: Apartados con Preguntas
: Apartados con RecomendacionesLos problemas de la piel son muy frecuentes en las personas en FFV por diversas razones: malnutrición, deshidratación e inmovilidad, además de las que puedan derivarse de los tratamientos como radioterapia o quimioterapia, o de la propia naturaleza de la enfermedad, como en el caso de las úlceras neoplásicas. En los aspectos preventivos de las úlceras por presión (UPP), las medidas deben ser similares a las que se utilizan en cualquier paciente, si bien, en el tratamiento, los objetivos han de priorizar el confort sobre la curación. Es importante tener en cuenta el impacto de la patología cutánea en la percepción de la propia imagen, y en la vida del paciente y de sus cuidadores.
Prevención
Los cambios posturales, el mantenimiento de la mejor nutrición posible y la higiene e hidratación de la piel son cuidados apropiados para prevenir la aparición de las UPP (175).
Las diferentes alternativas de superficies especiales ayudan a prevenir las úlceras, comparadas con el colchón tradicional (176).
Los ácidos grasos hiperoxigenados son eficaces en la prevención de las UPP (273).
Tratamiento
No hay evidencia de la superioridad de un tipo de apósito para el tratamiento de las UPP (177).
En el caso de las úlceras neoplásicas, la aplicación tópica de una solución de miltefosina al 6% puede frenar su evolución (177). Parece que del metronidazol puede disminuir el olor, pero se necesitan más estudios.
| D | Las medidas de prevención de las UPP son: cambios posturales, adecuada nutrición, no elevar la cabecera de la cama más de 30 grados y mantener una adecuada limpieza e hidratación. |
| A | Se recomienda utilizar superficies especiales de apoyo en pacientes con alto riesgo de desarrollar UPP. |
| A | Se recomienda el uso de ácidos grasos hiperoxigenados en pacientes con alto riesgo de desarrollar UPP. |
| D | Se recomienda elegir el tipo de apósito en función del estadio y características de la úlcera, de los objetivos y de la preferencia del paciente. |
| D | Puede utilizarse metronidazol por vía tópica para disminuir el olor en úlceras neoplásicas. |
| B | Puede utilizarse miltefosina en solución tópica al 6% para frenar la evolución de las úlceras neoplásicas. |
Es un síntoma frecuente en pacientes en CP. Puede presentarse hasta en el 27% de los pacientes con tumores, y en el 80% si cursan con colestasis. En los pacientes con insuficiencia renal avanzada puede llegar hasta el 77% de los casos (178).
El prurito se define como la sensación desagradable que induce al rascado, y que mejora o cede al hacerlo. Su origen puede ser cutáneo (dermatitis, sarna, etc.), neuropático (debido a lesiones de las vías aferentes del sistema nervioso: neuritis periféricas), neurogénico (debido a mediadores que actúan a nivel central, como por ejemplo los opioides) y psicógeno.
La causa más frecuente del prurito es la piel seca. Por tanto, resulta especialmente importante su prevención mediante cuidados generales de la piel. En estos pacientes la higiene e hidratación de la piel mediante el uso de jabones suaves sin detergente, cremas hidratantes y emolientes están especialmente indicadas.
En base a las diferentes revisiones y estudios (179-187), en la tabla 15 se resumen los tratamientos, con una propuesta de inicio y orden secuencial, teniendo en cuenta el mecanismo de acción y la eficacia.
Tabla 15. Propuesta de selección de tratamiento según etiología del prurito
Causa |
Propuesta farmacológica |
|---|---|
| Colestasis | 1. Naltrexona 2. Andrógenos (metiltestosterona o danazol) 3. Rifampicina 4. Colestiramina |
| Uremia |
1. Fototerapia 2. Antihistamínicos 3. Ondansetrón 4. Mirtazapina 5. Talidomida |
| Síndromes paraneoplásicos | 1. Paroxetina 2. Mirtazapina 3. Combinación de 1 y 2 4. Talidomida |
| Neoplasias hematológicas | 1. Cimetidina 2. Paroxetina |
| Piel seca | 1. Hidratación tópica. Emolientes 2. Antihistamínicos |
| Opioides | 1. Sustitución o rotación de opiodes 2. Ondansetrón |
| Las opciones de tratamiento están numeradas para ser utilizadas en el orden en el que aparecen. | |
| D | El manejo inicial de la persona con prurito consiste en identificar y, si es posible, tratar específicamente las posibles causas subyacentes, con especial hincapié en los fármacos. Deben evitarse factores agravantes, como el alcohol, las comidas picantes, el calor, el uso de ropa ajustada, la utilización de jabones con detergentes, etc. |
| D | Deben proporcionarse cuidados generales de la piel que incluyan una hidratación suficiente y prevención de lesiones de rascado. |
| D | En caso necesario se administrarán tratamientos farmacológicos según el origen del prurito (por opioides, urémico, colestasis, paraneoplásico, piel seca). El tratamiento se podrá cambiar según la respuesta terapéutica, siguiendo el esquema propuesto en la tabla 15. |
Tabla 15. Propuesta de selección de tratamiento según etiología del prurito (pdf, 39 Kb)
Última actualización: 27 de noviembre de 2008

