Guía de Práctica Clínica sobre Diabetes Mellitus Tipo 1.

V. resumida | Info pacientes | Consulta rápida

  1. Introducción
  2. Alcance y objetivos
  3. Metodología de la guía
  4. Definición y criterios diagnósticos de la diabetes mellitus tipo 1
  5. Educación diabetológica
  6. Alimentación
  7. Ejercicio físico
  8. Control glucémico
  9. Manejo de la diabetes mellitus tipo 1 en situaciones especiales
  10. Complicaciones agudas
  11. Complicaciones crónicas
  12. Organización de consulta
  13. Difusión e implementación
  14. Líneas de investigación futuras
  15. Anexos
  16. Listado completo de tablas y figuras
  17. Bibliografía

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5. Educación diabetológica

5.1. Educación estructurada dirigida a familiares y/o pacientes con diabetes mellitus

Preguntas para responder:

  • ¿Son efectivos los programas educativos estructurados dirigidos a personas con diabetes mellitus tipo 1 y a sus familiares?

La educación del paciente con DM1 es fundamental para un adecuado control de la enfermedad. El objetivo es capacitar al paciente para asumir el control de su enfermedad para ser autónomo, integrando el tratamiento en su vida cotidiana.

Según la ISPAD34;40, los aspectos que caracterizan un programa educativo estructurado son los siguientes:

• Comprende un plan de estudios estructurado, acordado y escrito.
• Es impartido por educadores formados.
• Tiene una calidad asegurada.
• Existe una evaluación adecuada del programa.

La GPC NICE 20047 aborda parcialmente la cuestión de la efectividad de los programas educativos estructurados en DM1: valora la efectividad de las intervenciones educativas en general, pero no valora específicamente la efectividad de los programas educativos estructurados. Sin embargo, esta GPC incluye algunos estudios que aportan evidencia de interés respecto a esta pregunta.

GPC

Sobre la efectividad de estas intervenciones en niños y adolescentes podemos destacar un informe de evaluación de tecnologías sanitarias41 que analizó un amplio número de programas educativos en niños y jóvenes con DM1 de edades comprendidas entre los 9 y los 21 años. Los estudios incluidos en esta revisión tienen una calidad media-alta y la mayoría de ellos (68%) se habían realizado en Estados Unidos. El metaanálisis realizado en los 14 estudios que aportaban información sobre los efectos psicológicos y en los 12 estudios que analizaban los niveles de HbA1C indicó un efecto positivo moderado de estas intervenciones educativas.

RS de ECA y
estudios
observa-
cionales
1++/2++

En cuanto a la efectividad en adultos, un ECA42 que valoraba los efectos de un programa educativo estructurado ambulatorio, impartido durante cuatro semanas por enfermeras, dietistas y personas afectadas por DM1, mostró beneficios significativos de estas intervenciones sobre el control metabólico y sobre la calidad de vida.

ECA
1+

Un ECA de tamaño medio43 valoró los efectos de un programa educativo mensual con diferentes aspectos educativos. Tras un año de educación con este método, los niveles de HbA1c se redujeron significativamente en el grupo de intervención frente al grupo control en pacientes con DM1.

Con posterioridad a la GPC NICE 2004 se han publicado dos RS y dos ECA relativos al tema en cuestión. Además, se han incluido los resultados de otro ECA publicado en 2002 pero que no estaba incluido en la GPC NICE 2004.

ECA
1+

La RS publicada por Couch et al44 revisó la efectividad de programas educativos en diabetes que incluían al menos uno de los siguientes aspectos: información sobre el proceso de la enfermedad y sobre opciones de tratamiento; manejo nutricional; actividad física; monitorización de glucemia y cuerpos cetónicos en orina; utilización de los resultados para mejorar el control glucémico; utilización de tratamientos; prevención, detección y tratamiento de complicaciones agudas; control de los factores de riesgo; detección y tratamiento de complicaciones crónicas; establecimiento de objetivos para promover la salud; solución de problemas de la vida diaria, y adaptación psicosocial.

De los 12.756 artículos encontrados se incluyeron 80 estudios, 53 ensayos clínicos aleatorizados o ensayos clínicos controlados y 27 estudios observacionales.

HbA1c: La mayoría de los estudios (35/52) que examinaron el efecto de la intervención educativa sobre la HbA1c no encontraron evidencia de una mayor efectividad de la intervención respecto a la educación que se proporciona con los cuidados estándar. Las intervenciones que conseguían resultados satisfactorios fueron la terapia conductual cognitiva, la terapia familiar, la formación en habilidades prácticas y la formación sobre diabetes en general.

Con relación a los niños con un mal control de la diabetes, 13 estudios estudiaron los efectos sobre la HbA1c: dos grandes ECA de alta calidad que estudiaron la educación diabetológica general y la terapia familiar concluyeron que la intervención no tenía impacto sobre el nivel de HbA1c. Los resultados del resto de los estudios fueron inconsistentes.

Estos estudios indican que lo importante no es tanto que los programas sean estructurados como que se impartan y se asuman todos los contenidos educativos, aunque sea de una manera no estructurada.

Utilización de los servicios sanitarios: 11 estudios evaluaron el impacto de la educación diabetológica en la utilización de servicios sanitarios (duración de la estancia, admisión en urgencias u hospitalización por complicaciones relacionadas o no con la diabetes). La mayoría de los estudios mostraron una menor utilización de los servicios sanitarios, aunque el resultado fue estadísticamente significativo en menos de la mitad.

Complicaciones agudas: 15 estudios analizaron los efectos sobre las complicaciones agudas, la mayoría con relación a hipoglucemia severa y 6 estudios con relación a cetoacidosis diabética. De estos estudios, 10 analizaron a niños con diabetes en general, 3 a niños recién diagnosticados y uno en niños con mal control metabólico. Los resultados de estos estudios no fueron concluyentes, ya que en dos estudios en niños con diabetes presentaron mejoras significativas en cuanto a complicaciones, pero el resto no encontró efectos significativos.

Habilidades prácticas: 9 estudios valoran los efectos de la educación diabetológica en el desarrollo de habilidades prácticas, que incluyen automonitorización de glucemia, nutrición y prácticas relacionadas con dieta y análisis urinario. Los resultados no fueron concluyentes.

Adherencia: 14 de 21 estudios mostraron mejoría significativa de los resultados y demostraron que las intervenciones que mejoraban la adherencia al tratamiento fueron la educación general en diabetes, la terapia cognitiva conductual y la terapia familiar.

Aspectos psicosociales: 39 estudios estudiaron uno o más resultados (relaciones familiares y sociales, apoyo familiar y social, habilidades sociales, afrontamiento, autopercepción, autoeficacia, estrés, depresión y ansiedad) y, en general, se observó una mejora de diversos resultados psicosociales; aunque no es posible obtener conclusiones definitivas debido a la baja calidad y a la heterogeneidad de los estudios.

RS de ECA y
estudios
observa-
cionales
1++/2++

Otra RS45 incluyó 33 estudios sobre intervenciones educativas realizadas en adultos con DM1. Los resultados de esta investigación indicaron que estas intervenciones mejoran de forma significativa la calidad de vida de los pacientes (medida mediante el cuestionario SF-36) en los aspectos relativos a la función física, dolor, función social, salud mental, vitalidad y limitación debida a problemas físicos, lo que conduce a cambios positivos en el estilo de vida, en el compromiso con el autocontrol y en la adherencia al tratamiento.

RS de ECA
1++

Un ECA46 con 78 niños y adolescentes con DM1 analizó los efectos de un programa estructurado de educación basado en la familia y demostró que el efecto dependía del número de sesiones a las que se asistía, ya que las familias que asistieron a dos o más sesiones (máximo de cuatro) presentaban un efecto beneficioso y significativo sobre el control metabólico a los 12 meses. No se encontraron efectos significativos sobre la calidad de vida o en el nivel de responsabilidad familiar.

ECA
1+

Otro ECA47, realizado en 164 pacientes adultos con DM1 con problemas de hipoglucemia, demostró que un programa estructurado y específico para esta complicación obtenía beneficios significativos en relación a la conciencia de la hipoglucemia, un aumento significativo en el umbral de detección de la misma y una disminución del número de episodios no detectados.

ECA
1+

Un ECA multicéntrico publicado en 200248, pero no incluido en la GPC NICE 2004, analizó los efectos de un programa educativo estructurado basado en cinco sesiones dirigidas a mejorar las habilidades en el manejo de la insulina. Este estudio demostró una mejora significativa del control metabólico y de la calidad de vida a los seis meses.

ECA
1+

Resumen de evidencia

ECA
1+
Los programas educativos estructurados dirigidos a adultos con diabetes mellitus tipo 1 mejoran su calidad de vida42.
ECA
1+
Los programas que incluyen terapia cognitiva conductual terapia familiar y formación en habilidades prácticas y diabetes mejoran el control metabólico y disminuyen el riesgo de complicaciones agudas44.
ECA
1+
Los estudios realizados con niños indican que no parece tan importante el carácter estructurado de los programas como que se impartan e incluyan todos los contenidos educativos44.
ECA
1+
Hay evidencia que indica que los programas educativos específicos sobre hipoglucemia son efectivos para prevenir esta complicación y mejorar su manejo, y que los programas educativos específicos sobre manejo de la insulina mejoran el control metabólico y la calidad de vida46;47;48.

Recomendaciones

A
Todos los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 deberían tener acceso a un programa de educación en diabetes impartido por un equipo multidisciplinar (médicos, enfermeras educadoras, psicólogos, dietistas, etc.) con competencias específicas en diabetes, tanto en la fase del diagnóstico como posteriormente, en base a sus necesidades.
A
En casos de hipoglucemias repetidas, se debería ofertar al paciente con diabetes y a sus familiares un programa de educación específico.

5.2. Educación dirigida a pacientes y familiares

Preguntas para responder:

  • Educación estructurada dirigida a familiares y personas con diabetes mellitus tipo 1:¿cuándo, cómo, por quién y con qué contenidos impartirla?

Existe gran heterogeneidad en relación al contenido y características de los programas educativos estructurados. El conocimiento sobre los aspectos que aumentan la efectividad de estas intervenciones educativas permitirá optimizar su aplicación y mejorar los resultados en salud.

Dada la heterogeneidad de la intervenciones analizadas en la evidencia científica disponible, las recomendaciones que se han elaborado sobre esta cuestión se basan en los documentos de consenso publicados por las siguientes organizaciones internacionales:

National Institute for Clinical Excelence (GPC NICE 2004) dedica varios apartados de su GPC sobre DM1 a identificar la efectividad de los elementos de la educación y de los programas educativos en diabetes, tanto de los adultos como de los niños y adolescentes7.
International Society for Pediatric and Adolescent Diabetes (ISPAD)49;50.
National Standards for Diabetes Self-Management Education. Diabetes Care (EAMD), emitidas por el grupo de trabajo de la Asociación Americana de Educadores en Diabetes y la American Diabetes Association y representantes de American Dietetic Association, the Veteran’s Health Administration, the Centres for Disease Control and Prevention, the Indian Health Service y the American Pharmaceutical Association51;52. Estos estándares son revisados aproximadamente cada cinco años sobre la base de la evidencia disponible y del consenso de expertos.
Teaching letters elaboradas por el Grupo de Estudio sobre Educación en Diabetes de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), dirigidas a médicos y otros profesionales implicados en el cuidado diario de los pacientes con diabetes, tanto tipo 1 como tipo 253;54.

Consenso de
expertos

Resumen de evidencia

Consenso
de expertos
4
Dada la heterogeneidad de la intervenciones analizadas en la evidencia científica disponible, las recomendaciones que se han elaborado sobre esta cuestión se basan en el consenso del GEG, que ha tenido en cuenta los documentos de consenso publicados por las siguientes organizaciones internacionales: National Institute for Clinical Excelence (GPC NICE 2004)7, International Society for Pediatric and Adolescent Diabetes (ISPAD)49;50; National Standards for Diabetes Self-Management Education. Diabetes Care (EAMD), emitidas por el grupo de trabajo de la Asociación Americana de Educadores en Diabetes y la American Diabetes Association y representantes de American Dietetic Association, the Veteran’s Health Administration, the Centres for Disease Control and Prevention, the Indian Health Service y the American Pharmaceutical Association51;52, Teaching letters elaboradas por el Grupo de Estudio sobre Educación en Diabetes de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD)53;54.

Recomendaciones

D
La educación estructurada en diabetes debe impartirse en las siguientes circunstancias:
• En el momento del diagnóstico (educación de supervivencia).
• En el periodo que sigue al diagnóstico (educación de profundización y refuerzo).
• A largo plazo: con ocasión de revisiones periódicas sobre autocuidados y necesidades educativas, según se logren o no los objetivos acordados entre el paciente y el profesional.
D
La educación estructurada en diabetes debe impartirse a las siguientes personas:
• Todos los pacientes diagnosticados de diabetes mellitus tipo 1.
• Los padres y cuidadores en los casos en los que exista dependencia por razones de edad o discapacidad.
• Las personas que constituyen el entorno escolar de los niños o jóvenes: profesores, cuidadores, etc.
D
Profesionales que deben impartir la educación estructurada sobre diabetes:
• Equipos multidisciplinares: los miembros de estos equipos deben contar con competencias y habilidades que les permitan transmitir la información de forma eficaz. Debe existir suficiente disponibilidad de profesionales como para que sea posible organizar programas educativos reglados para grupos. El equipo debería incluir, como mínimo, especialistas en endocrinología, endocrinología pediátrica y enfermeras educadoras en diabetes. También sería deseable que se incluyeran psicólogos en estos equipos para las personas que lo necesiten.
• A nivel extrasanitario juegan un importante papel las asociaciones de personas con diabetes, que imparten programas educativos para grupos específicos (campamentos para niños, pacientes ancianos, charlas divulgativas, convivencias, etc.).

Los miembros del equipo educativo deberían caracterizarse, además de por su capacidad de empatía, por su flexibilidad y capacidad de comunicación.
D
Métodos y materiales educativos que deben emplearse al impartir educación estructurada sobre diabetes:
• Sesiones formativas presenciales utilizando medios audiovisuales, alimentos, objetos relacionados con el aprendizaje sobre alimentación: juegos, alimentos de plástico, carteles descriptivos para facilitar el entendimiento.
• Métodos complementarios:
   º Libros y folletos: se debe hacer un gran esfuerzo para que las directrices incluidas en estos materiales resulten útiles en el manejo diario de la enfermedad.
   º Internet: debido a la ausencia de certificaciones estandarizadas estables sobre el origen, procedencia y credibilidad de los contenidos que circulan por Internet, es importante que se faciliten direcciones de páginas de consulta fiables y que el educando disponga de un conocimiento básico sobre la enfermedad y su manejo clínico para una correcta interpretación de la información disponible.
   º Medios de comunicación: prensa, revistas, televisión y radio.
   º Tarjetas, brazaletes o collares de identificación y equipos para el transporte y almacenaje de los dispositivos de insulina.
   º Datos sobre asociaciones de personas con diabetes y otros grupos de apoyo.
   º Apoyo psicológico en el momento del diagnóstico de diabetes mellitus tipo 1.
   º Teléfonos de contacto en caso de emergencias.
   º Otras técnicas de información y comunicación (telemedicina, blogs, etc.).
D
Aspectos que debe incluir la educación estructurada sobre diabetes:
Nivel 1: Educación de supervivencia
• Qué es la diabetes mellitus. Tipos de diabetes.
• Síntomas de la diabetes mellitus tipo 1.
• Qué es la insulina. Tratamientos con insulina.
• Qué es la glucosa y objetivos de glucemia.
• Consejos dietéticos básicos.
• Complicaciones agudas (hipoglucemia, hiperglucemia y cetosis)
• Situaciones especiales (diabetes mellitus tipo 1 en el colegio, enfermedades intercurrentes, celebraciones gastronómicas, eventos, viajes, etc.).
• Repercusiones psicológicas de la enfermedad; identificación de creencias previas, temores y expectativas.
• Técnicas de la inyección de insulina y glucagón.
• Técnicas de autoanálisis de sangre capilar con el medidor de glucosa.
• Técnica de autoanálisis de orina, medición de cetonuria, cetonemia e interpretación de resultados.

Nivel 2: Educación avanzada
• Fisiopatología, epidemiología y clasificación de la diabetes.
• Tipos de insulinas: absorción, perfiles de acción, variabilidad y ajustes.
• Planificación de la alimentación: consejo cualitativo y cuantitativo sobre ingesta de principios inmediatos y fibra; con especial atención a la ingesta de carbohidratos.
• Objetivos de control, incluyendo el concepto de hemoglobina glicosilada.
• Refuerzo de los conocimientos sobre las complicaciones agudas.
• Resolución de problemas y ajustes en el tratamiento.
• Complicaciones micro y macrovasculares: prevención y seguimiento.
• Ajuste de las pautas de insulina y de la alimentación en situaciones especiales, como ejercicio físico, vacaciones y viajes.
• Tabaco, alcohol y otras drogas.
• Adaptación a la vida laboral y conducción de vehículos.
• Sexualidad, anticoncepción, fármacos teratogénicos, embarazo y lactancia.
• Actualización en la investigación sobre diabetes mellitus tipo 1.
• Bombas de infusión continua.
• Cuidados de los pies.
D
Métodos para impartir educación estructurada sobre diabetes:
Existen diversos métodos que han sido utilizados con éxito en la educación sobre diabetes. La elección de uno u otro dependerá de las características del paciente, de la situación de la enfermedad y de la capacidad de cada equipo o centro.

Educación individualizada.
• Se debe proporcionar un programa intensivo individualizado a pacientes con diabetes mellitus tipo 1 de reciente diagnóstico y en el caso de embarazo.
Educación en grupos.
• Los grupos se deben organizar en función de la edad, antecedentes socioculturales, etc. Es deseable que en los grupos participen también miembros de la familia y amigos de los pacientes. La educación grupal debe incluir los siguientes aspectos:
   º Enseñanza estructurada mediante clases expositivas.
   º Grupos de discusión, con análisis de las percepciones y experiencias de todos los integrantes del grupo.
   º Identificación de miedos y ansiedades.
   º Evaluación de necesidades y expectativas.
   º Manifestación de experiencias personales sobre hipoglucemia, actividad física, reacción al estrés, etc.
   º Métodos audiovisuales.
   º Material educativo de apoyo que el paciente pueda consultar en su domicilio.
D
Características que deben tener los programas de educación estructurada sobre diabetes:
• Implicar activamente a los pacientes en todas las etapas del programa educativo (diseño, implementación, evaluación), aportándoles las herramientas necesarias para que tomen las mejores decisiones relacionadas con su salud.
• Establecer las ventajas de aprender nuevas habilidades, entre ellas las del control diario del tratamiento.
• Valorar las necesidades educativas de cada paciente.
• Valorar las percepciones personales de los pacientes.
• Ser flexibles, de forma que los programas se adapten a las necesidades educativas, sociales y culturales específicas.
D
• Contar con objetivos educativos consensuados con los pacientes. Las expectativas de profesionales y de pacientes pueden diferir; por lo que es importante llegar a acuerdos sobre objetivos comunes, que pueden variar con el tiempo y precisan de revisión continua. Cualquier objetivo terapéutico planteado debe ser alcanzable.
• Contar con un plan de estudios y con horario establecido.
• No elaborar un programa muy concentrado y programar pausas frecuentes.
• Programar clases teóricas que no superen el 25% del tiempo total, e incluir un periodo para plantear y responder preguntas.
• Prestar atención a la elección de las palabras y expresiones, evitando un lenguaje excesivamente técnico.
• Aportar información uniforme y concordante entre los diferentes miembros del equipo.
• Planificar reuniones entre los profesionales implicados, para intercambiar ideas, discutir casos y revisar el programa y los métodos.
• Facilitar que los adultos participen en su propio cuidado de salud a través de la posibilidad de realizar juicios y elecciones sobre sus propios cuidados.
• Es recomendable establecer un proceso dinámico de contacto con el paciente, bien a través de las visitas médicas, grupos de discusión entre pacientes, contacto telefónico o sistemas informáticos.
D
Otras consideraciones:
• Comentar cualquier cambio que haya tenido lugar a nivel biomédico (nuevas necesidades de tratamiento con insulina, estrategias de monitorización de glucemias, aparición de complicaciones oculares, etc.).
• Evaluación: el programa educativo y los objetivos establecidos deberían poder ser evaluados mediante indicadores de procedimiento y resultados.
• Deben contemplarse todos los elementos necesarios para que pueda desarrollarse el programa de educación terapéutica: espacio necesario, personal cualificado suficiente, material educativo necesario y agendas laborales y cronogramas.
5.3. Modalidades de apoyo comunitario

5.3. Modalidades de apoyo comunitario

Preguntas para responder:

  • ¿Son eficaces las modalidades de apoyo comunitario o extrasanitario (centros escolares, asociaciones de diabéticos, etc.) dirigidas a personas con diabetes mellitus tipo 1?

La DM1 tiene un impacto importante en el estilo de vida de los pacientes, así como en su nivel de autoestima. En la forma de enfrentarse a esta enfermedad influyen tanto las características psicológicas de la persona como sus relaciones sociales. Los pacientes con DM1 y sus familias y cuidadores, a través del contacto e implicación con diferentes grupos de apoyo comunitario, pueden conseguir información para enfrentarse a las necesidades y a los problemas que pueden surgir a lo largo del desarrollo de la enfermedad.

La GPC NICE 20047 define un grupo de apoyo como un «grupo de personas con DM1 que se reúne para proporcionar apoyo a ellos mismos y a otras personas de su localidad». En nuestro contexto está función la cumplen generalmente las asociaciones de personas con diabetes.

Si bien estas modalidades de apoyo comunitario son consideradas positivas en la evolución de la enfermedad, es de interés conocer su efectividad en términos de salud.

En la GPC NICE 2004, la evidencia proviene de estudios observacionales como el estudio DAWN55, en el que se señala que el apoyo emocional, junto con el apoyo familiar, son factores clave en el control de la diabetes, y que las redes sociales son consideradas al menos tan importantes como la medicación para el manejo de la enfermedad. Diversos estudios han determinado los siguientes beneficios de los grupos de apoyo para pacientes y cuidadores:

• Beneficios psicológicos y emocionales, incluida la mejora en la capacidad de afrontar el estrés.
• Disminución en la carga y estrés de los cuidadores.
• Mejora en la calidad de vida.
• Mejora en el autocuidado a través de estrategias de promoción de la salud.
• Mejora en el acceso a los servicios de salud.
• Disminución del aislamiento, superación de la depresión y de la pérdida de autoestima.
• Mejor conocimiento de las condiciones, los síntomas y los sistemas de atención sanitaria por medio de la educación e información.

E. observa-
cionales
2+

La GPC NICE 20047 incide en la influencia del apoyo psicosocial en la aceptación de la enfermedad, la manera de enfrentarse a ella y los resultados en niños y jóvenes con DM1 así como en sus familias. Sin embargo, los resultados encontrados muestran una falta de estudios de buena calidad que valoren la efectividad del apoyo estructurado en estos pacientes.

Existe evidencia sobre la efectividad de los sistemas de terapia familiar de comportamiento en la reducción de los conflictos familiares relacionados con la diabetes y de los programas de tutorías con actividades sociales y educativas en jóvenes con DM1.

ECA
1+

Un estudio56 ha valorado las intervenciones basadas en el apoyo en el ámbito familiar de compañeros con buenos resultados en la relación entre los niveles de glucemia y el apoyo recibido.

E. cohortes
2+

Otro estudio57 que analizó el apoyo de amigos en un programa de intervención, encontró mayores niveles de conocimiento de diabetes (p< 0,0001) y una mayor proporción de apoyo de amigos/familia (p< 0,05) comparado con las medidas preintervención. Los amigos comunicaron mejorías en la autopercepción tras la intervención (p< 0,0001), y los padres una disminución en los conflictos relacionados con la diabetes en casa (p< 0,05).

E. cohortes
2+

Una RS58 realizada por el grupo de The Task Force on Community Preventive Services estudió la efectividad de la educación para el autocontrol de la diabetes desarrollada fuera de los ámbitos clínicos habituales (centros comunitarios de reunión, domicilio, lugar de trabajo, campamentos recreativos, escuela) llegando a las siguientes conclusiones:

• Los campamentos recreativos mejoran el conocimiento de la enfermedad y de su manejo en niños y adolescentes con DM1.
• La evidencia fue insuficiente para valorar tanto la efectividad de las intervenciones educativas en el ámbito laboral o en campamentos de verano en el caso de DM1, así como para valorar la efectividad de educar a los compañeros de trabajo y al personal de las escuelas en la diabetes.

Efectividad de intervenciones educativas en el ámbito laboral o en campamentos de verano:
RS estudios
observa-
cionales
2+

En un estudio prospectivo59 en 25 pacientes que participaron en un campamento de verano de siete días de duración se evaluó la efectividad de la actividad educativa realizada en el mismo. Se observó una reducción significativa de los valores medios de HbA1C a los seis y a los 12 meses, con respecto a los valores antes del campamento, así como un incremento en los conocimientos sobre la diabetes y del autocontrol.

Estudio
descriptivo
3

Estos resultados se confirman en otro estudio60 durante un campamento de cinco días en 60 pacientes a los que se les enseñó conocimientos sobre diabetes y educación para el autocuidado (DSME) fueron seguidos durante seis meses para valorar su nivel de conocimiento y los niveles de HbA1C, demostrando que los niños en los campamentos de diabetes experimentan una considerable variabilidad de glucosa en sangre.

Estudio
descriptivo
3

Un estudio de cohorte prospectivo61 comparó dos grupos de niños con DM1 (34 que recibieron un programa educativo específico sobre conocimientos, comportamientos, habilidades y factores psicológicos en un campamento de verano vs. 23 que recibieron la educación y los cuidados habituales). No se demostraron cambios significativos en el promedio de HbA1C anual, IMC, conocimientos sobre la diabetes, ansiedad, número de visitas médicas, o ingresos hospitalarios en comparación con antes de la intervención. Solo la adaptación al entorno escolar mejoró significativamente. El grupo control aumentó significativamente el IMC y el nivel de HbA1C.

E. cohortes
2+

Se realizó un estudio descriptivo en base de datos incluidos en historias clínicas62 de adolescentes con DM1 de 12-18 años, comparando aquellos que asistieron (n=77) o no (n=106) a un campamento para la educación en diabetes. Se observó una disminución de la HbA1C en los que asistieron al campamento en el seguimiento en comparación con la situación basal [media (DE): 8,6% (1,8) vs. 8,3% (1,8)] mientras que se incrementó en aquellos que no asistieron al campamento [media (DE): 8,4% (2,1) vs. 8,9% (2,3); p< 0,005]. Siete meses después del campamento, todavía había diferencias significativas en la HbA1c (p=0,04), debido a la mejora persistente en las niñas, pero no en los niños. La adherencia al tratamiento (p< 0,05) y el ajuste (p< 0,05) fue superior entre los niños que asistieron al campamento.

Estudio
descriptivo
3

Otro estudio descriptivo63 analizó los efectos de un programa de educación sobre automanejo de la diabetes impartida a 60 pacientes en un campamento de 5 días. Después del adiestramiento, los pacientes fueron divididos en dos grupos en función de la frecuencia de la automonitorización (< 3 veces/día vs. 3-4 veces/día) y fueron seguidos durante un periodo de 6 meses. La HbA1c fue significativamente menor en el grupo con mayor frecuencia de automonitorización a los 3 meses, pero no a los 6 meses. Aunque la duración del campamento fue corta, se observó una mejora en el conocimiento y una mejor actitud frente a la diabetes entre los participantes.

Estudio
descriptivo
3

Resumen de evidencia

E. cohortes
2+
Las redes sociales son factores clave en el control de la diabetes mellitus tipo 155.
ECA
1+
Los métodos de terapia familiar y los programas de tutorías con actividades sociales y educativas en jóvenes con diabetes mellitus tipo 1 son efectivos en la reducción de los conflictos familiares relacionados con la diabetes57.
E. cohortes
2+
El apoyo de amigos y familia en un programa de intervención dirigido a niños permite obtener mayores niveles de conocimiento de diabetes y autoestima56;57.
E. cohortes
2+
Los campamentos de verano son efectivos para mejorar la adherencia al tratamiento y el control metabólico59;60;62;63.

Recomendaciones

B
(adultos)/
A
(niños)
Se debería ofrecer información actualizada a los adultos, y a niños y adolescentes con diabetes mellitus tipo 1 junto a sus familias en el momento del diagnóstico, y de forma periódica a partir de entonces, sobre la existencia de grupos de apoyo a diabéticos, tanto en el ámbito local como nacional y la forma de contactar con ellos. (Anexo 11.2.)
B
Los equipos de cuidados en diabetes deberían ser conscientes de que un pobre apoyo psicosocial tiene un impacto negativo sobre diversos resultados de la diabetes mellitus tipo 1 en niños y jóvenes, incluyendo el control glucémico y la autoestima.
A
A los jóvenes con diabetes mellitus tipo 1 se les debería ofrecer estrategias de apoyo específicas, como tutorías sobre autoanálisis apoyado en solución de problemas, para mejorar su autoestima y el control glucémico, así como convivencias para el intercambio de experiencias, para reducir los conflictos relacionados con la diabetes entre miembros de la familia.
No existe una relación formal entre los servicios de atención sanitaria y las asociaciones de diabéticos. Esta relación puede ser beneficiosa siempre y cuando las actuaciones sean confluentes. Sería aconsejable que en las asociaciones de diabéticos participara algún médico y/o enfermera educadora en diabetes, como apoyo técnico a las actividades a desarrollar.

Bibliografía del apartado 05

 


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Última actualización: noviembre 2012

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