Guía para jóvenes y adultos con Diabetes tipo 1 y en tratamiento intensivo

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Nota: Han transcurrido más de 5 años desde la publicación de esta Guía de Práctica Clínica y está pendiente su actualización. Las recomendaciones que contiene han de ser consideradas con precaución teniendo en cuenta que está pendiente evaluar su vigencia.

GUÍA PARA JÓVENES Y ADULTOS CON DIABETES TIPO 1
Y EN TRATAMIENTO INTENSIVO

Testimonio

Ion Karro, joven diabético de 31 años, amante del deporte —practica triatlón y alpinismo—, nos relata su experiencia:

Primer movimiento: Mi debut fue en 2005, con 24 años, y un valor de glucosa 1.075 mg/ dl. Perdí 17 kg. en 9 días, tenía ganas de beberme un pantano, comía por 4 personas, no me saciaba con nada, dormía más que poco, veía mal y sentía un malestar que desconocía por completo, ya que nadie de mi entorno sufría esa rara sensación. En esos momentos me estaba entrenando para hacer la Transpirenaica.
Mi mujer Leire y mi familia me animan a ir al médico y comentarle lo que me sucede. Después de hacerme un análisis me envía al hospital de Galdakao-Usansolo.

Segundo movimiento: En urgencias del Hospital: sobresalto y miedo. Nunca olvidaré lo que me dijo el médico que me atendió: SI NO TE CUIDAS Y NO SIGUES UNA VIDA NORMAL sufrirás impotencia, podrán cortarte alguna pierna y/o te quedarás ciego (imaginaos que ESAS PALABRAS FUERON FUEGO en mi humilde bosque seco). Estuve ingresado tres días.

Tercer movimiento: Alta, miedo y desconocimiento. A pesar de haber realizado un curso básico de educación en Diabetes en el Hospital, no tenía ganas de marcharme a casa porque creía que la realidad me iba a absorber bajo mi vida. Adaptación, sensaciones físicas, temor a hipoglucemias e hiperglucemias, aprendizaje de unidades de Insulina, hipos continuas, porque los niveles que te ponen son exageradamente altos.

Cuarto movimiento: Diabetes y deporte. He practicado el ciclismo desde los 7 a los 19 años. Dos meses después de debutar hice aquello para lo que me había preparado durante un largo tiempo, la Transpirenaica. Quise hacerlo para ver/observar/dar y demostrar a mi entorno que podía con ella. Lo hice dos veces (duro invierno y verano) junto a mi compañera, camarada, amiga, mujer, e incluso, ya especialista en lo que llevo dentro.

Kinto movimiento: ¡Sí! con K, por alternativa, por cambiar y porque, a raíz de hacer grandes jornadas alpinas, travesías a nado y medio maratones, surgió la idea de empezar con Triatlón. Era una novedad que supuso un nuevo reto para mí y la gran hipoteca que mantengo con la Diabetes, y no tengo intención de dejar que se apodere de mí.
¡Yo soy mi único dueño, mi único señor! Las personas de mi entorno alucinaron cuando les dije que me iba a federar en Triatlón.

Han pasado casi 4 años desde que empecé. Inicialmente a nivel individual y en la actualidad en un equipo de mi pueblo -ABADIÑO-. Muchas carreras, muchas agujetas físicas y mentales, mucha responsabilidad y dedicación por los frecuentes controles de glucosa que realizo en las transiciones (cuando dejo la bicicleta y me pongo a correr).

Me podía explayar más y mejor, pero solo quiero decir: con constancia, esfuerzo, apoyo, ayuda, aprendizaje, he conseguido solucionar y ver la vida más linda, porque lo negativo también nos afecta pero, sobre todo, he aprendido a no tomarme el deporte como algo sin más, sino a recuperar mi vida deportiva, saboreando más cada largo, cada kilómetro pedaleando y cada rodaje a pie. Gracias a mi educadora, a mí endocrino, a H.C., a amatxu, a la familia y sobre todo a Leire Olabegoia por aguantarme y aguantar la Diabetes.

GRACIAS POR VUESTRA FIDELIDAD INFINITA, SALUD
Y QUE TENGAMOS SUERTE EN ESTE LARGO CAMINAR
(tengo la esperanza de que más temprano que tarde llegará
la fórmula para curar la “D”).

Ion Karro

 

Última actualización: noviembre de 2012

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