Las actividades de la vida diaria (AVD) pueden dividirse en dos categorías:
Las guías consultadas186,189 recomiendan hacer una valoración de las AVD. El RCP189 añade que esta valoración se debiera hacer utilizando instrumentos validados y recomienda especialmente utilizar el índice Barthel para AVD (anexo 7).
El índice de Barthel evalúa las actividades de la vida diaria mediante 10 categorías. La puntuación total, que varía de 0 a 100, orienta sobre el grado de dependencia. Como no considera las AVD instrumentales, la puntuación máxima no garantiza que la persona pueda vivir sola304,305.
Además del índice de Barthel se pueden utilizar otras escalas. La escala de independencia funcional (FIM) considera 18 ítems, de los cuales 13 corresponden a aspectos motores y 5 a aspectos cognitivos. Cada ítem se evalúa con una escala de 7 puntos, en la que el mínimo corresponde a la dependencia completa y el máximo a la independencia total306. La escala de Rankin modificada valora la discapacidad de manera global en siete niveles, desde el 0 (sin síntomas) a 6 (muerte)62,63 (anexo 7).
En el caso en el que se detecten dificultades para las AVD es el terapeuta ocupacional el que se encarga de ayudar a maximizar las habilidades de los pacientes para obtener el mayor nivel de funcionalidad e independencia posible.
En aquellos pacientes que tras un ictus presentan problemas en las AVD, la terapia ocupacional reduce el riesgo de una peor evolución (cuando se utiliza como variable desenlace la muerte o deterioro del paciente) (OR=0,67;IC95%:0,51 a 0,87) e incrementa las puntuaciones para independencia en AVD. Aproximadamente es necesario tratar a 11 pacientes mediante terapia ocupacional para evitar el deterioro en uno de ellos (NNT=11)307. En otro metaanálisis adicional se han comprobado los beneficios de la terapia ocupacional comunitaria, sobre todo cuando se utilizan intervenciones específicamente dirigidas205,308.
Resumen de la evidencia
| 4 | Se considera necesario realizar una valoración de la independencia para las AVD en aquellos pacientes que han sufrido un ictus, a ser posible mediante instrumentos validados (índice de Barthel)186,189 |
| 1++ | La terapia ocupacional reduce el riesgo de deterioro y mortalidad e incrementa la independencia en las AVD en pacientes que tras un ictus presentan dificultades en el desempeño de las AVD307,308 |
| D | Se recomienda hacer una valoración de las AVD (personales e instrumentales) utilizando instrumentos validados como el índice de Barthel |
| A | En el caso en el que se detecten dificultades para las AVD se recomienda que el paciente sea tratado por un terapeuta ocupacional |
Dada la heterogeneidad de las definiciones de trabajo incluidas en los estudios, el porcentaje de pacientes que regresa al trabajo tras un ictus en la literatura es muy variable. Sí se han logrado identificar factores que se relacionan con esta vuelta al trabajo. Los individuos con empleos clasificados como de “cuello blanco” (trabajadores de oficinas) tienen más probabilidad de retomar el trabajo que los trabajadores de “cuello azul” (trabajos manuales). Los pacientes más jóvenes, así como los casados y con un nivel educativo mayor, también tienen más probabilidades de volver a trabajar. El grado de discapacidad, sobre todo una disminución de la capacidad para caminar y los déficits cognitivos residuales se relacionan de manera negativa con la vuelta al trabajo. Lo que también se ha observado en algún estudio es que en los trabajadores de “cuello blanco” la reincorporación laboral se asocia con una percepción subjetiva más favorable del estado de bienestar y mayor satisfacción309.
Resumen de la evidencia
| 3 | En los trabajadores de “cuello blanco” la vuelta al trabajo se asocia con una percepción subjetiva más favorable del estado de bienestar y mayor satisfacción309 |
| √ | Se recomienda valorar la posible incorporación laboral o la posible solicitud de una incapacidad permanente |
| D | Se recomienda animar a aquellos pacientes que trabajaban previamente a retomar su trabajo, si las condiciones lo permiten |
El haber sufrido un ictus supone un riesgo vial, no sólo por los déficits que el ictus ha podido ocasionar (hemiplejia, hemianopsia, negligencia espacial, lentitud psicomotora, déficits de atención, hemianestesia, demencia vascular), sino por el riesgo de volver a sufrir un nuevo ictus al volante y por los efectos secundarios de los fármacos que esté recibiendo el paciente. Todas estas cuestiones deben tenerse en cuenta a la hora de valorar la capacidad de conducción del paciente310.
Según el “reglamento general de conductores” los pacientes que han sufrido un AIT no podrán obtener o prorrogar su permiso de conducción hasta que hayan transcurrido al menos seis meses sin síntomas neurológicos y deberán aportar un informe del neurólogo en el que conste la ausencia de secuelas. Si tuviera secuelas neurológicas, y éstas no impidieran la obtención o prórroga, precisará un informe favorable del especialista y se limitará el período de vigencia como máximo un año. Los ataques isquémicos recurrentes por su parte inhabilitan para obtener o prorrogar el permiso de conducción311.
Resumen de la evidencia
| LG | Los pacientes que han sufrido un AIT no podrán obtener o prorrogar su permiso de conducción hasta que hayan transcurrido al menos seis meses sin síntomas neurológicos y deberán aportar un informe del neurólogo en el que conste la ausencia de secuelas. Si tuviera secuelas neurológicas, y estas no impidieran la obtención o prórroga, precisará un informe favorable del especialista y se limitará el período de vigencia como máximo un año. Los ataques isquémicos recurrentes por su parte inhabilitan para obtener o prorrogar el permiso de conducción311 |
| √ | Se recomendará a aquellos pacientes que tras un ictus presenten secuelas que puedan interferir con la conducción, que eviten conducir y comuniquen su estado a la Dirección General de Tráfico |
| √ | Se recomienda que aquellos pacientes que quieran retomar la conducción sean evaluados en un centro psicotécnico acreditado |
| √ | Se informará a aquellos pacientes que deseen obtener o prorrogar el permiso de conducción acerca de la normativa, que exige demostrar al menos seis meses libres de sintomatología neurológica y la necesidad de presentar informe favorable del especialista en el caso de que presente secuelas. Se informará además de que se limitará el periodo de vigencia a un año máximo. Los pacientes que hayan sufrido AITs recurrentes serán informados de que no podrán obtener o prorrogar su permiso de conducción según la legislación vigente |
Es muy común que los pacientes que han padecido un ictus presenten dificultades en su vida sexual. La prevalencia de la insatisfacción sexual es muy alta, tanto en los pacientes como en sus parejas309.
Entre los factores que pueden afectar a la sexualidad tras un ictus, además de factores físicos, se pueden encontrar factores sociales y psicológicos. Una imagen física negativa de uno mismo, falta de comunicación con respecto a cuestiones sexuales entre la pareja, alteraciones del lenguaje, miedo, angustia o falta de excitación son algunos de estos factores309.
Algunos pacientes también han expresado miedo a que el sexo pueda desencadenar otro ictus, aunque los estudios han demostrado que esto no parece ser cierto185,312,313.
Los pacientes pueden volver a mantener relaciones sexuales tan pronto como se consideren preparados para ello. Es conveniente preguntar a los pacientes y sus parejas, en el momento que se estime oportuno, sobre sus preocupaciones y problemas en relación con su vida sexual. En el caso de que exista una limitación de la actividad sexual se debe comprobar si existen causas tratables, además de proporcionar información y consejo185,189,205.
Aunque en algunos casos se recomienda valorar el tratamiento con sildenafilo en aquellos pacientes que presenten disfunción eréctil tras un ictus189, según la ficha técnica del fármaco, la eficacia y seguridad del sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo no ha sido estudiada en pacientes que han sufrido un ictus isquémico reciente, por lo que su uso en estos pacientes no está indicado314.
Resumen de la evidencia
| 3 | Algunos pacientes han expresado miedo a que el sexo pueda desencadenar otro ictus, aunque los estudios han demostrado que esto no parece ser cierto312,313 |
| 4 | Es conveniente preguntar a los pacientes y sus parejas, en el momento que se estime oportuno, sobre sus preocupaciones y problemas en relación con su vida sexual185,189,205 |
| 4 | La disfunción sexual puede estar originada por ciertas causas tratables que deben ser valoradas189 |
| 4 | La eficacia y seguridad del sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo, en pacientes con disfunción eréctil tras un ictus isquémico reciente, no ha sido estudiada314 |
| √ | Se recomienda mantener una actitud de disponibilidad para poder discutir con el paciente y su pareja los problemas y preocupaciones relacionados con la sexualidad, en el momento que se considere apropiado, proporcionando la información y apoyo necesarios |
| D | En presencia de disfunción sexual se debe valorar la existencia de causas tratables |
| D | No se recomienda el uso de sildenafilo ni otros inhibidores de la fosfodiesterasa (vardenafilo, tadalafilo) para pacientes que presenten disfunción eréctil y hayan sufrido un ictus isquémico reciente |

Última actualización: julio 2010



