Las personas con criterios de síndrome metabólico, ¿tienen un mayor riesgo de sufrir un episodio de ictus?
¿Cuál es el abordaje terapéutico más adecuado en las personas que presentan criterios de síndrome metabólico?
El síndrome metabólico es una combinación de factores de riesgo en un individuo que predispone a sufrir diabetes mellitus y a incrementar el riesgo vascular. Los componentes principales para su diagnóstico son la obesidad abdominal, la dislipemia aterogénica (elevación de los triglicéridos y disminución del colesterol HDL), la presión arterial elevada y la elevación de la glucemia en ayunas o diabetes mellitus. El mecanismo fisiopatológico central podría ser un fenómeno de resistencia a la insulina.
Hay diversas y variables definiciones del síndrome metabólico. Los criterios más ampliamente aceptados son los de la ATP III-modificados (Adult Treatment Program) del año 2006, o los criterios de la IDF (International Diabetes Federation) del año 2005. La prevalencia del síndrome metabólico en la población presenta cifras discrepantes según la definición usada para su cálculo, aunque todas las cifras apuntan a un aumento en las últimas décadas tanto en hombres como en mujeres. En nuestro entorno se estima una prevalencia de aproximadamente un 25% en hombres y un 20% en mujeres293-295.
Una RS reciente mostró que el riesgo de enfermedad vascular y muerte era un 78% superior en pacientes con síndrome metabólico (RR: 1,78; IC 95%: 1,58 a 2,00). El riesgo fue superior en las mujeres que en los hombres y en los sujetos sin enfermedad coronaria de base. La principal fuente de variabilidad provino de los distintos criterios usados para definir el síndrome metabólico296. Una RS anterior mostró resultados muy similares para un total de tres estudios que evaluaron el riesgo de ictus: el riesgo fue un 76% superior en pacientes con síndrome metabólico (RR: 1,76; IC 95%: 1,37 a 2,25)297.
Tras la publicación de estas RS se han encontrado numerosos estudios observacionales, la mayoría de ellos cohortes prospectivas, que evaluaron el riesgo de ictus, entre otras variables, en pacientes con síndrome metabólico según los criterios de la ATP III. Todos ellos señalan de manera consistente un incremento significativo del riesgo de ictus isquémico y de ictus en general298, 299.
Los pacientes con síndrome metabólico tienen un mayor riesgo vascular y se benefician de estrategias más agresivas. Aunque no hay información de ensayos clínicos que evalúen un abordaje global del síndrome metabólico y su relación con el ictus, el abordaje terapéutico de sus componentes ha mostrado ser beneficioso en la prevención de enfermedad vascular e ictus en numerosos ensayos clínicos. También las modificaciones en los estilos de vida orientadas a la reducción de peso en pacientes con obesidad y a la prevención de la diabetes se han mostrado eficaces294.
| 2++ | El síndrome metabólico, en cualquiera de sus definiciones, se asocia a un incremento del riesgo de padecer ictus296-299. |
| 1++ | Aunque no hay evidencia sobre el abordaje global del síndrome metabólico, las intervenciones para cada uno de sus componentes han mostrado ser beneficiosas en la prevención de enfermedad vascular e ictus294. |
| B | Se debe identificar y ofrecer consejo a los individuos con síndrome metabólico sobre la modificación de los estilos de vida con el objetivo de promover una dieta sana y del ejercicio físico para reducir el peso corporal. |
| √ | Es importante ofrecer el tratamiento adecuado para cada uno de los componentes del síndrome metabólico. |
| √ | Es importante llevar a cabo un seguimiento periódico del riesgo vascular. |

Última actualización: mayo 2009

