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La diabetes está asociada con un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. De cara a adoptar decisiones terapéuticas o intensificar el tratamiento (control glucémico, antiagregación, hipolipemiantes, etc.) es importante conocer qué grupos de pacientes presentan mayor riesgo cardiovascular (RCV) y podrían beneficiarse más de los citados tratamientos.
Una corriente de opinión propone que la diabetes sea tratada como una enfermedad cardiovascular (prevención secundaria). Esta asunción se debería fundamentar en estudios sobre pronóstico que comparen el riesgo de eventos cardiovasculares en los pacientes con DM 2 frente al de los pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio.
Otra opción es la de utilizar ecuaciones o tablas de riesgo cardiovascular o coronario para seleccionar a los pacientes que más pueden beneficiarse de intervenciones en prevención primaria cardiovascular.
La población diabética tiene mayor riesgo coronario que la población general (11; 109-117), pero dicho riesgo es inferior al de la población con antecedentes de cardiopatía isquémica (109-113; 115-122).
En la población diabética de más de 15 años de evolución (110; 116; 117; 121) el riesgo coronario tiende a igualarse con el de la población con cardiopatía isquémica previa. El riesgo es mayor para las mujeres (113-116; 123).
Las tablas de riesgo cardiovascular o coronario difieren entre sí según los acontecimientos considerados.
La tabla de riesgo original de Framingham y sus adaptaciones consideran sólo el riesgo coronario (IAM no fatal, angina e IAM fatal). Las tablas que calculan el riesgo cardiovascular total suman al riesgo coronario el riesgo de padecer enfermedad cerebrovascular fatal y no fatal.
Las tablas de riesgo estiman la probabilidad de presentar eventos coronarios o cardiovasculares en un tiempo determinado en función de la presencia o ausencia de distintos factores de riesgo, en base a un tipo especial de estudio de cohorte: las reglas de predicción clínica (RPC).
La aplicabilidad de una RPC, una vez construida, requiere un proceso de validación, primero en la población de origen y a continuación en diferentes poblaciones en las que se quiere aplicar la regla (124).
La ecuación REGICOR, llamada también Tablas de Framingham Calibradas, de estimación de riesgo coronario a 10 años, adaptada a la población española, es la regla que cuenta con una mayor validación en nuestra población (125-127). El estudio VERIFICA (127), realizado sobre 5.732 pacientes, de los cuales 941 (16,4%) eran diabéticos, no encontró diferencias significativas entre la tasa de eventos esperados por la ecuación calibrada de Framingham y los realmente observados en el seguimiento de la cohorte en las diferentes categorías de riesgo.
Existe una función de riesgo exclusiva para pacientes diabéticos basada en los resultados del estudio UKPDS (128), pero no está validada en nuestra población.
El anexo 5 recoge las tablas de riesgo REGICOR.
Última actualización: 27 de noviembre de 2008

