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La guía NICE recomienda realizar el cribado basándose en los resultados favorables de un ECA (188) sobre un programa de cribado y protección del pie diabético (visitas semanales al podólogo, higiene de mantenimiento, calzado protector y educación sobre cuidado diario).
En un ECA realizado en centros de atención primaria (189), un programa estructurado con revisión anual, identificación y tratamiento de pacientes de alto riesgo mejoró el conocimiento y las actitudes de los pacientes y profesionales y la utilización de servicios.
En contextos diferentes al nuestro (190; 191), los programas que incluyen cribado, estratificación del riesgo y medidas preventivas y de tratamiento en función del riesgo han conseguido reducir la incidencia de amputaciones.
Los programas utilizaron los siguientes métodos para identificar a los pacientes de alto riesgo:
El calzado terapéutico y el material ortopédico pueden reducir la incidencia de úlceras en pacientes de riesgo, con úlceras previas o con deformidades importantes del pie (192; 193).
Otras medidas útiles en la prevención del pie diabético son la educación sanitaria y el control glucémico (194).
La educación dirigida al paciente puede mejorar el conocimiento acerca del cuidado de los pies y su actitud. En un ensayo realizado en pacientes de alto riesgo, la educación redujo la incidencia de úlceras y las amputaciones al año, aunque en otros ensayos no ha mostrado beneficios (194).
La guía NICE (184) recomienda una periodicidad en la inspección del pie en función de cuatro categorías de riesgo (ver tabla 5).
Tabla 5. Clasificación del riesgo de pie diabético y frecuencia de inspección recomendada (184)
| Riesgo (clasificación) | Características | Frecuencia de inspección |
|---|---|---|
| Bajo riesgo | Sensibilidad conservada, pulsos palpables | Anual |
| Riesgo aumentado | Neuropatía, ausencia de pulsos u otro factor de riesgo | Cada 3-6 meses |
| Alto riesgo | Neuropatía o pulsos ausentes junto a deformidad o cambios en la piel Úlcera previa |
Cada 1-3 meses |
| Pie ulcerado | Tratamiento individualizado, posible derivación |
En España la aplicabilidad de estas intervenciones puede ser limitada. Son factibles las actividades de cribado y estratificación del riesgo, pero no existen prestaciones uniformes y estructuradas para derivar y tratar el pie de riesgo, ya que varían entre las distintas Comunidades Autónomas. Las barreras actuales para la implementación de una correcta prevención y tratamiento del pie diabético son en gran medida organizativas y de formación.
| A | En pacientes diabéticos se recomiendan los programas estructurados de cribado, estratificación del riesgo, y prevención y tratamiento del pie de riesgo. |
| DGPC | Los profesionales que atienden a pacientes diabéticos deberían evaluar el riesgo de desarrollar pie diabético en las visitas de control. Se recomienda una revisión anual en los pacientes de bajo riesgo, cada tres-seis meses en los de riesgo moderado y cada unotres meses en los de alto riesgo. presión. |
| B | El cribado del pie diabético debe comprender: inspección del pie y los tejidos blandos, valoración del calzado, exploración musculoesquelética, valoración de síntomas de enfermedad arterial periférica completada con la determinación del índice tobillo-brazo en algunos casos, y valoración de la sensibilidad mediante el monofi- lamento o, alternativamente, el diapasón. diabético adecuado (196). |
| DGPC | Se recomienda mayor vigilancia en pacientes de mayor edad (>70 años), con diabetes de larga evolución, pacientes domiciliarios, con problemas de visión, fumadores, con problemas sociales o que vivan solos. |
| B | Se recomienda proporcionar educación sobre los cuidados del pie diabético, dentro de un programa educativo estructurado con múltiples componentes, con el objetivo de mejorar el conocimiento, fomentar el autocuidado y reducir el riesgo de complicaciones. |
| B | Los pacientes con úlcera previa sin deformidades importantes pueden utilizar calzado habitual (bien ajustado, de calidad), mientras que los pacientes con deformiddes en los pies pueden benefi- ciarse de calzado terapéutico. |
| √ | Se debe fomentar la formación en el manejo del pie diabético de los profesionales que atienden a estos pacientes. |
Tabla 5. Clasificación del riesgo de pie diabético y frecuencia de inspección recomendada (pdf, 42 Kb)
Última actualización: 27 de noviembre de 2008

