Para que las decisiones clínicas sean adecuadas, eficientes y seguras, se precisan profesionales con conocimientos y habilidades actualizados.
Aunque la información científica es más accesible que nunca, las numerosas referencias, la falta de tiempo y la necesidad de graduar la importancia de la evidencia científica hacen necesarias ciertas herramientas dirigidas al apoyo de la toma de decisiones clínicas. Las Guías de Práctica Clínica (GPC) dan respuesta a las preguntas más relevantes que se pueden realizar ante un enfermo con una patología concreta y presentan la evidencia científica en forma de recomendaciones graduadas según la calidad de los estudios que las apoyan.
Conscientes de que las GPC facilitan a diario la toma de miles de decisiones clínicas en el ámbito asistencial y que son una herramienta para mejorar los resultados en salud, la Agencia de Calidad apoya su elaboración, difusión y utilización, a la vez que vela para que las GPC elaboradas en España sean de calidad.
En el año 2003 el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) creó el proyecto GuíaSalud, que tiene como objetivo final la mejora en la toma de decisiones clínicas basadas en la evidencia científica, a través de actividades de formación y de la configuración de un registro de GPC en el SNS. Desde entonces, el proyecto GuíaSalud ha evaluado decenas de GPC de acuerdo con criterios explícitos generados por su comité científico, las ha registrado y las ha difundido a través de Internet.
A principios del año 2006 la Dirección General de la Agencia de Calidad del SNS elaboró el Plan de Calidad para el SNS que se despliega en doce estrategias.
El propósito de este plan es incrementar la cohesión del SNS y ayudar a garantizar la máxima calidad de la atención sanitaria a todos los ciudadanos con independencia de su lugar de residencia.
La estrategia décima del plan se dirige a la mejora de la práctica clínica e incluye como objetivos la disminución de la variabilidad de la práctica clínica y el fomento de la elaboración y uso de las GPC. GuíaSalud, en lo que respecta a la creación de un registro, la formación y la asesoría, y el programa de elaboración de las GPC en lo que respecta a la creación de nuevas guías, están respondiendo a los objetivos planteados en el Plan de Calidad.
En 2006 se encomendó la elaboración de ocho GPC a diferentes agencias y grupos de expertos en patologías prevalentes relacionadas con las estrategias de salud. Esta actualización de la Guía de práctica clínica sobre la esquizofrenia y el trastorno psicótico incipiente forma parte de este grupo de guías.
Además, se encargó la definición de una metodología común de elaboración de GPC dentro del SNS. Este encargo se concretó en un Manual metodológico para la elaboración de GPC, que está a disposición de todos los profesionales desde noviembre de 2007 y que desde el punto de vista metodológico es el referente para las guías realizadas en este programa.
Actualmente, están en proceso de elaboración, en colaboración con las mismas instituciones y con la participación de las sociedades científicas implicadas, otras catorce guías.
En 2007 se renovó el proyecto GuíaSalud y se creó la Biblioteca de Guías de Práctica Clínica. Este proyecto profundiza en la elaboración de GPC e incluye otros servicios y productos de Medicina Basada en la Evidencia que vayan dirigidos a apoyar la toma de decisiones clínicas. También hace especial énfasis en la difusión, la diseminación y la implementación de las GPC para favorecer su uso, así como en la evaluación de los resultados sobre la salud de los ciudadanos.
La esquizofrenia y otras formas de psicosis representan un importante problema de salud pública, ya que estos trastornos pueden afectar gravemente el desarrollo psicológico y social de las personas afectadas y de su entorno familiar y social.
Sin embargo, los avances científicos registrados en los últimos años hacen concebir esperanzas respecto a su tratamiento y a la rehabilitación de los afectados. Asimismo, estudios recientes muestran que el curso clínico puede variar si se instaura una intervención precoz y específica adaptada a las fases iniciales de estos trastornos.
En esta dirección, la Organización Mundial de la Salud (OMS) conjuntamente con la Asociación Internacional de Psicosis Incipiente hicieron pública en el año 2005 una declaración para impulsar la intervención precoz y la recuperación para jóvenes con psicosis temprana.
Esta GPC sobre la esquizofrenia y el trastorno psicótico incipiente es, a la vez, una actualización de la guía publicada en el año 2003 y una ampliación de contenidos que contempla los trastornos psicóticos incipientes. Pretende poner a disposición de los profesionales y usuarios de los servicios sanitarios una información rigurosa de la evidencia científica disponible para el tratamiento de dichos trastornos, y facilitar de esta manera el desarrollo de intervenciones preventivas, terapéuticas y rehabilitadoras que permitan mejorar el curso clínico, el pronóstico y la calidad de vida de quienes los padecen y de su entorno familiar y social.
Pablo Rivero Corte
Director General
Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud
Última actualización: mayo 2009

