienda la utilización de pomada de eritromicina al 0.5%, y como alternativa tetraciclina al 1%, para la realización de profilaxis oftálmica. Solamente en caso de no disponer de eritromicina o tetraciclina se recomendaría la utilización de nitrato de plata al 1%.

8.7. Profilaxis de la enfermedad hemorrágica con vitamina K

El síndrome de hemorragia por déficit de vitamina K (HDVK) puede presentarse de tres formas:

    • Comienzo temprano durante las 24 horas desde el nacimiento.
    • Comienzo habitual durante la primera semana tras el nacimiento, presentándose de forma clásica con sangrado oral, umbilical, rectal o por la circuncisión cuando si se haya realizado.
    • Comienzo tardío, después de la primera semana, casi exclusiva de RNs con lactancia materna y de aparición a menudo en neonatos con enfermedad hepática o malabsorción. En más del 50% de niños diagnosticados de HDVK tardía se produce hemorragia intracraneal.

8.7.1. Relación riesgo beneficio de la profilaxis neonatal con vitamina K

    • ¿Cuál es la relación riesgo/beneficio de realizar la profilaxis neonatal con vitamina K?

Es bien conocido el riesgo de desarrollar un cuadro hemorragico por déficit de vitamina k (HDVK) en el RN. La HDVK puede poner en riesgo la vida del niño desde las primeras horas de vida hasta unos meses después y la administración de vitamina K puede prevenir esta enfermedad.

En diferentes partes del mundo se han utilizado varios métodos de profilaxis con vitamina K. Los beneficios de la profilaxis oral radican en que es un método fácil y no invasivo. La principal desventaja es la incertidumbre de la dosis absorbida, que también puede verse afectada por los vómitos o la regurgitación. Además, al ser necesarias varias dosis, el cumplimiento puede ser un problema255. La profilaxis intramuscular es un método invasivo que puede causar dolor y/o generar un hematoma en el lugar de la inyección. Por otro lado se ha comunicado un incremento del riesgo de desarrollo de cáncer infantil después de la inyección intramuscular de vitamina K256;257.

Evidencia científica

La guía NICE10 no aborda este punto. Sin embargo sí lo hace la guía NICE «Postnatal Care»227, publicada en julio de 2006 que además de tratar sobre la efectividad de la vitamina K pretende dilucidar la posible asociación entre la administración de vitamina K y desarrollo de cáncer en los niños.

La evidencia disponible cuando se publicó esa guía era de calidad media e indica que la profilaxis con vitamina K es efectiva y previene de forma significativa tanto la morbilidad como la mortalidad debido a la HDVK258.

 

 

En 1992,257 se observó una asociación entre la aparición de cáncer y la administración IM de vitamina K (p=0,002), OR 1,97 [IC 95% 1,3 a 3,0] cuando se comparó con la vitamina K oral o su no administración.

E. Observa-
cionales
2+

 

 

Sin embargo, estudios posteriores realizados en 1998 por otros investigadores no apoyaron esta relación entre cáncer y administración IM de vitamina K259.

E. Observa-
cionales
2+

 

 

Un estudio más reciente más reciente realizado en 2002260 analizó 2.431 niños que desarrollaron cáncer antes de los 15 años de edad con 6.338 controles pareados por sexo y edad, pero no por lugar de nacimiento. El estudio confirmó que los tumores sólidos no fueron más comunes en niños que recibieron vitamina K IM al nacimiento, si bien, la situación respecto a las leucemias fue menos clara.

El United Kingdom Childhood Cancer Study261 analizó retrospectivamente los datos de 7.017 niños (1.174 con leucemia), no encontrando asociación entre la vitamina K IM y cualquier grupo diagnóstico, siendo la odds ratio para la leucemia diagnosticada entre los 12 y los 71 meses de edad de 0,98 [IC 95% 0,79 a 1,22).

E. Observa-
cionales
2+

 

 

Los autores concluyen que lo más probable es que los hallazgos que asociaban la vitamina K IM y el cáncer infantil hayan sido casuales.

Actualización (2005 a julio de 2008)

Se ha seleccionado una RS Cochrane publicada en 2006 que responde adecuadamente a la pregunta262.

Para evaluar la eficacia de la vitamina K por vía intramuscular para evitar el sangrado (resultado clínico) se seleccionaron dos ECAs que comparaban el uso de una dosis única de vitamina K por vía intramuscular contra un placebo o contra nada263;264.

E. Observa-
cionales
2+

 

 

El ECA de Sutherland, 1967 investigó todos los casos de sangrado entre el primero y el séptimo día y encontró una diferencia significativa a favor del uso profiláctico de vitamina K, RR 0,73 [IC 95%0,56 a 0,96), DR -0,02 [IC 95%-0,04 a 0,00). El ECA de Vietti 1960, investigó la presencia de sangrado después de una circuncisión y encontró una diferencia significativa a favor del uso profiláctico de vitamina K, RR 0,18 [IC 95%0,08 a 0,42), DR -0,11 [IC 95%-0,16 a -0,07]. Ambos ensayos apoyan la presencia de un efecto derivado de la vitamina K intramuscular para prevenir la HDVK clásica.

ECA
1+

 

 

Resumen de la evidencia

1+
Una inyección única de vitamina K previene la aparición de HDVK clásica262-264.
2++
A la luz de la evidencia disponible no existe una relación directa entre el cáncer infantil y la profilaxis con vitamina K IM259-261.

Recomendaciones

A
La profilaxis con vitamina K de los RN debería ser ofrecida para prevenir el raro, aunque grave y a veces fatal síndrome de hemorragia por déficit de vitamina K.

8.7.2. Vía de administración de la profilaxis con vitamina K

    • ¿Cuál es la vía más recomendable en la profilaxis con vitamina K?

Hasta el informe Golding256;257, la vía intramuscular fue la más común a la hora de administrar vitamina K a los RN. Posteriormente, se ha recomendado la suplementación oral de vitamina K en varias dosis, para aquellos niños con alimentación materna. Debido a la incertidumbre sobre la dosis óptima, los regímenes son variados.

Además existen algunos problemas con la dosificación oral que podrían comprometer su efectividad como un bajo cumplimiento debido a que se necesitan varias dosis de vitamina K oral durante varias semanas227;255.

Evidencia científica

La guía NICE Postnatal Care227 publicada en julio de 2006 responde a la pregunta sobre cuál es la mejor vía para administrar la vitamina K.

 

 

Para ello se basó en los resultados de una revisión Cochrane265 que evaluó once ECAs en los que se comparaba la administración oral con la administración IM de vitamina K utilizando como medidas de resultado parámetros bioquímicos del estado de coagulación. Los resultados obtenidos mostraron que en comparación con una dosis única IM, una dosis única oral mostró niveles más bajos de vitamina K a las dos semanas y al mes, mientras que con la administración de 3 dosis orales se obtuvieron niveles más altos de vitamina K a las dos semanas y a los dos meses que con una dosis IM única.

RS
1+

 

 

Un estudio de intervención realizado en Inglaterra durante 6 años266 describe que a 182.000 RN se les administró 1mg de vitamina K oral y en el caso de tener alto riesgo de sangrado (13.472) 0,1 mg/kg IM de vitamina K. Independientemente del tratamiento recibido al nacer, se recomendó a los padres de niños con alimentación materna que les administrasen por vía oral tres cápsulas de 1 mg de vitamina K, una cada quince días. Ninguno de los niños tratados con vitamina K oral desarrollaron signos de déficit de vitamina K en los siguientes siete días de vida. Se documentaron cuatro casos de HDVK tardía, dos en niños con déficit de alfa-1-antitripsina y otros dos porque las madres no recibieron la información.

E. transversal
2+

 

 

A la luz del informe Golding256 se comenzó a administrar la vitamina K por vía oral. En diversos países europeos se realizaron estudios de seguimiento de aparición de HDVK entre los días 8 y 84 que mostraron que cuando se administró 1 mg de vitamina K IM al nacimiento (325.000 RN) no hubo casos de HDKV mientras que otros estudios que administraban vitamina K oral al nacimiento más dos dosis adicionales mostraron que se produjo HDKV en un rango de 0,9 a 4,8 casos por 100.000.

Sólo en el estudio realizado en Dinamarca con 396.000 RN que recibieron 1 mg oral de vitamina K al nacimiento y 1 mg semanal no se presentaron casos de HDVK tardía267.

Actualización (2005 a julio de 2008)

Se identifica la actualización de la RS Cochrane de Puckett262.

En relación con la comparación entre la vía IM y la vía oral ninguno de los ensayos incluidos evaluó específicamente la ocurrencia de HDVK.

E. Observa-
cional
3

 

 

Se analizan los ensayos que presentan resultados intermedios como la presencia de proteínas inducidas por ausencia de vitamina K (PIAVK II). Los cuatro ensayos con este resultado no presentaron diferencias significativas entre el primer y séptimo día268;270 a las dos semanas,271 y al mes270;271.

Dos ensayos midieron el efecto de la administración de vitamina K por vía IM vs vía oral analizando la concentración de Vitamina K en plasma (ng/ ml)271;272.

RS de ECAs
1+

 

 

Solo se encontraron diferencias significativas en el estudio de Cornelissen271 que fue el único que evaluó este resultado a las dos semanas. Este ensayo mostró una diferencia significativa, encontrando niveles más altos en plasma en el grupo tratado por vía intramuscular: diferencia de promedios -0,79 ng/ml [IC 95% -1,02, a 0,56]. Maurage272 fue el único que evaluó este resultado entre el primer y el séptimo día. No se encontraron diferencias significativas entre los grupos.

RS de ECAs
1+

 

 

Ambos ensayos analizaron este resultado al cabo de un mes: los resultados combinados de estos ensayos mostraron una diferencia significativa, encontrando niveles más altos en plasma de Vitamina K en el grupo tratado por vía intramuscular; diferencia de promedios -0,23 ng/ml (-0,30 a 0,16).

La revisión262 no encontró diferencias significativas al valorar otros resultados intermedios como tiempo de protrombina, factores de coagulación, etc.

También se analiza la comparación de tres dosis orales vs una dosis de vitamina K por vía intramuscular. El único ensayo que investigó esta comparación fue Greer 1998273 que no evaluó específicamente la ocurrencia de HDVK pero analizó la vitamina K en plasma (ng/ml). A las dos semanas, Greer encontró un nivel significativamente mayor en el grupo tratado por vía oral, diferencia de promedios: 0,80 ng/ml (0,34 a 1,27). Al cabo de un mes, no se encontraron diferencias significativas. A los tres meses, Greer encontró un nivel significativamente mayor en el grupo por vía oral, diferencia de promedios: 0,30 ng/ml (0,10 a 0,50).

La revisión concluye que teniendo en cuenta que se desconoce la correlación que hay entre los niveles de vitamina K y el estado de coagulación del niño, y dado que el estado de coagulación no necesariamente se correlaciona con los desenlaces clínicos, no se puede concluir que una dosis única por vía oral sea tan buena como una dosis única por vía intramuscular.

Como implicaciones para la práctica clínica destacan que una dosis única (1 mg) de vitamina K por vía intramuscular después del nacimiento es efectiva para prevenir la HDVK clásica.

La profilaxis con vitamina K por vía intramuscular o por vía oral (1 mg), mejora los índices bioquímicos del estado de coagulación entre el primer y el séptimo día.

La vitamina K por vía intramuscular y/o por vía oral no han sido evaluadas dentro de ensayos aleatorios con respecto al efecto que tienen sobre el resultado clínico clave, la HDVK tardía.

No se ha evaluado en ensayos aleatorios el efecto de la vitamina K por vía oral a una sola dosis vs dosis múltiples, sobre el estado de coagulación y sobre los niveles de vitamina K, tales resultados tienen una importancia clínica que es desconocida.

Cuando se comparan tres dosis de «vitamina K por vía oral» contra una dosis única de vitamina K por vía intramuscular, los niveles de vitamina K en plasma son más altos en el grupo tratado por vía oral, al cabo de dos semanas y de dos meses, pero de nuevo, no hay evidencia que indique que existen diferencias en el estado de coagulación.

MA de ECAs
1+

 

 

Resumen de la evidencia

1+
Una dosis única (1 mg) de vitamina K por vía intramuscular después del nacimiento es efectiva para prevenir la HDVK clásica262.
1+
Si se administra vitamina K por vía oral, se necesitan múltiples dosis para una adecuada protección de los lactantes frente a la hemorragia por déficit de la vitamina K tardía262.

Recomendaciones

A
Se recomienda administrar la vitamina K en dosis única por vía IM (1 mg) ya que este es el método de administración que presenta mejores resultados clínicos.
Si los padres rechazan la vía IM de la vitamina K, puede ofertarse la vía oral como segunda opción terapéutica, informándoles que requerirá dosis de 2 mg al nacer, a la semana y al mes. En caso de lactancia materna exclusiva, se administrarán dosis adicionales.

Bibliografía del apartado 08


  1. 8. Maceiras Rozas MC, Salgado Barreira A, Atienza Merino G. La asistencia al parto de las mujeres sanas: estudio de variabilidad y revisión sistemática. Madrid: Ministerio de Ciencia e Innnovación. Avalia-t 2007;/03.
  2. 10. National Collaborating Centre for Women´s and Children´s Health. Intrapartum care: care of healthy women and their babies during childbirth. Clinical Guideline 2007.
  3. 176. Royston E, Armstrong S. Preventing maternal deaths. Geneva: World Health Organization 1989;p.30.
  4. 177. World Health Organization. WHO Recommendations for the Prevention of Postpartum Haemorrhage. Geneva, Switzerland: Author, 2006.
  5. 178. Hibbard B. Obstetrics In General Practice. The Third Stage Of Labour. Br Med J 1964; 1:1485.
  6. 179. Dombrowski MP, Bottoms SF, Saleh AA, Hurd WW. Third stage of labor: analysis of duration and clinical practice. Am J Obstet Gynecol 1995;172:1279.
  7. 180. Magann EF, Evans S, Chauhan SP, et al. The length of the third stage of labor and the risk of postpartum hemorrhage. Obstet Gynecol 2005;105(2):290-3.
  8. 181. Combs CA, Laros JrRK. Prolonged third stage of labor: Morbidity and risk factors. Obstet Gynecol 1991;77(6):863-7.
  9. 182. Prendiville WJ, Elbourne D, McDonald S. Active versus expectant management in the third stage of labour. (Cochrane Review). In: Cochrane Database of Systematic Review, Issue 2, 2005 Oxford: Update Software 2005.
  10. 183. Festin MR, Lumbiganon P, Tolosa JE, et al. International survey on variations in practice of the management of the third stage of labour. Bull World Health Organ 2003;81(4):286-91.
  11. 184. Chong YS, Su LL, Arulkamaran S. Current strategies for the prevention of postpartum haemorrhage in the third stage of labour. Curr Opin Obstet Gynecol 2004;16(2):143-50.
  12. 185. Chong YS, Su LL, Arulkamaran S. Current strategies for the prevention of postpartum haemorrhage in the third stage of labour. Curr Opin Obstet Gynecol 2004;16(2):143-50.
  13. 186. Lalonde AB, Daviss BA, Acosta A, Herschderfer K. Postpartum Hemorrhage today: Living in the shadow of the Taj Mahal.En B-Lyncvh C, Keith LG, Lanlonde AB,Karoshi M (eds). A textbook of postpartum hemorrhage: A comprehensive guide to evaluation, management and surgical intervention. Sapiens Publishing 2006;2-10.
  14. 187. Elbourne D, Prendiville WJ, Carroli G, Wood J, McDonald S. Prophylactic use of oxytocin in the third stage of labour. (Cochrane Review). En: Cochrane Database of Systematic Reviews,Issue 2 2005;Oxford: Update Software.
  15. 188. McDonald S, Abbott JM, Higgins SP. Prophylactic ergometrine-oxytocin versus oxytocin for the third stage of labour. (Cochrane Review). En: Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 2. Oxford: Update Software 2004.
  16. 189. Reddy VV, Carey JC. Effect of umbilical vein oxytocin on puerperal blood loss and length of the third stage of labor. Am J Obstet Gynecol 1989;160(1):206-8.
  17. 190. Dahiya P, Puri M, Rathee S. Influence of intraumbilical oxytocin on the third stage of labour. Indian J Med Sci 1995;49(2):23-7.
  18. 191. Porter KB, O´Brien WF, Collins MK, et al. A randomized comparison of umbilical vein and intravenous oxytocin during the puerperium. Obstet Gynecol 1991;78(2):254-6.
  19. 192. Kovavisarach E, Rojsangruang S. Effect of umbilical vein oxytocin injection on the third stage of labor: A randomized controlled study. J Med Assoc Thai 1998;81(9):693-7.
  20. 193. Ozcan T, Sahin G, Senoz S. The effect of intraumbilical oxytocin on the third stage of labour. Aust N Z J Obstet Gynaecol 1996;36(1):9-11.
  21. 194. Young SB, Martelly PD, Greb L, et al. The effect of intraumbilical oxytocin on third stage of labor. Obstet Gynecol 1988;71(5):736-8.
  22. 195. Gulmezoglu AM, Forna F, Villar J, Hofmeyr GJ. Prostaglandins for prevention of postpartum haemorrhage. (Cochrane Review). En: Cohrane Database of Systematic Reviews, Issue 2 2005;Oxford: Update Software.
  23. 196. Langenbach C. Misoprostol in preventing postpartum hemorrhage: A meta-analysis. Int J Gynaecol Obstet 2006;92(1):10-8.
  24. 197. Lam H, Tang OS, Lee CP, et al. A pilot-randomized comparison of sublingual misoprostol with syntometrine on the blood loss in third stage of labor. Acta Obstet Gynecol Scand 2004;83(7):647-50.
  25. 198. Garg P, Batra S, Gandhi G. Oral misoprostol versus injectable methylergometrine in management of the third stage of labor. Int J Gynaecol Obstet 2005;91(2):160-1.
  26. 199. Zachariah ES, Naidu M, Seshadri L. Oral misoprostol in the third stage of labor. Int J Gynaecol Obstet 2006;92(1):23-6.
  27. 200. Vimala N, Mittal S, Kumar S, et al. Sublingual mosoprostol versus methylergomentrine for active management of the third stage of labor. Int J Gynaecol Obstet 2004;87(1):1-5.
  28. 201. Gülmezoglu AM, Forna F, Villar J, Hofmeyr GJ. Prostaglandinas para la prevención de la hemorragia postparto ( Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008. Número 2 Oxford: Update Software Ltd Disponible en: http://www.update-software.comAbre nueva ventana. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 2 Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd ) 2008.
  29. 202. Liabsuetrakul T, Choobun T, Peeyananjarassri K, Islam QM. Uso profiláctico de alcaloides del cornezuelo del centeno en la etapa expulsiva del trabajo del parto ( Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus. Número 2 Oxford: Update Software Ltd Disponible en: http://www.update-software.comAbre nueva ventana (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 2 Chichester, UK: John Wiley & Sons,Ltd ) 2008.
  30. 203. Mousa HA, Alfirevic Z. Tratamiento para la hemorragía postparto primaria (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008. Número 2 Oxford: Update Software Ltd Disponible en: http://www.update-software.comAbre nueva ventana (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 2 Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd ) 2008.
  31. 204. Su LL, Chong YS, Samuel M. Agonistas de la oxitocina para la prevención de la hemorrragia postparto (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus. Número 1 Oxford: Update Software Ltd Disponible en: http://www.update-software.comAbre nueva ventana (traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 1 Chischester, UK: John Wiley & Sons, Ltd) 2008.
  32. 205. Fujimoto M, Takeuchi K, Sugimoto M, Maruo T. Prevention of postpartum hemorrhage by uterotonic agents: comparison of oxytocin and methlergometrine in the management of the third stage of labor. Acta Obstet Gynecol Scand 2006;85(11):1310-4.
  33. 206. Jago AA, Ezechi OC, Achinge GI, Okunlola MA. Effect of oxytocics on the blood pressure of normotensive Nigerian parturients. The journal of maternal-fetal & neonatal medicine: the official journal of the European association of Perinatal Medicine, the Federation of Asia and Oceania Perinatal Societies, the International Society of Perinatal Obstetricians 2007;20(9):703-5.
  34. 207. Ghulmiyyah LM, Wehbe SA, Saltzman SL, Ehleben C, Sibai BM. Intaumbilical vein injection of oxytocin and the third stage of labor: randomized double-blind placebo trial. Am J Perinatol 2007;24(6):347-52.
  35. 208. Martinez MM, Lopez Farfan JA, Ramos Alvarez G, Lopez Colombo A. [Oxitocin trough umbilical vein to shorten the third stage of labor ]. Ginecol Obstet Mex 2006;74(2):89-94.

Última actualización: agosto 2011

Logo del Ministerio de Ciencia e Innovación Logo del Ministerio de Sanidad y Política Social Logo del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de SaludAgencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco (OSTEBA)