: Apartados con Preguntas
: Apartados con RecomendacionesEn primer lugar, es necesario definir qué entendemos por espiritualidad y en qué se diferencia de otros aspectos psicológicos.
Algunos autores (209) hablan de bienestar psicoespiritual y lo definen como una experiencia subjetiva que incorpora salud emocional y preocupaciones acerca del sentido de la vida; pero, como apuntan otros autores (210), no resulta relevante que los profesionales sanitarios creamos o no que existe diferencia entre cuerpo, mente y espíritu para ofrecer unos buenos CP centrados en el paciente.
Las necesidades que llamaremos espirituales pueden deducirse de las conductas o ser explicitadas por el paciente.
De acuerdo a la definición de espiritualidad que utiliza Holloway (211), se trata de «una dimensión que reúne actitudes, creencias, sentimientos y prácticas que van más allá de lo estrictamente racional y material».
Partiendo de esa idea de espiritualidad —no forzosamente ligada a la religión—, se debe considerar imprescindible la valoración de esta necesidad en cualquier paciente.
No existe unanimidad respecto a la conveniencia de utilizar una escala o instrumento estructurado para valorar las necesidades espirituales, y menos todavía acerca de cuál sería el indicado. Se aconseja establecer un instrumento sencillo de cribado y tener en cuenta que los pacientes prefieren conversar a rellenar cuestionarios (210). La valoración debería basarse en las técnicas básicas de comunicación: preguntas abiertas, escucha activa y silencios (4; 5; 210).
La espiritualidad repercute en el bienestar general de los pacientes en CP y en su calidad de vida (209). Se han establecido una serie de categorías que sintetizan los hallazgos acerca de la relación de la espiritualidad con el bienestar de los pacientes:
Tampoco existe evidencia apropiada que determine cómo debería proporcionarse la atención espiritual. La guía NICE (5) recomienda escuchar las experiencias del paciente y de las preguntas que puedan surgir; afirmar su humanidad; proteger su dignidad, autoestima e identidad; y garantizar que se ofrezca apoyo espiritual como parte integral de una atención que abarque los cuidados psicológicos, espirituales, sociales y emocionales, de acuerdo a las creencias del paciente y su filosofía de vida. Añade que es posible ofrecer muchos aspectos del apoyo espiritual en cualquier contexto; por familiares, amigos, grupos de fe, sacerdotes u otros asesores espirituales y profesionales sanitarios. Las necesidades espirituales de los pacientes pueden variar a lo largo del tiempo.
| D | El equipo que atiende a una persona en CP debería tener en cuenta sus creencias y necesidades espirituales. |
| D | En ausencia de evidencia apropiada sobre cuál es la mejora forma de proporcionar apoyo espiritual, se recomienda ofrecer dicho apoyo como parte integral de los cuidados, cualquiera que sea el contexto de atención, y con un enfoque basado en los principios de la comunicación efectiva. |
| D | Es importante considerar las diferencias culturales respecto a la espiritualidad, sin que ello justifique la falta de atención a estos aspectos en personas que pertenecen a grupos culturales distintos al nuestro. |
Última actualización: 27 de noviembre de 2008

