Guía de Práctica Clínica de Prevención y Tratamiento de la Conducta Suicida.

V. resumida | Consulta rápida | Info. pacientes

  1. Introducción
  2. Alcance y objetivos
  3. Metodología
  4. I. EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

  5. Factores asociados con la conducta suicida y evaluación del riesgo suicida
  6. Evaluación y manejo de la ideación y conducta suicidas en AP
  7. Evaluación y manejo del paciente con conducta suicida en el servicio de urgencias
  8. Tratamiento de la conducta suicida en atención especializada
  9. II. ASPECTOS PREVENTIVOS

  10. Medidas generales de prevención de la conducta suicida
  11. El cribado del riesgo de suicidio
  12. La conducta suicida en grupos de riesgo
  13. Intervenciones familiares, allegados y profesionales después de un suicidio
  14. Programas clínicos de intervención sobre la conducta suicida en España
  15. Aspectos legales del suicidio en España
  16. Indicadores de calidad
  17. Estrategias diagnósticas y terapéuticas
  18. Difusión e implementación
  19. Recomendaciones de investigación futura
  20. Bibliografía

8. Medidas generales de prevención de la conducta suicida

Preguntas para responder:

Programas de prevención de la conducta suicida a nivel internacional

  • ¿Qué programas sobre prevención de la conducta suicida podemos encontrar a nivel internacional?

Potenciación de factores protectores y resiliencia

  • ¿Qué intervenciones clínicas son eficaces en la prevención de la conducta suicida mediante la potenciación de los factores de protectores y resiliencia?

Restricción del acceso a medios letales

  • ¿Qué medidas se pueden tomar para la restricción de medios letales?

Medios de comunicación y suicidio

  • ¿Qué medidas pueden adoptar los medios de comunicación para reducir la conducta suicida en la población?
  • ¿Cuál es el papel de Internet en la conducta suicida?

Programas formativos de prevención de la conducta suicida

  • Los programas formativos de sensibilización, detección y abordaje de la ideación y la conducta suicida llevados a cabo en profesionales sanitarios ¿se han mostrado efectivos a la hora de reducir las tasas de suicidio consumado?
  • ¿Desde el punto de vista formativo, qué medidas de prevención de la conducta suicida podrían realizarse en profesionales no sanitarios?

8.1. Programas de prevención de la conducta suicida a nivel internacional

Desde hace más de 40 años, la OMS recomienda la elaboración y aplicación de estrategias de prevención del suicidio, y en el año 1969 publicó un documento donde reconocía la importancia de encuadrar la prevención del suicidio en el campo de la salud pública y la necesidad de establecer centros de prevención del suicidio a nivel nacional y local317. En 1984, los países de la oficina regional para Europa de la OMS incluyeron la reducción del suicidio dentro de sus objetivos de política sanitaria318.

Más tarde, en 1999 emitía una iniciativa a nivel mundial llamada SUPRE (Suicide Prevention)319 con el propósito de reducir la progresiva mortalidad debida al suicidio. Entre los objetivos generales del programa estaba disminuir la morbimortalidad relacionada con la conducta suicida y eliminar los tabúes que rodean al suicidio. Destacaba que la prevención del suicidio requiere la intervención de un equipo multidisciplinar, incluyendo sectores sanitarios y no sanitarios. Para ello elaboró una serie de documentos dirigidos a profesionales y grupos sociales particularmente relevantes para la prevención del suicidio:

– Médicos generales74 y profesionales de atención primaria15
– Profesionales de los medios de comunicación320
– Docentes y demás personal institucional321, orientadores psicopedagógicos322
– Funcionarios de prisiones323
– En el trabajo324
– Respuesta de primera línea (bomberos, policías y socorristas)325
– Supervivientes de un suicidio3326.

En una reunión de la OMS en 2004, sobre las “Estrategias de Prevención del Suicidio en Europa”, se plantearon las siguientes recomendaciones basadas en una revisión sistemática previa327:

– La prevención de la conducta suicida necesita un enfoque global y debe ser responsabilidad de los gobiernos
– Son necesarios programas de prevención del suicidio que incluyan intervenciones específicas para los diferentes grupos de riesgo, contando para ello con los diferentes sectores implicados
– Los profesionales sanitarios, especialmente los que trabajan en servicios de urgencias, deben estar capacitados para identificar el riesgo de suicidio y para colaborar con los servicios de salud mental
– La formación de los profesionales y la educación de la población general debe centrarse en los factores de riesgo y protección
– Es necesario fomentar la investigación y la evaluación de los programas de prevención del suicidio
– Los medios de comunicación deben participar y seguir las directrices propuestas por la OMS.

RS de estudios
2+

 

 

Diferentes países han desarrollado estrategias para la prevención del suicidio, definidas como “un enfoque global y nacional para reducir la conducta suicida, mediante respuestas coordinadas y culturales en múltiples sectores públicos o privados de la sociedad”139. Así, países como EE.UU., Dinamarca, Nueva Zelanda, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Alemania, Finlandia o Noruega139,327-331, entre otros, han elaborado estrategias nacionales para la prevención del suicidio siguiendo las propuestas de la OMS.

_____________

3. El término superviviente de un suicidio se emplea para referirse a los allegados de una persona que ha realizado un suicidio y, aunque tradicionalmente el concepto se ha reservado para la familia, en la actualidad se ha extendido también a los allegados (amigos, compañeros de trabajo o de clase y vecinos)..

Mann et al.332 propusieron un modelo de prevención basado en las intervenciones que han demostrado efectividad en la prevención del suicidio en pacientes con presencia de trastornos mentales y otros factores de riesgo. En este modelo, las intervenciones preventivas se centran en los siguientes aspectos: formación de los profesionales de atención primaria, concienciación sobre el suicidio, detección de personas de alto riesgo, tratamiento farmacológico y psicoterapéutico, seguimiento preventivo de los intentos de suicidio, restricción del acceso a medios letales e implicación de los medios de comunicación) (figura 3).

RS de estudios
2+

 

 

Las revisiones sistemáticas realizadas en este campo, en la línea de las propuestas de la OMS, y los programas de prevención del suicidio existentes en distintos países, destacan las siguientes recomendaciones para la prevención del suicidio139,318,327,329,333,334:

– Reducir la disponibilidad y el acceso a los medios letales, como sustancias tóxicas, armas de fuego, etc
– Mejorar los servicios sanitarios y su accesibilidad, así como promover las funciones de apoyo y rehabilitación
– Mejorar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la depresión y otros trastornos mentales
– Desarrollar intervenciones comunitarias en jóvenes, mayores y minorías étnicas
– Aumentar la concienciación de los profesionales de salud, mejorar sus actitudes y reducir los tabúes existentes hacia el suicidio y el trastorno mental
– Mejorar la formación sobre prevención del suicidio en los médicos de atención primaria
– Promover la intervención y formación de los profesionales en los centros educativos
– Aumentar el conocimiento de la población general sobre los trastornos mentales y su reconocimiento en una etapa temprana, y reducir el estigma asociado al suicidio
– Implicar a los medios de comunicación y fomentar el tratamiento responsable de las noticias relacionadas con la conducta suicida
– Promover la investigación sobre la prevención del suicidio y la recogida de datos sobre las causas del suicidio.

RS de estudios
2+

 

 

El establecimiento de una política nacional de prevención del suicidio por parte de los gobiernos refleja un compromiso para hacer frente al problema333. Sin embargo debido a su origen multifactorial, se necesitan diferentes tipos de intervenciones y a distinto nivel para reducir las tasas de suicidio a largo plazo. Un problema añadido es la dificultad de conocer el efecto de cada una de las intervenciones, lo que dificulta enormemente la discriminación de las estrategias de prevención de suicidio más eficaces335. Se ha argumentado que algunos programas de prevención del suicidio llevados a cabo en Australia, Finlandia, Noruega y Suecia han tenido poco impacto en la reducción de las tasas de suicidio entre los jóvenes y la población general (336). Sin embargo, estudios posteriores encontraron resultados positivos en la disminución de suicidios e intentos de suicidio tras intervenciones comunitarias en minorías étnicas, mayores y jóvenes334.

Uno de los programas de prevención realizado en Europa, fue el Nuremberg Alliance Against Depression (NAAD), llevado a cabo en los años 2001 y 2002 y que incluyó formación a médicos de atención primaria, campañas de información en medios de comunicación, cooperación con figuras clave o gatekeeper e intervención en grupos de riesgo. Los resultados mostraron la efectividad del programa, con una disminución significativa tanto de intentos como de suicidios consumados (reducción del 21,7% al finalizar la intervención y del 32% un año más tarde) en comparación con los datos de referencia de Nuremberg y otra región alemana con la que se comparó337,338.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

A partir de estos resultados, el programa se ha extendido a otras zonas de Alemania y se han iniciado actividades similares en otros 17 países europeos, favorecidas por el proyecto OSPI (Optimizing Suicide Prevention Interventions)339, la Alianza Europea contra la depresión (European Alliance Against Depression, EAAD)340 y el “Pacto Europeo para la Salud Mental y Bienestar”341.

Actualmente se está realizando un estudio multicéntrico, prospectivo y controlado basado en las líneas desarrolladas en el proyecto de Nuremberg. El protocolo de actuación se publicó en 2009 con una previsión de intervención de dos años por lo que todavía no se han publicado sus resultados. El estudio se lleva a cabo en cuatro países (Irlanda, Alemania, Hungría y Portugal), y en los cuatro niveles mencionados anteriormente339:

– Formación a los médicos de atención primaria
– Campañas informativas para población general orientadas a la desestigmatización de la depresión y elaboración de una guía con directrices para los profesionales de los medios de comunicación
– Campaña de capacitación a figuras clave o gatekeeper
– Intervención en grupos de alto riesgo, favoreciendo el acceso a salud mental y proporcionando apoyo a pacientes y familiares.

Tabla 26. Estudios incluidos de terapia interpersonal

La guía del NICE53 incluye un estudio231 cuyo objetivo fue evaluar la efectividad de la TIP psicodinámica breve (una vez por semana, 4 semanas y por una enfermera en el domicilio del paciente) en personas tras un episodio de intoxicación voluntaria. El grupo control recibió el tratamiento habitual en atención primaria (excluyendo cualquier tipo de psicoterapia o seguimiento psicológico). A los 6 meses de seguimiento se encontró que el grupo que recibió TIP había mejorado de forma significativa en comparación con el grupo control (menor frecuencia de autolesiones autoinformadas, menores puntuaciones en el BDI y mayor satisfacción con el tratamiento).

Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio: reúne a profesionales y voluntarios de más de 50 países, dedicándose a la prevención de la conducta suicida y a proporcionar un foro de debate para todos los grupos.
Centros de prevención del suicidio: existen varios en toda Europa que proporcionan apoyo e intervención temprana, líneas telefónicas de apoyo, capacitación de los trabajadores de urgencias y atención primaria, apoyo a los supervivientes y campañas de sensibilización sobre el suicidio en población general.
Verder: red belga de apoyo a los supervivientes de suicidio con varios grupos de apoyo y que ofrece recomendaciones sobre sus derechos.
Human Ecological Health: trabaja en Ucrania en particular con prisioneros y personal del ejército.
Mental Health Europe: ONG europea que tiene por objetivo aumentar la conciencia sobre la carga del suicidio, así como fomentar programas de prevención. Ayuda a organizaciones pertenecientes a la misma a poner en marcha proyectos y a tomar medidas.

Opinión de
expertos 4

 

 

En España, dentro de la “Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2009-2013”, se presentó como objetivo general 2: prevenir la enfermedad mental, el suicidio y las adicciones en la población general. Para ello propone realizar y evaluar acciones específicas para disminuir las tasas de depresión y de suicidio en grupos de riesgo y recomienda desarrollar intervenciones preventivas (preferentemente talleres específicos y entrenamiento en habilidades para la prevención de la depresión y del suicidio), en cada uno de los siguientes entornos6:

– Centros docentes
– Instituciones penitenciarias
– Residencias geriátricas.

No obstante, en España existe una muy escasa implementación de programas de tipo preventivo, encontrándonos en el momento actual, muy por debajo del nivel de otros países europeos. De hecho no existe un plan nacional de prevención como tal y hasta ahora solo se han desarrollado iniciativas locales, como en el caso de Galicia, donde se ha puesto en marcha un programa asistencial y preventivo, Cataluña, como integrante de la EAAD o Asturias, donde desde el año 2007 se desarrolla el programa europeo Monitoring Suicidal Behaviour in Europe (MONSUE) y desde el 2009 se ha puesto en marcha el proyecto Saving and Empowering Young Lives in Europe (SEYLE)342.

8.2. Potenciación de factores protectores y resiliencia

Aunque la investigación sobre la conducta suicida se ha centrado tradicionalmente en los factores de riesgo, el hecho de que estos no incidan en todas las personas de la misma manera sugiere la existencia de factores protectores que podrían estar modulando dicho riesgo.

El interés por los factores protectores radica en que su potenciación podría ayudar a prevenir el suicidio. Sin embargo, pocos estudios se han centrado en su evaluación que presenta ciertas dificultades: algunos de los factores propuestos han sido extrapolados de la investigación en otros campos, no existe homogeneidad en la terminología empleada y en ocasiones algunos factores protectores propuestos son la descripción en positivo de un factor de riesgo40.

Los factores protectores de la conducta suicida que cuentan con más evidencia de asociación se pueden clasificar en factores personales40,63,64,343-345 y sociales/medioambientales18,19,40,43,44,63,317,344 (tabla 35).

RS de distintos
tipos de
estudios 2++,
2+,3

 

 

Tabla 35. Factores protectores relacionados con la CS

Un concepto muy relacionado con los factores protectores que ha adquirido importancia recientemente es el de resiliencia. Este término hace referencia a la capacidad de los individuos o sistemas (familias, grupos o comunidad) de afrontar con éxito o positivamente las situaciones estresantes. También se ha descrito como una capacidad, percepción o conjunto de creencias que protegen al sujeto del desarrollo de conducta suicida frente a factores de riesgo o estresores346.

Los factores protectores relacionados con la resiliencia que más se han asociado a la prevención de la conducta suicida son346:

– Capacidades y procesos cognitivos: el estilo atribucional podría tener un papel central en la conducta suicida, de forma que si es positivo podría moderar el riesgo de suicidio. También cuenta con cierta evidencia la confianza en la capacidad de solución de problemas.
– Creencias y actitudes: de todas las variables estudiadas, el alto nivel de autonomía es la que cuenta con mayor evidencia y podría ejercer una función preventiva. Otras variables que podrían estar implicadas y moderar el riesgo de suicidio son el apoyo social percibido, el apego y las creencias relacionadas con el suicidio.

RS de distintos
tipos de
estudios 3

 

 

A pesar de que fomentar la resiliencia es una de las bases de la prevención en salud mental, sobre todo en la infancia y la adolescencia347 y en los mayores348, la mayoría de estudios se han centrado en los factores de riesgo (depresión y otros trastornos mentales, aislamiento social, etc.), siendo muy limitada la investigación sobre la potenciación de factores protectores:

Prevención universal

En un estudio llevado a cabo en el ámbito escolar, se investigó la efectividad de un programa basado en la potenciación de factores protectores mediante la implicación de iguales (peer leaders), para la prevención del suicidio en comparación con un grupo control en lista de espera349.

El estudio se llevó a cabo en 18 centros en EE.UU. (6 en el área metropolitana y 12 en el área rural). El programa se implementó en 453 adolescentes, propuestos por los profesionales de cada centro y por los estudiantes. La intervención consistió en el entrenamiento de 2-3 trabajadores de cada centro y a los adolescentes, en el conocimiento de los factores protectores de suicidio, habilidades y recursos disponibles y posteriormente, una última fase de comunicación a los compañeros de todo lo aprendido. A los cuatro meses, se encontró una mejoría significativa en estos adolescentes en valores relacionados con el suicidio, comunicación con los adultos e implicación escolar. En cuanto al impacto del programa en los estudiantes en general, la intervención incrementó de manera significativa la percepción de apoyo por parte de los adultos y la aceptación a pedir ayuda349.

Prevención selectiva

ECA 1+

 

 

En Australia debido al aumento de suicidios en adolescentes aborígenes, se llevó a cabo un programa de prevención inmerso en el plan nacional de prevención del suicidio, basado en información sobre los factores protectores, dirigido a profesionales de salud mental y educación, familias y adolescentes. El programa se desarrolló en 4 etapas, cada una de las cuales duró 10 semanas. Los participantes asistieron a una sesión de cuatro horas a la semana. Al final del mismo se encontró un incremento significativo de la capacidad de controlar circunstancias adversas (empoderamiento), autoestima, resiliencia, habilidades de solución de problemas y bienestar350.

Prevención indicada

Estudio
cualitativo Q

 

 

Una revisión sistemática de intervenciones preventivas en mayores de 50 años con riesgo de suicidio incluyó, además de otros estudios, dos centrados en la potenciación de factores protectores348.

El primero de ellos se basó en la TCC grupal y su objetivo fue mejorar el bienestar subjetivo de prejubilados (50-65 años). La muestra consistió en 21 personas seleccionadas debido a la presencia de ideación suicida, que se distribuyeron en el grupo de TCC (n = 10) o el grupo control (n = 11, participantes de otro estudio de adaptación a la jubilación). Al final del programa, el grupo experimental presentó menores niveles de depresión y distrés psicológico y un aumento significativo de variables como esperanza, objetivos, serenidad, flexibilidad y actitud positiva frente a la jubilación y la mejoría se mantuvo a los 6 meses351.

El segundo estudio fue llevado a cabo con personas mayores de 60 años y elevado riesgo de suicidio, con el objetivo de mejorar el funcionamiento y las habilidades sociales, mediante un programa basado en la TIP (1 sesión semanal durante 16 semanas). Al final de la intervención se encontró una reducción significativa en los niveles de síntomas depresivos y de ideación suicida e ideas de muerte en comparación con el nivel basal352.

RS de distintos
tipos de
estudios 3

 

 

8.3. Restricción del acceso a medios letales

Distintos estudios han puesto de manifiesto que los suicidios llevados a cabo con un determinado método se reducen cuando este está menos accesible318, aunque en algunos casos las tasas de suicidio global se compensan con el aumento de suicidios por otro método329,332. La restricción del método depende del país, haciéndose más énfasis en unos que en otros139.

Las medidas de restricción de acceso a medios letales más frecuentemente citadas son139,318,329,332,334:

– Restricción de venta de psicotrópicos
– Reducción del tamaño de los envases de analgésicos: la legislación que limitó el tamaño de envase de paracetamol y salicilatos de venta libre en Reino Unido disminuyó la tasa de suicidios por este método en un 22%139
– Uso de antidepresivos de menor toxicidad
– Reducción de las emisiones de monóxido de carbono de los vehículos
– Disminución de la toxicidad del gas de uso doméstico (ej. Suiza y Reino Unido)332
– Instalación de barreras en lugares elevados
– Restricción sobre la posesión y control de armas de fuego: la disponibilidad de armas de fuego aumenta el riesgo de suicidio en todas las edades, incluso en niños (ej. EE.UU.)139
– Control de plaguicidas (ej. zonas rurales de China).

RS de estudios
2++

 

 

8.4. Medios de comunicación y suicidio

8.4.1. Medios de comunicación

Parece existir una asociación entre el tratamiento inadecuado de las noticias sobre suicidios y un efecto imitativo del mismo, denominado suicidio por contagio o efecto Werther353. Por el contrario, la forma y el contenido de las noticias sobre suicidio también puede ejercer un efecto preventivo, conocido como efecto Papageno354. Debido a esta compleja interacción, diferentes países han elaborado directrices para los medios de comunicación sobre cómo deben enfocar las noticias sobre suicidios, aunque existen pocos estudios que hayan evaluado posteriormente la efectividad de estas medidas sobre la reducción de sus tasas.

Dentro del programa SUPRE, la OMS publicó un documento, considerado de referencia, en el que se ofrecían una serie de recomendaciones para los profesionales de la comunicación sobre cómo abordar y publicar noticias con contenido sobre suicidios o intentos de suicidio (tabla 36)320.

Opinión de
expertos 4

 

 

En este mismo documento se recomendaba transmitir también la frecuente asociación entre el suicidio y la depresión y que ésta es un trastorno tratable, así como ofrecer apoyo a los allegados y aportar información sobre los recursos de ayuda disponibles320.

Además de estas directrices de la OMS, distintos países han desarrollado también recomendaciones para los medios de comunicación, como es el caso de Australia, Nueva Zelanda, EE.UU., Canada, Reino Unido, Hong Kong y Sri Lanka. Las recomendaciones más importantes que se recogen en estas guías son355:

– No tratar las noticias sobre suicidios de forma sensacionalista
– Evitar especificar detalles sobre sus características y circunstancias
– Aportar información precisa, responsable y ética
– Aprovechar la oportunidad para educar a la población
– Ofrecer información sobre los recursos de ayuda disponibles
– Tras un suicidio, tener siempre en cuenta a los familiares y allegados
– Considerar a los periodistas como personas vulnerables (sólo en tres guías).

RS de distintos
tipos de
estudios 3.4

 

 

Tabla 36. Recomendaciones de la OMS sobre la información del suicidio en los medios de comunicación

Más recientemente, la OMS realizó una revisión sistemática en la que incluyó todos aquellos estudios que analizaban el impacto de los medios de comunicación sobre el suicidio y el efecto de las guías sobre cómo publicar noticias de suicidios353 (tabla 37).

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,3

 

 

Como puede verse en esta revisión, existe evidencia consistente sobre la relación entre el tratamiento inadecuado de la información sobre el suicidio y un incremento del mismo. En concreto, las noticias que idealizan o dramatizan los suicidios y las que implican a personas famosas se relacionan especialmente con conductas imitativas. Por ello es importante que los medios de comunicación se impliquen en la prevención del suicidio, publicando dicha información de forma responsable353.

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,3

 

 

A partir de estos resultados, la OMS vuelve a recomendar a los medios de comunicación la publicación responsable de noticias sobre conductas suicidas, evitando normalizar el suicidio y la utilización de lenguaje sensacionalista y de imágenes y descripciones del método empleado. También vuelve a hacer hincapié en la necesidad de incluir información sobre los recursos preventivos existentes y dónde pedir ayuda353.

Opinión de
expertos 4

 

 

En cuanto al propio contenido de la información, la repetición de noticias sobre un mismo suicidio, así como la referencia a los mitos que existen se asocian a un incremento del número de suicidios. Sin embargo se ha visto que la información sobre ideación suicida no asociada a suicidios y la que ofrece estrategias de afrontamiento en circunstancias adversas podrían tener un efecto preventivo354.

Se ha constatado la poca evidencia existente sobre el efecto de las recomendaciones elaboradas para los medios de comunicación sobre el modo de tratar la conducta suicida.

Serie de casos
3

 

 

Tabla 35. Factores protectores relacionados con la CS

El ensayo clínico276 evaluó el efecto protector del litio sobre el suicidio en 167 pacientes adultos con intentos previos en los 3 meses previos. Los pacientes estaban diagnosticados de trastorno depresivo mayor (76%), distimia (4,8%) o trastorno adaptativo (19,2%) y fueron aleatorizados para recibir litio o placebo durante doce meses. Aunque los autores concluyen que el tratamiento con litio se asoció con un menor riesgo de suicidios consumados en pacientes con trastorno del espectro depresivo e intento de suicidio reciente, debería interpretarse con cautela debido a las limitaciones del estudio (alta tasa de abandono y heterogeneidad de la muestra incluida).

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Otro estudio, llevado a cabo en Hong Kong, realizó una comparación de las noticias publicadas antes y después de la implementación de una campaña destinada a los medios de comunicación y consistente en seminarios donde se presentó la guía basada en las recomendaciones de la OMS. Se observó que, tras la implementación de esta campaña preventiva, disminuyeron las tasas de suicidio y que se publicaron menos imágenes y titulares sobre suicidios en los medios escritos; aunque este hecho se atribuyó a cambios producidos en el formato de los periodicos tras la campaña362.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Por último, resaltar que para el desarrollo e implementación de este tipo de guías se necesita una estrecha colaboración entre los profesionales sanitarios y los medios de comunicación. Así, en un estudio cualitativo mediante entrevistas realizadas a 15 periodistas de Nueva Zelanda se puso de manifiesto el reconocimiento de la necesidad de su implicación de cara a la promoción de la salud pública y su gran empatía hacia las víctimas y sus familiares; aunque una de las principales barreras para la adopción de las recomendaciones de las guías fue el escepticismo hacia el efecto imitativo de la conducta suicida provocado por la cobertura periodística. Es importante destacar que los profesionales están inmersos en una cultura profesional y de organización, por lo que cualquier intento de poner en práctica guías o recomendaciones deberán tenerlos en cuenta363.

Estudio
cualitativo Q

 

 

8.4.2. Internet

Aunque la influencia de Internet sobre la conducta suicida ha sido menos investigada que otros medios de comunicación más tradicionales, presenta la misma ambivalencia en relación con la conducta suicida que otros medios; por un lado facilita un contexto de información y de interacción social que podría tener consecuencias negativas para la conducta suicida; aunque también podría ser un buen medio para la prevención.

Durkee et al.364 publicaron recientemente una revisión sistemática con el objetivo de analizar la relación entre Internet y el suicidio. Se centró en el uso patológico de Internet, páginas web pro-suicidio, pactos de suicidio y prevención del mismo.

El uso patológico de Internet se ha asociado con la presencia de depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo y conducta antisocial y en algunos estudios con la presencia de ideación y conducta suicidas364.

Páginas web pro-suicidio

RS de distintos
tipos de
estudios 2+

 

 

Estudios realizados introduciendo palabras clave relacionadas con el suicidio en los motores de búsqueda más frecuentes (Google, Yahoo, MSN, ASK…) han puesto de manifiesto la gran cantidad de información disponible sobre métodos y formas de suicidio364. En uno de ellos se encontró que el 30% del contenido de las páginas web más visitadas estaba relacionado con información sobre métodos de suicidio, mientras que sólo un 25% trataba de aspectos preventivos365. En otro estudio se encontró que de 373 páginas con contenido relacionado con el suicidio, el 11% podría clasificarse como contenido pro-suicida, el 30% como neutro y el 29% como anti-suicida366.

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,3

 

 

Es importante destacar que la información sobre el suicidio en la red ha aumentado progresivamente en los últimos años y que las personas jóvenes son las más vulnerables. En este sentido, en un estudio realizado en 2009 se comprobó que el volumen de información sobre suicidios en la red se correlacionaba de forma inversa cuando no se tiene en cuenta la edad, es decir, a mayor cantidad de información en Internet, menor número de suicidios. Sin embargo cuando se analizaba el grupo de edad de 15 a 25 años, dicha relación era directa: a más información, mayor tasa de suicidios. Este estudio pone de manifiesto cómo los adolescentes y adultos jóvenes pueden utilizar la información de una forma autodestructiva367.

Serie de casos
3

 

 

Las redes sociales y los foros suponen también una importante fuente de información y de relaciones sociales en Internet y se ha estimado que son utilizados por el 70% de los jóvenes, llegando incluso a tener alguna de las más utilizadas, hasta 500 millones de usuarios en todo el mundo368.

Serie de casos
3

 

 

En un estudio reciente, con entrevistas realizadas a 719 jóvenes de 14 a 24 años, se constató que; aunque la información sobre el suicidio provenía en el 79% de los casos de fuentes tradicionales (familia, amigos o periódicos), las fuentes informáticas fueron también muy frecuentes (59%). En concreto, las redes sociales fueron citadas como fuente en el 24% de los casos; aunque su uso no se asoció a un incremento de la ideación suicida. Sin embargo, la discusión en foros sobre suicidio, además de ser una fuente de información relativamente frecuente (15%), sí que se asoció a un incremento significativo368.

Por último, estudios realizados con entrevistas a usuarios de foros sobre suicidio pusieron de manifiesto que son percibidos como un medio que ofrece empatía, retroalimentación y apoyo a problemas psicológicos y sociales364.

Pactos de suicidio

Serie de casos
3

 

 

Un pacto de suicidio es una decisión entre dos o más personas que se ponen de acuerdo para llevarlo a cabo en un lugar y momento determinado. Los pactos de suicidio en Internet suelen producirse en los chats y existen ejemplos en países como Japón, Reino Unido, Noruega y Corea del Sur364.

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,3

 

 

Aunque los pactos de suicidio son los fenómenos más frecuentes, también existen variantes, como los suicidios narrados online y la simulación del propio suicidio en la red369.

Prevención del suicidio a través de Internet

Opinión de
expertos 4

 

 

Internet podría ser una buena herramienta para la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio. Algunas de las ventajas que presenta son364:

– Facilita la interacción social
– Fácil acceso y rápida diseminación de la información
– Ofrece información sobre aspectos relacionados con la salud, por lo que podría ser una buena plataforma para la educación
– Proporciona apoyo mediante el uso adecuado de redes sociales y chats

Aunque existe poca literatura al respecto, los resultados obtenidos en los estudios realizados hasta la fecha son prometedores.

RS de distintos
tipos de
estudios 3

 

 

Dentro de ellos, un estudio realizado con estudiantes universitarios que habían participado en un cribado de depresión y de riesgo suicida online, y posterior entrevista personal, comparó los que mantuvieron contacto online con el terapeuta con los que no lo hicieron. Se encontró que los estudiantes que mantuvieron contacto con el terapeuta a través de Internet tuvieron mayor probabilidad de entrar en tratamiento que los que realizaron la entrevista personal, posiblemente debido a que estos contactos online ofrecen un contexto de privacidad y de fácil acceso, que permiten mantener un feedback y motivar a aquellos estudiantes con riesgo de suicidio para recibir ayuda370.

Serie de casos
3

 

 

En otro estudio se analizó la proporción de contactos relacionados con el suicidio en una línea telefónica de ayuda, en un chat (con respuesta en tiempo real) y en un grupo de autoayuda online asincrónico (la respuesta no se produce en tiempo real). Las amenazas de suicidio fueron más frecuentes en el grupo de ayuda online, que en la línea telefónica y el chat. Los resultados sugieren que los grupos favorecen la comunicación de sentimientos en comparación con un chat individual donde la respuesta es inmediata371.

Serie de casos
3

 

 

Al igual que en el caso de otros medios de comunicación, cualquier medida para intentar regular el contenido de la información sobre suicidios en Internet deberá buscar un equilibrio entre la libertad de expresión y la protección de la salud pública. Algunas medidas que han sido propuestas son365:

– El uso de programas de filtrado por parte de los familiares para impedir el acceso a determinados foros o blogs
– Intentar que las páginas con información útil para los pacientes (encaminada a la prevención o a ofrecer apoyo), aparezcan situadas en un lugar prioritario cuando se realiza una búsqueda con palabras clave
– Regularizar el control de los contenidos de Internet (mediante su legislación, implicación de organizaciones o servicios proveedores).

Algunos países ya realizan un control activo de esta información, como es el caso de Reino Unido con la Internet Watch Foundation. Australia en el 2006 ha ilegalizado el uso de Internet para promover la idea o detalles de cómo llevar a cabo un suicidio y en Japón y Corea se ejerce un control activo por parte de los servicios proveedores365.

Opinión de
expertos 4

 

 

Un ejemplo de estas medidas es la llevada a cabo por Google, que desde el año 2010 ha incorporado una funcionalidad que consiste en proporcionar información sobre recursos de ayuda sobre el suicidio. Esta medida se ha llevado a cabo en diferentes países, entre ellos España, de manera que al teclear la palabra suicidio aparece información del Teléfono de la esperanza.

 

8.5. Programas formativos de prevención de la conducta suicida

8.5.1. Profesionales sanitarios

La OMS recomienda, ya desde 1969, la formación sobre prevención del suicidio en las facultades de medicina con el fin de que los alumnos adquieran conocimientos sobre la ideación y la conducta suicidas317. Posteriormente, la guía elaborada por el NICE en 200453 recomienda que todo el personal, sanitario y no sanitario, con posibilidad de estar en contacto con personas con conducta suicida tenga un entrenamiento apropiado para tratar y entender a este tipo de pacientes. La actualización en 2011 de esta guía372 dedica un capítulo a la formación del profesional sanitario de atención primaria, salud mental, urgencias y de otros profesionales del campo de la salud. Así mismo, la guía de la EPA (European Psychiatric Association) de tratamiento y prevención del suicidio, también del 2011373, dedica asimismo un apartado a la mejora de las habilidades del personal médico.

Programas formativos de carácter general

El programa STORM (Skills-based Training On Risk Management) de prevención del suicidio está dirigido a médicos generales, a especialistas en salud mental y al resto de profesionales sanitarios164,372,374. Este programa evaluó sus resultados analizando las tasas de suicidio en las zonas donde se realizó el estudio, sin observar una disminución de las mismas, aunque encontró mejoras significativas en la actitud y confianza de los profesionales164,374.

RS de estudios
2+,3

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Un posterior estudio375 sobre la implementación de este programa, al igual que en estudios anteriores, encontró cambios significativos en la actitud y confianza. La difusión y la adopción de medidas comenzaron ya en el momento de la organización del programa, con dotación de recursos y formación de formadores. Los puntos clave de la implementación fueron la presencia de un líder de apoyo, favorecer la demanda a los mismos y el soporte financiero.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Por su parte, la guía del NICE372 recomienda la formación de aquellos profesionales del campo de la salud y de la asistencia social que trabajan con personas en riesgo de suicidio. Esta formación debería incluir la evaluación, el tratamiento y el manejo de la conducta suicida y sensibilización sobre el estigma y la discriminación que generalmente se asocia con estas personas. Además, realiza una serie de recomendaciones:

– La formación debería estar orientada específicamente a mejorar la calidad de la atención a las personas en riesgo de suicidio
– Se debería involucrar a las personas en riesgo de suicidio en la planificación y ejecución de la formación
– Los programas de formación deberían usar como medida de resultado la información sobre la atención percibida por los pacientes
– Se debería considerar el impacto emocional del suicidio en el profesional y su capacidad para ejercer de manera competente y empática.

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,3

 

 

A su vez, la guía de la EPA373 considera que la formación de los médicos y de otros trabajadores de salud por parte de psiquiatras es un método eficaz en la prevención del suicidio. Al igual que en estudios anteriores, los participantes en los cursos de formación (médicos de atención primaria, salud mental y urgencias) presentaban un aumento de conocimientos, mejoraron la detección y el tratamiento de la depresión y presentaron cambios positivos en las actitudes, disminuyendo tabúes y estigmas sobre el suicidio. Los autores consideran necesaria una educación continua del personal sanitario que está en contacto con personas con conducta suicida, ya que la formación contribuirá a mejorar las estrategias de prevención y tratamiento.

RS de distintos
tipos de
estudios 3

 

 

Por último, un programa basado en la formación de formadores376 evaluó la capacidad de las personas asistentes a cursos a la hora de aplicar las medidas y actividades en sus centros de trabajo y mantenerlas en el tiempo. El estudio analizó también los obstáculos de la aplicación de las medidas preventivas en sus respectivos centros. El programa se dirigió al personal sanitario en general y fue evaluado a los 5 años mediante entrevista telefónica. Los resultados mostraron una actitud favorable al programa, tras el cual fueron capaces de realizar una serie de actividades preventivas a corto plazo, desarrollarlas y mantenerlas a largo plazo en sus centros de trabajo, siendo muy importante el apoyo y el compromiso de sus centros.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Programas formativos en el ámbito de la atención primaria

Como ya se ha comentado anteriormente, la mayoría de los médicos han tenido contacto en algún momento de su actividad profesional con un paciente en riesgo de suicidio y, de hecho, el 75% de las personas que han intentado suicidarse han contactado con su médico de atención primaria el año anterior al suceso. Ello hace necesario que estos profesionales tengan una adecuada formación sobre la evaluación y el manejo de la ideación y la conducta suicida377.

En cuanto a la formación clínica, los estudios indican que la mayoría de los profesionales no tienen suficiente capacitación para proporcionar una adecuada evaluación y tratamiento de pacientes con conducta suicida ni criterios claros de cuando derivar a la atención especializada378. Datos de una encuesta realizada a 1100 responsables de programas de formación en medicina de familia, medicina interna y pediatría, mostraron deficiencias en la formación de estos colectivos en el manejo de depresión y conducta suicida379, a pesar de que para la OMS, los profesionales de atención primaria deben estar disponibles, accesibles, informados y comprometidos en proporcionar atención a personas en riesgo de suicidio190. Por tanto, la formación de médicos de atención primaria representa una de las estrategias de prevención del suicidio más importantes329,332, debido a su prolongado y estrecho contacto con la comunidad y a ser el vínculo entre ella y el sistema sanitario especializado190.

Todos los programas revisados sobre formación del personal de atención primaria en prevención de conducta suicida tienen en cuenta la formación del médico en la mejora de la capacidad de detección y tratamiento de la depresión38,380-384.

En la tabla siguiente (tabla 38) se resumen las características de los programas.

La duración de los programas y sus formatos son variados, yendo desde las 3-4 horas372,380 a los dos días de forma presencial382, o mixto con formación online de 35 horas y presencial de ocho381. Todos ellos abordan la formación mediante conferencias y role-playing o análisis de casos, siendo los resultados obtenidos distintos debido a la disparidad de sus metodologías.

Estudio caso-
control 2+

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Tabla 38. Programas de formación en AP

En el caso del programa de Nuremberg, también se observó una disminución de las tasas de suicidio al finalizar la implementación y un año más tarde, aunque al tratarse de un programa multinivel con varias líneas de intervención, los resultados no pueden atribuirse solo a la formación de los profesionales de primaria337,338. En cuanto a las variables de resultado no relacionadas directamente con el suicidio, los resultados más importantes muestran una mejoría significativa en la actitud y la confianza, con una valoración positiva de los profesionales sobre la adquisición de conocimientos sobre evaluación y la gestión de la crisis372,373,380,382,383.

Los autores de los diferentes estudios coinciden en la necesidad de realizar este tipo de formación380,381,383,384 y que los programas deberían incluir información sobre epidemiología, factores de riesgo y protección y aquellas señales de advertencia que más frecuentemente aparecen en las personas con ideación y conducta suicida382.

 

 

Programas formativos para profesionales de salud mental

La OMS recomienda desde 1969 que los profesionales de salud mental, como psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeras especialistas en salud mental y trabajadores sociales, reciban formación específica sobre el suicidio, haciendo especial hincapié en la evaluación del riesgo de suicidio justo antes del alta médica317.

Una revisión sistemática385 sobre programas de formación para profesionales de la salud, especialmente de salud mental, recoge 12 programas realizados en EE.UU. que se resumen en la tabla 39.

Tabla 39. Programas de formación en salud mental

Los programas duraron una media de 7,5 horas (entre 5 y 15), siendo el formato más frecuente las conferencias y discusiones de grupo.

De los doce, sólo en siete se llevó a cabo un estudio de evaluación de sus resultados, y la mayoría examinaron el efecto de la formación en los conocimientos, habilidades o actitudes de los participantes, sin contemplar ninguna variable de resultado relacionada con la conducta suicida385.

Los resultados encontrados mostraron que los talleres de formación son un medio eficaz para transmitir conocimientos, mejorar la confianza y promover el cambio de actitudes. Sólo dos programas presentaron mejoras en las habilidades (Risk Assessment Workshop y Suicide Care: Aiding Life Alliances). Los autores de la revisión concluyen que existen programas formativos válidos para los profesionales de Salud Mental, y que el gran número de profesionales que participan cada año en estos talleres hace ver la importancia de la formación como estrategia de prevención del suicidio385.

RS de estudios
+2

 

 

Programas formativos en los servicios de urgencias

Los servicios de urgencias tienen la responsabilidad de realizar una valoración inicial de aquellos pacientes que solicitan atención sanitaria y de priorizarlos según su gravedad, lo que incluye también a los pacientes en riesgo de suicidio. Esta valoración inicial hace necesario que el personal de urgencias disponga de unos conocimientos adecuados sobre cómo abordar la conducta suicida, ya que se ha visto que la formación tanto en la evaluación como en el manejo, mejora las actitudes e incrementa las habilidades y la seguridad en la atención en estos pacientes372.

En el capítulo 6 sobre evaluación del paciente con conducta suicida en el servicio de urgencias se enumeran las recomendaciones sobre los puntos que se deben abordar en la formación del médico de urgencias.

Los programas formativos pretenden mejorar los conceptos generales, los factores de riesgo y protectores, y desarrollar las competencias necesarias para realizar las entrevistas clínicas y la evaluación psicopatológica164,372,374,375,386-388. Las características de los programas encontrados en la literatura son variados: se desarrollan en 2-3 horas386,388 o en 4 días alternos o continuos164,374,375, van dirigidos a médicos internos residentes386, a personal de urgencias en general375,387,388, únicamente a médicos de urgencias381 o a varios profesionales a la vez164,374,375, y se enfocan a distintos grupos de pacientes, como a niños y adolescentes (386), personas con intento de suicidio por tóxicos387 o pacientes con conducta suicida en general388.

Estudio cuasi-
experimental
2+

Serie de casos
3

 

 

La guía del NICE372 resalta, además, que la formación contribuye a disminuir los sentimientos de ansiedad e impotencia entre los profesionales que atienden personas con conducta suicida. Las conclusiones de los autores coinciden en la necesidad de implementar este tipo de programas en los servicios de urgencias, mostrándose en la tabla 40 sus características más importantes.

RS de distintos
tipos de
estudios 2+,

 

 

Todos los programas revisados muestran como resultado un aumento de conocimientos y de autoeficacia en el manejo de los intentos de suicidio y de la conducta violenta372,373,375,386-388.

Tabla 40. Programas de formación en los servicios de urgencias

Otros programas formativos

Se han localizado programas específicos para personal que realiza su trabajo en plantas de hospitalización, como el de enfermería389-391 o los médicos internos residentes392:

– Personal de enfermería: la formación impartida se realiza a base de discusiones de casos, role-playing y conferencias, ya sea de forma presencial389-391 u online390. Los resultados de estos programas mostraron una mejoría en la competencia y actitudes de los participantes hacia la identificación y tratamiento
de pacientes con conducta suicida389-391.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

– Médicos internos residentes: el programa consiste en 2 horas de entrenamiento, viéndose que las habilidades de manejo son mejores inmediatamente después de la realización del curso; aunque no permanecen a los 6 meses. Sin embargo, los cambios que se produjeron en la actitud y la confianza se mantuvieron en el tiempo392.

Programas formativos en España

Serie de casos
3

 

 

El documento Recomendaciones preventivas y manejo del comportamiento suicida en España342, realizado por un amplio grupo de expertos nacionales, recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos para la puesta en marcha de futuras iniciativas educativas en profesionales de la salud:

– Necesidad de conocer las necesidades del área dónde se va a implementar el programa
– Promover y mejorar la capacidad de identificación de personas con riesgo suicida
– Facilitar herramientas de ayuda diagnóstica que faciliten dicha detección
– Mejorar la capacidad de detección (diagnóstica) y de manejo terapéutico de los trastornos del humor
– Posibilidad de facilitar mejora en la capacidad diagnóstica y de manejo terapéutico de otras patologías (o grupos poblacionales) que se asocien de modo muy prevalente a la realización de comportamientos suicidas en el área de aplicación del programa
– Tener presentes las diferencias de sexo a la hora de implementar los programas educativos
– Fomentar la colaboración con asistencia especializada y facilitar una adecuada derivación a dicho nivel en pacientes de riesgo
– Necesidad de poner en marcha “sesiones de recuerdo” cada dos años.
– Mayor efectividad de los programas educativos multinivel (dirigidos también a población general y figuras clave o gatekeeper)
– Necesidad de evaluación interna y externa del programa.

Opinión de
expertos 4

 

 

Los programas clínicos de prevención de la conducta suicida llevados a cabo a nivel nacional también incluyen formación dirigida a los profesionales:

Programa de Intervención Intensiva en Conducta Suicida del Área sanitaria de Ourense393,394: el programa incluía un curso de formación para médicos y personal de enfermería de atención primaria. El objetivo era incrementar la capacidad de detección y manejo inicial en los médicos de atención primaria de pacientes en riesgo de suicidio, así como dar a conocer las alternativas de asistencia y los criterios de derivación hacia una unidad de salud mental.

Programa de Prevención de la Conducta Suicida desarrollado en el distrito de la Dreta de l’Eixample de Barcelona395,396: dentro de sus objetivos específicos está la información, sensibilización y educación en la detección de población de riesgo, así como el manejo inicial y una apropiada derivación a especialistas. Este programa de información y educación va dirigido a profesionales sanitarios y a otros colectivos, como rehabilitadores, educadores, familiares y población general.

8.5.2. Profesionales no sanitarios

Profesionales de centros educativos y servicios sociales

La OMS recomienda la formación teórico-práctica de profesores, educadores y de los alumnos, para poder aumentar la conciencia y comprensión del riesgo de suicidio y que les haga adquirir mayor número de habilidades y recursos tanto para la comprensión del suicidio, como para su prevención y capacidad de afrontamiento321. Estos programas pueden ayudar a los profesores a identificar a los alumnos que estén en riesgo de suicidio y a los estudiantes para que sean conscientes de cómo pueden ayudar a sus compañeros con problemas 322. La formación debe estar dirigida a aumentar las habilidades de comunicación sobre cuestiones relativas al suicidio, mejorar la capacidad para identificar síntomas depresivos y conducta suicida y aumentar el conocimiento sobre los recursos disponibles321.

Opinión de
expertos 4

 

 

Estos programas son extensivos a las denominadas figuras clave (gatekeeper)329,332,377,391. Dentro de los centros educativos, las figuras clave podrían ser los propios profesores y compañeros, los orientadores psicopedagógicos, los monitores de actividades extraescolares, u otros miembros del personal del centro.

Los programas formativos existentes presentaron variabilidad respecto al número de horas de formación, y van desde 32-36 horas hasta 5 días397, siendo lo habitual, dos días397,398.

RS de estudios
2+

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Algunos autores proponen para una buena implementación de los programas en los centros educativos399:

– Estar apoyados por la dirección del centro
– Ofrecerse al inicio del curso
– Ser breves
– Estar destinados a todo el pesonal de la institución escolar

Opinión de
expertos 4

 

 

En la tabla 41 se resumen las características de los programas de formación sobre suicidio en centros educativos.

Estos programas, desarrollados en escuelas, universidades o centros de menores, lograron mejoras significativas en la confianza, percepción de habilidades y en un mayor conocimiento de la conducta suicida397-403, que se mantuvieron en el tiempo durante 3-6 meses397,398,402,403 e incluso 18 meses, si bien son necesarias sesiones de refuerzo de la formación inicial a lo largo del tiempo400. Los resultados mostraron que la oferta de formación específicamente diseñada puede ayudar al personal/alumnos de la escuela397-403 o de centros de menores400 a sentirse mejor preparados para apoyar a jóvenes en riesgo de conducta suicida.

No existen datos sobre la influencia de este tipo de actividades formativas en las tasas de intentos de suicidio y suicidios consumados y además, el tiempo de evaluación de estos estudios es muy corto (3-6 meses).

Tabla 41. Programas de formación en centros educativos

Otros profesionales (centros penitenciarios, policías, bomberos y voluntarios comunitarios)

Trabajadores de centros penitenciarios

Uno de los componentes más importantes dentro de un programa de prevención de suicidio en los centros penitenciarios es contar con personal bien capacitado a través de formación específica, que para la OMS debería contemplar los siguientes aspectos323:

– Factores de riesgo, señales, síntomas de advertencia y períodos de mayor riesgo

– Conocimiento de las situaciones que favorecen la conducta suicida en un centro penitenciario

– Actitudes del personal acerca del suicidio y políticas de prevención del centro.

Policías, bomberos

Opinión de
expertos 4

 

 

La OMS publicó en 2009 un documento titulado “Prevención del suicidio. Un instrumento para policías, bomberos y otros socorristas de primera línea”, debido a que estos grupos pueden ser los primeros mediadores en conflictos con personas que presentan problemas de salud mental, emocionales, abuso de sustancias y/o conducta suicida. Es necesario, por tanto, desarrollar la capacitación de estos profesionales en diferentes tareas y crear estrategias y protocolos para el manejo de crisis325.

Las instituciones deben garantizar que estos profesionales estén capacitados para reconocer señales y síntomas de trastornos mentales, así como identificar riesgos de suicidio y entender la legislación local en salud mental. Además, esta capacitación debería realizarse mediante situaciones de la vida real en grupos de discusión dirigidos por un profesional de salud mental. Estos grupos se reunirían regularmente y discutirían situaciones de la vida real y realizarían role-playing donde los participantes pondrían en práctica diferentes formas de comunicación dependiendo de la naturaleza de la crisis325.

Voluntarios comunitarios

Opinión de
expertos 4

 

 

Uno de los colectivos más importantes en la prevención del suicidio son los trabajadores o voluntarios en servicios a la comunidad. Los programas de sensibilización del suicidio para estos grupos suelen tener entre 60 y 90 minutos de duración y muestran una mejoría en los conocimientos y la predicción de situaciones de riesgo suicida. Se ha visto, además, que los voluntarios son capaces de desempeñar un papel eficaz en la búsqueda de ayuda de profesionales404-407.

Estudio cuasi-
experimental
2+

 

 

Las características de los programas anteriormente mencionados se pueden ver en la tabla 42.

Tabla 42. Programas de formación sobre prevención
de conducta suicida en otros profesionales

Resumen de la evidencia

Programas de prevención de la conducta suicida a nivel internacional
4
El proyecto SUPRE es una iniciativa de la OMS319 con el objetivo de reducir la progresiva mortalidad debida al suicidio. Para ello elaboró una serie de documentos dirigidos a profesionales y grupos sociales relevantes en la prevención del suicidio (profesionales de atención primaria15,74, medios de comunicación320, docentes321,322, funcionarios de prisiones323, trabajadores324, supervivientes de un suicidio326, bomberos, policías y socorristas325; no se han encontrado datos de efectividad de esta iniciativa.
2+
La OMS realizó una serie de recomendaciones sobre las intervenciones preventivas del suicidio327:
– Deben partir desde la salud pública con participación del gobierno
– Deben incluir programas específicos para grupos de riesgo
– Los profesionales sanitarios deben estar capacitados para identificar grupos de riesgo, por lo que la formación debe centrarse en factores de riesgo y protección
– Es necesario implementar políticas de evaluación de los programas
– Los medios de comunicación deben estar implicados en la prevención del suicidio.
2+
Posteriormente, diferentes revisiones sistemáticas de prevención del suicidio destacan las siguientes recomendaciones139,318,329,332-334:
– Limitación del acceso a medios letales
– Mejora en el acceso a los servicios sanitarios y proporción de apoyo a personas en riesgo de suicidio
– Identificación, tratamiento y seguimiento adecuados de personas con depresión y otros trastornos mentales
– Desarrollo de intervenciones comunitarias en jóvenes, mayores y minorías étnicas
– Mejora de la formación del personal sanitario.
– Eliminación de tabúes y estigmas sobre el trastorno mental y el suicidio, tanto en personal sanitario como en la población general
– Implicación de los medios de comunicación y centros educativos en la prevención de la conducta suicida.
2+
Mann et al.332 propusieron un modelo de prevención basado en las intervenciones que han demostrado efectividad en pacientes con trastornos mentales y otros factores de riesgo (formación y concienciación sobre el suicidio, detección de personas de alto riesgo, tratamiento farmacológico y psicoterapéutico, seguimiento preventivo de los intentos de suicidio, restricción del acceso a medios letales e implicación de los medios de comunicación).
2+
A nivel europeo, el programa multinivel de Nuremberg (Nuremberg Alliance Against Depression), llevado a cabo durante dos años y con 4 líneas de intervención (formación a médicos de atención primaria, sensibilización de los medios de comunicación y de la población general, entrenamiento de figuras clave e intervención en grupos de riesgo), obtuvo una reducción significativa de las tasas de intentos de suicidio y de suicidios consumados en relación a las tasas iniciales y a las de una región de referencia, y esta reducción se mantuvo al año del programa337,338.
4
En comparación con otros países europeos, en España existe una muy escasa implementación de programas de tipo preventivo. No existe un plan nacional de prevención específico y hasta ahora solo se han desarrollado iniciativas locales 342.
Potenciación de factores protectores y resiliencia
2++
2+
3
Los factores protectores del riesgo de suicidio se pueden clasificar en personales (habilidad en la solución de problemas, autoestima, flexibilidad cognitiva, hábitos de vida saludables, entre otros)40,63,64,343-345 y sociales/medioambientales (como contar con apoyo familiar y social, integración social, disponer de ayuda y recursos)18,19,40,43,44,63,344.
3
Los factores protectores relacionados con la resiliencia que más se han asociado a la prevención de la conducta suicida son346:
– Capacidades y procesos cognitivos: el estilo atribucional podría tener un papel central en la conducta suicida, de forma que si es positivo podría moderar el riesgo de suicidio. También cuenta con cierta evidencia la confianza en la capacidad de solución de problemas.
– Creencias y actitudes: el alto nivel de autonomía es la variable que cuenta con mayor evidencia, y podría ejercer una función preventiva. Otras variables que podrían estar implicadas y moderar el riesgo de suicidio son el apoyo social percibido, el apego y las creencias relacionadas con el suicidio.
1+
En el ámbito escolar, un programa basado en la potenciación de factores protectores a través de iguales (peer leaders) mejoró en los estudiantes la percepción de apoyo por parte de los adultos y consiguió mayor aceptación a pedir ayuda. También se encontró en los peer leaders un aumento significativo de la información en relación con el suicidio, conexión con los adultos e implicación escolar349.
Q
En Australia se llevó a cabo un programa de prevención del suicidio de adolescentes aborígenes, basado en la potenciación de factores protectores y dirigido a profesionales, familias y los propios adolescentes (4 módulos de 10 semanas, 1 sesión semanal). Al final de su implementación se encontró un incremento significativo en los niveles de empoderamiento (empowerment), autoestima, resiliencia, habilidades de solución de problemas y bienestar350.
3
Un programa de adaptación a la jubilación en el que se empleó terapia TCC grupal obtuvo una disminución de los niveles de depresión y de distrés psicológico. También se observó un aumento significativo de variables como esperanza, objetivos, serenidad, flexibilidad y actitud positiva frente a la jubilación, y la mejoría se mantuvo a los 6 meses351.
3
La TIP (16 sesiones semanales) orientada a mejorar el funcionamiento social y las habilidades en personas mayores de 60 años con elevado riesgo de suicidio, obtuvo una reducción significativa en los niveles de síntomas depresivos, ideación suicida e ideas de muerte, en comparación con el nivel basal352.
Restricción del acceso a medios letales
2++
Existe evidencia sobre una disminución de la conducta suicida cuando se realiza una restricción del acceso a medios letales (acceso a sustancias tóxicas, armas de fuego…), aunque es necesario tener en cuenta que la restricción del tipo de método depende del país139,318,329,332,334.
Medios de comunicación y suicidio
Medios de comunicación
2+
3
Existe evidencia consistente sobre la relación entre el tratamiento inadecuado de la información sobre el suicidio en los medios y un incremento del mismo. Las noticias que idealizan o dramatizan los suicidios y las que implican a personas famosas se relacionan especialmente con conductas imitativas. Sobre el efecto de las guías con recomendaciones para los medios, su evidencia no es concluyente61.
4
La OMS publicó un documento en el que se ofrecen una serie de recomendaciones para los medios de comunicación sobre cómo enfocar las noticias sbre suicidios62.
3
Distintos países (Australia, Nueva Zelanda, EE.UU., Canadá, Reino Unido, Hong Kong y Sri Lanka, entre otros) han desarrollado recomendaciones para los medios de comunicación basadas en las directrices de la OMS. Las más importantes son355:
– No tratar las noticias sobre suicidios de forma sensacionalista
– Evitar especificar detalles sobre sus características y circunstancias
– Aportar información precisa, responsable y ética
– Aprovechar la oportunidad para educar a la población
– Ofrecer información sobre los recursos de ayuda disponibles
– Tras un suicidio, tener siempre en cuenta a los familiares y allegados.
3
Otros aspectos que también se han relacionado con un aumento de la conducta suicida son la repetición de noticias sobre un mismo suicidio y la referencia a los mitos que existen sobre el mismo354.
2+
En Austria, tras la implementación de medidas dirigidas a los medios de comunicación, se observó una reducción significativa de la tasa anual de suicidios a nivel nacional y especialmente en las regiones donde la prensa colaboró de forma más activa. También se puso de manifiesto una mejora en la calidad de la información ofrecida361.
2+
En Hong Kong, tras la implementación de las recomendaciones de la OMS para los medios, se observó una disminución de las tasas de suicidio y se publicaron menos imágenes y titulares sobre suicidios362.
Q
Los periodistas reconocen la necesidad de su implicación en la prevención del suicidio y su papel en la promoción de la salud. Una de las principales barreras para la adopción de las recomendaciones de las guías sobre el tratamiento de la información sobre el suicidio fue el escepticismo sobre el efecto contagio363.
Internet
2+
El uso patológico de Internet se ha asociado con la presencia de ideación y conducta suicidas364.
2+
Se ha constatado que gran parte de la información de Internet sobre el suicidio podría clasificarse como contenido pro-suicidio y que los jóvenes son especialmente vulnerables a esta información364-367.
3
En jóvenes de 14 a 24 años, se ha puesto de manifiesto que aunque la información sobre el suicidio provenía en la mayoría de los casos de fuentes tradicionales (familia, amigos o prensa), las redes sociales y foros fueron cada vez más frecuentes368.
4
Los pactos de suicidio en Internet son un fenómeno que adquiere cada día mayor importancia. También se pueden encontrar en la red variantes de este fenómeno como los suicidios narrados online y la simulación del propio suicidio en la red364.
4
Internet podría ser una buena herramienta para la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio. Algunas de las ventajas que presenta son364:
– Facilita la interacción social
– Presenta un fácil acceso y rápida diseminación de la información
– Ha demostrado ser un buen medio para ofrecer información sobre aspectos relacionados con la salud, por lo que podría ser una buena plataforma para la educación
– Puede proporcionar apoyo mediante el uso adecuado de redes sociales y chats.
3
Un estudio realizado con estudiantes universitarios que habían participado en un cribado de depresión y de riesgo suicida online, y posterior entrevista personal, comparó aquellos que mantuvieron contacto online con el terapeuta con los que no lo hicieron. Se encontró que los estudiantes que mantuvieron contacto con el terapeuta a través de Internet tuvieron mayor probabilidad de comenzar un tratamiento370.
3
En otro estudio se analizó la proporción de contactos relacionados con el suicidio en una línea telefónica de ayuda, en un chat y en un grupo de autoayuda online asincrónico. Las amenazas de suicidio fueron más frecuentes en el grupo de ayuda online, que en la línea telefónica y el chat371.
4
Algunas medidas que han sido propuestas para intentar regular el contenido de la información sobre suicidios en Internet son365:
– El uso de programas de filtrado por parte de los familiares para impedir el acceso a determinados foros o blogs
– Intentar que las páginas con información útil para los pacientes (encaminada a la prevención o a ofrecer apoyo), aparezcan situadas en un lugar prioritario cuando se realiza una búsqueda con palabras clave
– Regularizar el control de los contenidos de Internet (mediante su legislación, implicación de organizaciones o servicios proveedores).
Programas formativos de prevención de la conducta suicida
En profesionales sanitarios
3
Los programas de formación para la prevención del suicidio dirigidos a profesionales de la salud deben incluir aspectos relacionados con los factores de riesgo, la evaluación y el tratamiento y manejo de la conducta suicida, así como sobre el estigma y la discriminación que generalmente se asocia372,373.
2+
Estos programas de formación se pueden realizar mediante conferencias, roleplaying y discusión de casos372,380,382,383,385,389-392.
2+
Los programas formativos se relacionan con un aumento de la confianza de los profesionales sanitarios, mejora de sus actitudes y habilidades en la detección y manejo de la depresión, aunque no existe evidencia concluyente sobre su efecto en la conducta suicida164,372,374-376.
2+
No se ha demostrado que los programas formativos dirigidos a profesionales de atención primaria disminuyan las tasas de suicidio, aunque mejoran los conocimientos adquiridos y provocan cambios en la actitud y en la confianza de los participantes en el programa que se mantienen durante 6 meses372,373,380,382,383.
2+
Estudios sobre formación de profesionales de salud mental en la prevención de la conducta suicida muestran resultados positivos en la adquisición de conocimientos, cambios de actitud373,385 y en la habilidad para manejar estos pacientes, aunque su influencia sobre las tasas de suicidio no ha sido evaluada385.
2+
Los programas de formación sobre prevención del suicidio en los servicios de urgencias aumentan los conocimientos de los profesionales y la percepción de autoeficacia frente al manejo del paciente con riesgo de suicidio373,375,386-388.
2+
Los programas específicamente desarrollados para profesionales de enfermería y médicos internos residentes, muestran una mayor confianza, actitud y competencia en el manejo de pacientes con conducta suicida389-392, aunque en el caso de los médicos internos residentes la mejora fue temporal, lo que plantea la necesidad de refuerzo de los programas de forma periódica392.
4
Para la puesta en marcha de programas preventivo-educativos en profesionales de la salud, el documento “Recomendaciones preventivas y manejo del comportamiento suicida en España”342 propone tener en cuenta los siguientes aspectos, entre otros: conocer las necesidades del área, mejorar la capacidad de identificación de personas con riesgo suicida, facilitar herramientas de ayuda diagnóstica y realizar una evaluación interna y externa del programa.
2+
Para la implementación de un programa de formación sobre prevención de la conducta suicida es necesario375:
– Contar con un líder o coordinador de apoyo en la organización
– Favorecer una mayor demanda de formación
– Tener un adecuado soporte financiero para su desarrollo.
En profesionales no sanitarios
2+
Los programas desarrollados para prevención de la conducta suicida en escuelas, universidades o centros de menores mejoran significativamente el nivel de confianza, la percepción de habilidades y el conocimiento sobre el suicidio y se mantienen a los 3-6 meses de su finalización (incluso a los 18 meses, con sesiones de refuerzo de la formación inicial)398-403.
4
Para la puesta en marcha de un programa de prevención de la conductsuicida en un centro educativo es recomendable el apoyo del director del centro, ofrecerlo al inicio del curso, ser de corta duración y estar destinado a todo el personal de la institución399.
4
En los centros penitenciarios, los programas de prevención del suicidio tienen como objetivo principal capacitar al personal para la identificación y manejo de reclusos con riesgo de suicidio323.
4
Los programas de formación destinados a policías, bomberos y socorristas se pueden desarrollar mediante estudios de casos y situaciones reales y tratan de capacitar a estos profesionales en gestión de crisis325.
2+
Los programas de formación y sensibilización sobre el suicidio para figuras clave (gatekeeper) o voluntariado se pueden realizar empleando material didáctico junto con visitas a domicilio y role-playing. Sus resultados muestran una mejoría en los conocimientos y la gestión de crisis, sobre todo en la búsqueda de ayuda de profesionales404-406.

Recomendaciones

Programas generales de prevención de la conducta suicida
C
Se recomienda a las autoridades sanitarias la puesta en marcha de líneas de acción específicas para la prevención de la conducta suicida mediante:
– Desarrollo de programas preventivos en poblaciones de riesgo
– Formación de los profesionales sanitarios en la detección del riesgo suicida e identificación de factores de riesgo y protectores
– Educación a la población general y medios de comunicación
– Mejorar los procedimientos de identificación, tratamiento y seguimiento de personas en riesgo de suicidio
– Mejorar el acceso a los servicios de salud y proporcionar el tratamiento indicado a las personas con conducta suicida – Eliminar tabúes y estigmas sobre el trastorno mental y el suicidio tanto en el personal sanitario como en la población general
– Promover la investigación sobre la prevención del suicidio.
Potenciación de factores protectores y resiliencia
Se recomienda el desarrollo y puesta en marcha de programas de prevención del suicidio basados en la potenciación de factores protectores y factores asociados a la resiliencia.
Restricción del acceso a medios letales
B
Se recomienda reducir la disponibilidad o limitar el acceso a medios letales de suicidio, principalmente de aquellos más utilizados en cada país:
– Restricción de la venta de psicotrópicos
– Reducción del tamaño de los envases de fármacos en general.
– Uso de antidepresivos de menor toxicidad
– Reducción de las emisiones de monóxido de carbono de los vehículos
– Menor toxicidad del gas de uso doméstico
– Instalación de barreras en lugares elevados
– Restricción sobre posesión y control de armas de fuego
– Control de plaguicidas.
Medios de comunicación y suicidio
D
Se recomienda que los medios de comunicación sigan las directrices de la OMS para la publicación de noticias sobre suicidios, entre las que destacan:
– No tratar las noticias sobre suicidios de forma sensacionalista
– Evitar especificar detalles sobre sus características y circunstancias
– Aportar información precisa, responsable y ética
– Aprovechar la oportunidad para educar a la población
– Ofrecer información sobre los recursos de ayuda disponibles
– Tras un suicidio, tener siempre en cuenta el impacto que la información pueda producir en los familiares y allegados.
Se recomiendan acciones, a nivel nacional o autonómico, encaminadas a promover la puesta en marcha de las directrices de la OMS y de otras similares que favorezcan un adecuado tratamiento del suicidio en los medios de comunicación.
D
Se recomienda la implantación de medidas dirigidas a favorecer que Internet sea un instrumento que promueva la salud mental y la prevención del suicidio. Entre estas medidas estarían:
– Intentar que las páginas con información útil para los pacientes, encaminadas a la prevención o a ofrecer apoyo, aparezcan situadas en un lugar prioritario cuando se realiza una búsqueda con términos clave
– Regularizar el control de los contenidos de Internet mediante su legislación, implicación de organizaciones o servicios proveedores
– Uso de programas de filtrado para impedir el acceso a determinados foros o blogs.
Programas formativos de prevención de la conducta suicida
Profesionales sanitarios
C
De forma general, se recomienda que los programas destinados a la formación del personal sanitario sobre conducta suicida incluyan información sobre factores de riesgo y de protección, evaluación y estrategias de intervención en crisis. El formato podrá ser presencial, online o mixto, y basarse en conferencias, discusión de casos o role-playing.
C
Se recomienda que los programas de formación incluyan sesiones de refuerzo de forma periódica (al menos cada dos años).
Se recomienda la evaluación de los programas de formación tras su implementación, sobre todo de su influencia sobre la práctica asistencial.
C
Se recomienda que los programas de formación en atención primaria incluyan, además de contenidos específicos sobre el suicidio, otros referidos a la detección y tratamiento de la depresión.
C
Se recomienda que los programas de formación en los servicios de urgencias aborden aspectos generales de suicidio y potencien el desarrollo de competencias en la entrevista clínica para la detección de patología psiquiátrica comórbida, factores y grupos de riesgo de suicidio.
C
Se recomienda que los programas de formación en los servicios de salud mental aborden, además de los aspectos generales sobre suicidio, la adquisición de habilidades en el manejo y prevención de la conducta suicida.
Profesionales no sanitarios
C
Se recomienda que los programas destinados a la formación de personal no sanitario (profesorado, educadores, bomberos, policías…) aborden fundamentalmente factores de riesgo de conducta suicida, aspectos preventivos, intervención en crisis e información sobre la búsqueda de ayuda profesional.

Bibliografía del apartado 08


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Última actualización: octubre 2017

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