Guía de Práctica Clínica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria.

V. resumida | Info. Pacientes | Consulta rápida

  1. Introducción
  2. Alcance y objetivos
  3. Metodología
  4. Definición y clasificación de los TCA
  5. Prevención de los TCA
  6. Detección de los TCA
  7. Diagnóstico de los TCA
  8. Actuaciones en los diferentes niveles de atención en los TCA
  9. Tratamiento en los TCA
  10. Evaluación de los TCA
  11. Pronóstico de los TCA
  12. Aspectos legales relativos a personas afectadas de TCA en España
  13. Estrategias de detección, diagnóstico y tratamiento en los TCA
  14. Difusión e implementación
  15. Recomendaciones de investigación futura
  16. Bibliografía

Abre nueva ventana: Apartado 10 en versión pdf
Descargar GPC sobre Conducta Alimentaria Abrir nueva ventana(8,04 Mb)

10. Evaluación de los TCA

Preguntas para responder:

10.1. ¿Qué instrumentos son de utilidad para la evaluación de los síntomas y la conducta de los TCA?

10.2. ¿Qué instrumentos son de utilidad para la evaluación psicopatológica de los TCA?

10.1. ¿Qué instrumentos son de utilidad para la evaluación de los síntomas y conducta de los TCA?

En los últimos años se han descrito numerosos instrumentos para la evaluación de los síntomas y conductas que presentan las personas que padecen TCA. Los cuestionarios autoaplicados y las entrevistas semiestructuradas (ver capítulo 7, “Diagnóstico”) son los dos principales instrumentos para dicha evaluación. Existen además otras mediciones relacionadas como la preocupación por la imagen corporal, la ingesta dietética, entre otras, así como las relacionadas con la comorbilidad (depresión, ansiedad, etc.).

Los cuestionarios autoaplicados miden síntomas o conducta de riesgo para TCA, no dan un diagnóstico específico (ver capítulo 7, “Diagnóstico”). A diferencia de las entrevistas semiestructuradas que requieren experiencia y administración individualizada y, por consiguiente, aumento en el costo y en el tiempo, los cuestionarios autoaplicados son relativamente económicos, consumen menos tiempo y pueden aplicarse a grupos grandes de personas; sin embargo, existe mayor dificultad en cuanto a la definición e interpretación de los conceptos, por lo que hay que tener cautela en pretender generalizar los resultados342.

En el caso de aplicar un cuestionario, es importante tener en cuenta sus propiedades psicométricas: validez y fiabilidad, sensibilidad y especificidad, entre otras características, con el fin de seleccionar el más conveniente de acuerdo con los propósitos de la evaluación, tanto durante la fase inicial del diagnóstico como durante la fase de tratamiento.

Este capítulo presenta una revisión de los diferentes cuestionarios autoaplicados que con mayor frecuencia se utilizan en la evaluación de los TCA. Además, se mencionan algunos de los instrumentos que evalúan características relacionadas con los TCA, pero que no son en sí mismos instrumentos para detectar/diagnosticar/evaluar TCA. También se describen los instrumentos para la evaluación psicopatológica de los TCA.

10.1.1. Instrumentos específicos para la evaluación de los TCA:

EAT-40, EAT-26 y ChEAT

Disponen de versiones españolas adaptadas y validadas en nuestro contexto. (Ver capítulo 6, “Detección” y Anexos 2.2. a 2.4.)

EDI - Inventario para trastornos de la alimentación

Eating Disorder Inventory. Garner, et al., 1983

El EDI (o EDI-I) es un instrumento autoaplicado diseñado para evaluar distintas áreas cognitivas y conductuales de la AN y la BN. Consta de 64 ítems agrupados en ocho subescalas que se correlacionan positivamente. Las tres primeras subescalas miden comportamientos y actitudes hacia la comida, el peso y la imagen corporal (motivación para adelgazar, sintomatología bulímica, insatisfacción con la propia imagen corporal), los desajustes expresados en estas áreas no son específicos de la AN, ya que aparecen respuestas similares en grupos de personas preocupadas por su dieta. Mientras que las otras cinco subescalas (inefectividad y baja autoestima, perfeccionismo, desconfianza interpersonal, conciencia o identificación interoceptiva y miedo a madurar) evalúan características psicológicas generales asociadas con trastornos alimentarios, que son aspectos fundamentales de la AN343.

Cada ítem se puntúa mediante una escala de Likert de 6 puntos. Se pueden sumar todas las subescalas para una puntuación global o utilizar cada subescala por separado; clínicamente posee mayor relevancia el valor cuantitativo de cada una de las ocho subescalas que la puntuación global. La puntuación total máxima de este cuestionario es de 192, el punto de corte es de 42 o más puntos en las ocho subescalas originales para diagnosticar un TCA. Algunos autores argumentan que la especificidad del EDI es baja, ya que no se puede diferenciar adecuadamente a los individuos con TCA de aquellos que tienen otros trastornos psicológicos344. En un estudio realizado a mujeres, se observó que las subescalas que mejor diferencian la AN de la BN son las de sintomatología bulímica e insatisfacción con la imagen corporal, aunque ésta última es alta en ambos TCA. Mientras que subescalas como baja autoestima, miedos interpersonales, miedo a madurar, identificación interoceptiva y la motivación para adelgazar, que aparecen comúnmente altas en ambas patologías, diferencian a pacientes con algún TCA de los sujetos control. Subescalas como insatisfacción con la imagen corporal, motivación para adelgazar y realización de dietas aparecen comúnmente altas tanto en pacientes con algún TCA como en la población general345.

Hay diversas opiniones en cuanto a la utilidad del EDI. Varios autores sugieren que puede ser utilizado como prueba de cribado en muestras no clínicas, pero se debe tener en cuenta que su habilidad para diferenciar entre los tipos de TCA es cuestionable. Sin embargo, se sugiere que el EDI es capaz de discriminar entre individuos con TCA e individuos sin padecimientos psiquiátricos. Este cuestionario ha mostrado ser sensible a los cambios registrados en individuos cuando se administra un tratamiento.


Versión española del EDI

La versión adaptada al español del EDI la desarrollaron Guimerá y Torrubia, 1987, en una muestra clínica (hospital) de 24 pacientes con AN y 24 controles de edades y características sociodemográficas similares346.


EDI-2 (Versión 2 del EDI-1)

Posteriormente (1991),Garner, et al. desarrollaron el EDI-2, que consta de 91 ítems (64 ítems del EDI-1 más otros 27 ítems). Los ítems permiten puntuar 11 escalas, 8 de principales (obsesión por la delgadez, bulimia, insatisfacción corporal, ineficacia, perfeccionismo, desconfianza interpersonal, conciencia introceptiva y miedo a la madurez) y 3 adicionales (ausentes en el EDI-1) (ascetismo, impulsividad e inseguridad social). El nivel de estudios requerido para contestarlo es de quinto año de primaria347.


Versión española del EDI-2

La versión española fue adaptada por la editorial TEA, 1998348.
Se dispone también de la versión castellana validada en población mexicana. Cuando el punto de corte es de 80 para la puntuación total, la sensibilidad es del 91% y la especificidad del 80%; cuando es de 105 puntos, la sensibilidad es del 82% y la especificidad del 89%349.

BULIT - Test de bulimia

Bulimia Test. Smith y Thelen, 1984

Dispone de versión española adaptada y validada en nuestro contexto. (ver capítulo 6, “Detección” y Anexo 2.5.)

BITE - Test de investigación de bulimia de Edimburgo

Bulimia Investigatory Test Edinburgh. Henderson y Freeman, 1987

Dispone de versión española adaptada y validada en nuestro contexto. (ver capítulo 6, “Detección” y Anexo 2.6.)

EDE-Q - Cuestionario examen de trastornos de la conducta alimentaria

Eating Disorders Examination-questionnaire. Fairburn y Beglin, 1993

El EDE-Q es un cuestionario autoadministrado (se cumplimenta en menos de 15 minutos) derivado de la entrevista semiestructurada EDE desarrollada por Fairburn y Beglin, 1993, y que contiene sus tres principales subescalas (restricción, preocupación por el peso y preocupación por la figura)350. Los resultados indican de forma consistente una correlación positiva, aunque moderada, entre el EDE y el EDE-Q. La correlación fue superior en características que no presentan problemas de definición (por ejemplo, frecuencia de vómitos autoinducidos o promedio —en días por semana— de abuso de laxantes); encontrándose los mayores índices de discrepancia en la evaluación de días por semana en los que tuvieron lugar los episodios de sobreingesta. De forma consistente, estos valores fueron superiores en el EDE-Q. No se tiene conocimiento de la adaptación y validación en población española del EDE-Q. No obstante, se dispone de la versión adaptada al castellano en una muestra de población colombiana (S-EDE-Q)351.

Encuesta SCOFF

Sick, Control, One, Fat, Food questionnaire. Morgan, et al., 1999

Dispone de version española adaptada y validada en nuestro contexto. (ver capítulo 6, “Detección” y Anexo 2.1.)

ACTA - Actitud frente al cambio en los TCA

Beato y Rodríguez, 2003

El cuestionario ACTA fue desarrollado por L Beato y T Rodríguez, 2003352, con el objetivo de evaluar la actitud frente al cambio en los TCA. Consta de 59 ítems distribuidos en 6 subescalas: precontemplación, contemplación, decisión, acción, mantenimiento y recaída. El ACTA es un instrumento fácil de administrar con adecuada fiabilidad y validez, cuyo empleo dentro del enfoque motivacional puede aportar información de utilidad en cuanto al conocimiento del proceso terapéutico.

ABOS - Escala de observación de conducta anoréxica para padres/esposo

Anorectic Behaviour Observation Scale for parents. Vandereycken, 1992.

El ABOS es un cuestionario autoaplicado desarrollado para obtener información de los familiares (padres) sobre las conductas y actitudes de sus niños que puedan ser sintomáticas de AN o BN. Con un punto de corte de 19 puntos, el ABOS tuvo una sensibilidad del 90% y una especificidad del 89,6% en una muestra de estudiantes femeninas que fue fiable con la evaluación clínica que se hizo posteriormente. Puede ser una herramienta adicional a los instrumentos de cribado de TCA353.


Versión española del ABOS

No se tiene conocimiento de la disponibilidad de la versión adaptada y validada en nuestro medio de la escala ABOS.

arriba

10.1.2. Instrumentos con mediciones relacionadas con los TCA

Una de las características importantes en los TCA es la percepción de la imagen corporal. Para su evaluación existen diversos instrumentos, entre ellos están: BSQ, BIA, BAT y BES. También es importante evaluar en los TCA la interiorización de las influencias culturales sobre el modelo estético corporal (la cultura de la delgadez). Para este fin, existe el CIMEC y su versión revisada. Otro aspecto que es necesario evaluar es la restricción alimentaria, la dieta, el peso, la actividad física, etc. Para la evaluación de estos aspectos y otros es importante seleccionar el cuestionario que tenga mejor validez y fiabilidad, que sea breve y específico de lo que se pretende medir.

BSQ - Cuestionario sobre forma corporal

Body Shape Questionnaire. Cooper, et al.,1987

El BSQ es un cuestionario autoaplicado que mide la insatisfacción producida por el propio cuerpo, el miedo a engordar, la autodesvalorización por la apariencia física, el deseo de perder peso y la evitación de las situaciones en las que la apariencia física pudiera atraer la atención de los otros. También puede ser una herramienta útil para el estudio exploratorio de individuos en riesgo de desarrollar un TCA, teniendo en cuenta que el trastorno del esquema corporal es sólo uno de los síntomas de esta patología. Consta de 34 ítems. Se puntúa en una escala tipo Likert de 1 a 6 puntos siendo el rango de la prueba 34-204. Permite obtener una puntuación global (suma de las puntuaciones directas de los ítems) y se pueden derivar 4 subescalas: insatisfacción corporal, miedo a engordar, baja estima por la apariencia y deseo de perder peso. El punto de corte para la puntuación total se ha establecido en 105354.


Versión española del BSQ

El BSQ ha sido adaptado y validado en nuestra población por Raich, et al., 1996355

BIA - Evaluación de la imagen corporal

Body Image Assesment. Collins, et al., 1991

El BIA es una escala visual en la que aparecen por separado 7 figuras de niños y 7 figuras de adolescentes jóvenes de ambos sexos, que representan las curvas estándar de percentiles para el IMC en niños que van desde la representación de una figura muy delgada hasta una figura con sobrepeso, con un rango de puntuaciones de 1 (delgadez) a 7 (obesidad), con incrementos de 0,5 puntos. El BIA permite obtener un índice indicativo de las discrepancias percibidas entre los distintos yos restando las puntuaciones obtenidas del yo real (por ejemplo, real-ideal)356.


Versión española del BIA

Versión española de Sánchez, 2005


BAT - Cuestionario de actitud corporal

Body Attitude Test. Probst, 1995

El BAT es un cuestionario que evalúa un aspecto subjetivo de la imagen corporal, en concreto una alteración de las actitudes hacia el cuerpo, y que está avalado por buenos resultados psicométricos. Aunque está inicialmente previsto para evaluar experiencia corporal y actitudes hacia el propio cuerpo en pacientes con TCA, también ha sido utilizado en población no patológica. Los 20 ítems que tiene se agrupan en tres factores principales: apreciación negativa del tamaño corporal, pérdida de familiaridad con el propio cuerpo e insatisfacción corporal general357.


Versión española del BAT

Dispone de versión española adaptada y validada en nuestro medio por Gila, et al., 1999, en una muestra de 165 pacientes con TCA (79 AN y 86 BN) y 220 niñas de la población general. Sus resultados indican adecuada validez y fiabilidad358.

BES - Escala de autoestima corporale

Body-Esteem Scale. Mendelson y White, 1982

La BES es un instrumento autoaplicado formado por 24 ítems que valoran la autoestima corporal en niños mayores de 7 años con aceptables competencias lectoras. Es una escala unidimensional con opciones de respuesta sí/no que recoge información sobre sentimientos o valoraciones acerca de la propia apariencia y de cómo creen que son valorados por los demás. La BES tiene una aceptable fiabilidad y validez359.


Versión española de la BES

Se dispone de la versión española adaptada y validada en nuestro medio por Sperber, et al., 2004360.

CIMEC - Cuestionario de influencias del modelo estético corporal

Toro, et al., 1994

El CIMEC fue diseñado para intentar medir las influencias culturales relevantes que contribuyen a provocar, facilitar o justificar el adelgazamiento, especialmente por razones estéticas y sociales. Está compuesto por 40 ítems directos que evalúan la ansiedad por la imagen corporal, la influencia de los modelos sociales y la influencia de las situaciones sociales. Las respuestas son evaluadas en una escala de 0 a 3 puntos. Una puntuación mayor denota una mayor influencia de los modelos sociales. Su puntuación máxima es de 80, la mínima de 0 y el punto de corte de 23/24 puntos89. Fue elaborado y validado en una muestra de jóvenes españolas (59 AN y 59 controles), igualadas en cuanto a edad y clase social. El cuestionario mostró una adecuada consistencia interna, así como una apropiada sensibilidad (81,4%) y especificidad (55,9%), por lo que podría servir como instrumento de cribado debido a la relación de la AN con las influencias socioculturales.


CIMEC-26 (versión abreviada del CIMEC)

Cuando se investigó el CIMEC-40 en un grupo clínico y otro control, se aislaron 26 ítems cuyas diferencias fueron estadísticamente significativas. Estas preguntas formaron el CIMEC-26, del cual se derivan 5 dimensiones: malestar por la imagen corporal, influencia de la publicidad, influencia de mensajes verbales, influencia de los modelos sociales e influencia de las situaciones sociales.

Los resultados indican que el CIMEC (CIMEC-40 y CIMEC-26) es un cuestionario válido y fiable para evaluar la influencia de los modelos estéticos corporales en la población española por medio de algunos medios específicos (la publicidad, los modelos sociales y las situaciones sociales).


CIMEC-12 (versión para prepúberes del CIMEC)

Versión española de T Saucedo, 2000361

 

Recomendaciones

D 10.1.1. La evaluación de las personas con TCA debería ser exhaustiva e incluir aspectos físicos, psicológicos y sociales, así como una completa evaluación del riesgo personal. (Se adopta la recomendación 2.8.1.1. del NICE).
D 10.1.2. El proceso terapéutico modifica el nivel de riesgo para la salud mental y física de las personas con TCA, por lo que debería ser evaluado a lo largo del tratamiento. (Se adopta la recomendación 2.8.1.2. del NICE).
D 10.1.3. A lo largo de todo el tratamiento, los profesionales sanitarios que evalúen niños y adolescentes con TCA deberían estar alerta ante la posible presencia de indicadores de abuso (emocional, físico y sexual) para ser atendidos precozmente. (Adaptada de la recomendación 2.8.1.3. del NICE).
D 10.1.4. Los profesionales sanitarios que trabajan con niños y adolescentes con TCA deberían familiarizarse con las GPC nacionales y conocer la legislación vigente en el área de la confidencialidad. (Adaptada de la recomendación 2.8.1.5. del NICE).
10.1.5. Se recomienda el uso de cuestionarios adaptados y validados en población española para la evaluación de los TCA.
En estos momentos, se sugiere utilizar los siguientes instrumentos específicos para TCA: EAT, EDI, BULIT, BITE, SCOFF, ACTA y ABOS (seleccionar versión en función de edad y otras condiciones de aplicación).
Para evaluar aspectos relacionados con los TCA, se sugiere utilizar los siguientes cuestionarios: BSQ, BIA, BAT, BES y CIMEC (seleccionar versión en función de edad y otras condiciones de aplicación).
arriba

10.2. ¿Qué instrumentos son de utilidad para la evaluación psicopatológica de los TCA?

(Ver también capítulo 7, “Diagnóstico”)

10.2.1. Impulsividad

BIS-11- Escala de impulsividad de Barrat

Barratt Impulsiveness Scale, versión 11. Patton, et al., 1995

La BIS-11 es una encuesta autoaplicada para valorar la impulsividad que consta de 30 ítems agrupados en cuatro subescalas: impulsividad cognitiva, impulsividad motora, impulsividad no planeada e impulsividad total. Se puntúan mediante una escala Likert de 4 opciones. La puntuación total del BIS-11 es un medida válida y fiable de la impulsividad. No existen puntos de corte, aunque se ha propuesto la mediana de la distribución362.


Versión española del BIS-11

Se dispone de la versión española adaptada y validada en nuestro medio por M Oquendo, et al., 2001363.

10.2.2. Ansiedad

STAI - Inventario de ansiedad rasgo-estado

State-Trait Anxiety Inventory. Spielberger, et al., 1970

El STAI permite la autoevaluación de la ansiedad como estado transitorio (ansiedad/estado; A/E) y como rasgo latente (ansiedad/rasgo;A/R). Puede aplicarse en adolescentes (a partir de 13 años) y adultos. El instrumento consta de dos partes, con 20 preguntas en cada una de ellas. La primera (A/E) evalúa un estado emocional transitorio, caracterizado por sentimientos subjetivos, conscientemente percibidos, de atención y aprensión y por hiperactividad del sistema nervioso autónomo. La segunda (A/R) señala una propensión ansiosa, relativamente estable, que caracteriza a los individuos con tendencia a percibir las situaciones como amenazadoras. Tiene una adecuada validez y fiabilidad364.


Versión española del STAI

Se dispone de la versión española adaptada a nuestro medio por TEA Ediciones, 1982365.


Versión española del STAI-C

Se dispone de la versión española adaptada a nuestro medio por TEA Ediciones, 1990367.

HARS - Escala de Hamilton para la ansiedad

Hamilton Anxiety Rating Scale. Hamilton, 1959

La HARS es una escala heteroaplicada para la evaluación de la ansiedad a partir de síntomas mediante los cuales se explora la ansiedad, la tensión, los síntomas neurovegetativos y somáticos. La escala consta de 14 ítems que puntúan de 0 a 1 e indica la intensidad con que se cumplieron o no durante el último mes los síntomas que se describen en la misma368.


Versión española del HARS

Se dispone de la versión española adaptada a nuestro medio por A Lobo y L Chamorro, 2002369.

CETA- Evaluación de los trastornos por ansiedad en niños y adolescentes

Ezpeleta, et al.

Versión original española de L Ezpeleta370

arriba

10.2.3. Depresión

BDI o Beck - Inventario de depresión de Beck

Beck Depression Inventory. Beck, et al.,1961

El BDI o Inventario de Depresión de Beck es un cuestionario autoaplicado para evaluar la existencia o severidad de síntomas de depresión. Dada su probada validez y fiabilidad tanto en poblaciones clínicas como no clínicas es uno de los más utilizados. También es útil en el cribrado de población general y de pacientes somáticos. Consta de 21 ítems y tiene como objetivos identificar síntomas típicos de la depresión severa y estimar la intensidad de la depresión. La puntuación global permite estimar la intensidad de la depresión. La puntuación obtenida va de 0 a 63 puntos y los puntos de corte son los siguientes: 0-9 (normal), 10-18 (depresión leve), 19-29 (depresión moderada) y 30-63 (depresión grave). Puede ser utilizado a partir de los 16 años371.


Versión española del BDI o Beck depresión

Se dispone de la versión adaptada y validada para población española por C Conde y E Useros, 1975372. Después, J Sanz, et al., 2003, han adaptado la versión Beck-II (BDI-II)373.

HAM-D - Escala de Hamilton para la depresión

Hamilton Depression Rating Scale. Hamilton, 1959

La HAM-D es un cuestionario heteroaplicado que valora la severidad de los síntomas observados en la depresión, como insomnio, agitación, ansiedad y pérdida de peso. Desde que se publicó ha sido ampliamente utilizado. Consta de 21 ítems de respuesta múltiple. Las primeras 17 preguntas contribuyen a la puntuación total, y las preguntas de la 18 a la 21 se realizan para dar mayor información sobre la depresión, como por ejemplo, si los síntomas paranoicos están presentes en el paciente368, 374.


Versión española del HAM-D

Se dispone de la versión española adaptada a nuestro medio por A Lobo y L Chamorro, 2002369.

CDI - Inventario de depresión infantil

Children Depresión Inventory. Kovacs, 1991

El CDI es el instrumento más utilizado y mejor aceptado por los expertos en depresión infantil, pues ha demostrado un comportamiento muy sólido desde el punto de vista psicométrico y gran utilidad para los fines clínicos. Puede aplicarse tanto a población general como clínica. En el primer caso, sirve para hacer un rastreo o cribado y, en el segundo, como elemento inicial del diagnóstico. Se obtiene una puntuación general de depresión que se descompone en dos escalas: disforia y autoestima negativa. Se trata de una escala autoaplicada que consta de 27 ítems. Cada ítem tiene tres respuestas valoradas de 0 a 2, según la ausencia o gravedad de los síntomas. Este cuestionario puede ser administrado a población de 8 a 15 años, siendo su tiempo de realización entre 10 y 25 minutos375.


Versión española del CDI

Dispone de la versión española, adaptada por TEA Ediciones376.

10.2.4. Personalidad

MCMI-III – Inventario clínico multiaxial de Millon

Millon, 1990

Permite la exploración e identificación de personas con dificultades emocionales y personales que puedan requerir una evaluación más profunda o una atención profesional. Consta de 175 ítems que evalúan las siguientes escalas: fiabilidad y validez; aspectos básicos de la personalidad, personalidad patológica, síndromes clínicos de gravedad moderada y síndromes de gravedad severa. De aplicación fácil, los procedimientos interpretativos están mecanizados y el usuario puede obtenerlos in situ en el caso de pacientes ambulatorios de centros de salud mental, hospital general o clínica privada para informe pericial. Dispone de puntos de corte en las escalas para tomar decisiones ante trastornos comportamentales o síndromes clínicos. Su aplicación puede ser individual y colectiva, con un tiempo de administración que oscila entre 20 y 25 minutos (a partir de 18 años)377.


Versión española del MCMI-III

Dispone de una versión adaptada por TEA Ediciones378.


MACI (versión para adolescentes del MCMI-III)

El MACI (Inventario clínico de Millon para adolescentes, Millon Adolescent Clinical Inventory) ha sido diseñado para evaluar características de personalidad y síndromes clínicos en adolescentes de 13 a 19 años. Es de aplicación individual. Su específico diseño para adolescentes contrasta con otros cuestionarios clínicos pensados para población adulta. El completo sistema teórico que lo sustenta y la confluencia en sugerencias diagnósticas y elementos con el actual DSM IV, así como un completo estudio de validación, lo hacen un valioso y relevante instrumento. Es especialmente útil en la evaluación y confirmación de hipótesis diagnósticas, en la planificación del tratamiento y en la medida del progreso en las diferentes fases del tratamiento. Consta de 160 ítems que se agrupan en 27 escalas divididas en tres grandes áreas: características de personalidad, preocupaciones expresadas y síndromes clínicos. Dispone de puntos de corte para tomar decisiones ante trastornos o síndromes clínicos y de índices de validez y control (versión original del MACI).


Versión española del MACI

Dispone de una versión adaptada por TEA Ediciones379.

TCI-R - Inventario de temperamento y carácter-revisado

Versión revisada del Temperament and Character Inventory. Cloninger, et al., 1994

El TCI-R es un instrumento autoaplicado que cuantifica las siete dimensiones de personalidad y 25 rasgos de segundo orden. Consta de 240 ítems que se responden en escala Likert de 5 puntos. Este cuestionario ha sido utilizado en estudiantes, población general y población clínica. Sus propiedades psicométricas, así como el trabajo empírico realizado con el TCI-R están recogidos en el manual del grupo que lo desarrolló380.


Versión española del TCI-R

Dispone de una versión adaptada y validada en nuestro medio por JA Gutiérrez-Zotes, et al., 2004, en una muestra de 400 voluntarios (18-65 años) de áreas geográficas de Madrid, Tarragona y Barcelona381. Este mismo grupo ya desarrolló la versión española del TCI original382.

IPDE - Examen internacional del trastorno de la personalidad

International Personality Disorder Examination. Loranger, 1979

El IPDE es un instrumento diagnóstico, basado en una entrevista clínica semiestructurada, que además es compatible con los criterios de valoración CIE-10 y DSM-IV. Sus resultados permiten también medir otras categorías mayores de desórdenes de personalidad que hasta ahora se habían omitido, ofreciendo un diagnóstico fiable uniforme que pueda ser internacionalmente aceptado383.


Versión española del IPDE

Se dispone de la versión española a cargo de López-Ibor, et al., 1996384

10.2.5. Obsesividad

Y-BOCS - Escala Yale-Brown para el TOC

Yale-Brown Obsessive-Compulsive Scale. Goodman et al., 1989

Goodman, et al. diseñaron en 1989 la escala Y-BOCS para el TOC definido según los criterios del DSM-III-R. La escala mide la intensidad del TOC sin analizar el contenido de los síntomas; valora por separado obsesiones y compulsiones; es sensible y selectiva en los cambios de la severidad de los síntomas. No es un instrumento diagnóstico, se aplica de forma rápida y práctica, y no confunde variables de rasgo y estado. De este modo, la Y-BOCS está creada para utilizarse en pacientes con diagnóstico de TOC, siendo un método adecuado para medir la intensidad de los síntomas y su variación ante el tratamiento. Múltiples estudios de comparación y validación entre los instrumentos creados para medir sintomatología obsesivo-compulsiva concluyen que, de todos ellos, la Y-BOCS es la más adecuada por su mayor confiabilidad, consistencia interna y sensibilidad al cambio385.


Versión española del Y-BOCS

Se dispone de la versión adaptada y validada en nuestro medio por Sal, et al., 2002386.


CY-BOCS (versión infantil y para adolescentes del Y-BOCS)

Versión española del CY-BOCS

Se dispone de la versión adaptada y validada en nuestro medio por Ulloa, et al., 2004387.

Recomendaciones

10.2. Se recomienda el uso de cuestionarios adaptados y validados en población española para la evaluación psicopatológica de los TCA. En estos momentos, se sugiere utilizar los siguientes instrumentos para la evaluación psicopatológica de los TCA (seleccionar versión en función de edad y otras condiciones de aplicación):
- Impulsividad: BIS-11
- Ansiedad: STAI, HARS, CETA
- Depresión: BDI, HAM-D, CDI
- Personalidad: MCMI-III,MACI, TCI-R, IPDE
- Obsesividad:Y-BOCS
arriba

Bibliografía del apartado 10


  1. 89. Toro J, Salamero M, Martínez E.Assessment of sociocultural influences on the aesthetic body shape model in anorexia nervosa. Acta Psychiatr Scand. 1994;89(3):147-51.
  2. 342. Carter JC,Aime AA, Mills JS. Assessment of bulimia nervosa: a comparison of interview and self-report questionnaire methods. Int J Eat Disord. 2001;30(2):187-92.
  3. 343. Garner M, Olmsted M, Polivy J. Development and validation of a multidimensional Eating Disorder Inventory for anorexia nervosa and bulimia. Int J Eat Disord. 1983;2:15-34.
  4. 344. Cooper Z, Cooper PJ, Fairburn CG. The specificity of the Eating Disorder Inventory. Br J Clin Psychol. 1985;24 (Pt 2):129-30.
  5. 345. Bennett K, Stevens R. The internal structure of the Eating Disorder Inventory. Health Care Women Int. 1997;18(5):495-504.
  6. 346. Guimerà E, Torrubia R. Adaptación española del Eating Disorder Inventory (EDI) en una muestra de pacientes anoréxicas.An Psiquiatr. 1987;3:189-90.
  7. 347. Garner D. Eating Disorder Inventory-2. Professional Manual. Odessa, Florida (US): Psychological Assessment Resources (PAR); 1991.
  8. 348. Corral S, González M, Pereña J, Seisdedos N. Adaptación española del Inventario de trastornos de la conducta alimentaria. En: Garner D, editor. EDI-2: Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Manual. Madrid: TEA; 1998.
  9. 349. García-García E,VázquezV,López J,Arcila D.Validez interna y utilidad diagnóstica del Eating Disorder Inventory, en mujeres mexicanas. Salud Publica Mex. 2003;45:206-10.
  10. 350. Fairburn CG, Beglin SJ. Assessment of eating disorders: interview or self-report questionnaire? Int J Eat Disord. 1994;16(4):363-70.
  11. 351. Elder KA, Grilo CM. The Spanish language version of the Eating Disorder Examination Questionnaire: comparison with the Spanish language version of the eating disorder examination and test-retest reliability. Behav Res Ther. 2007;45(6):1369-77.
  12. 352. El cuestionario de actitudes frente al cambio en los trastornos de la conducta alimentaria (ACAT). Desarrollo y propiedades psicométricas. Actas Esp Psiquiatr. 2003;31(3):111-9.
  13. 353. VandereyckenW.Validity and reliability of theAnorectic BehaviorObservation Scale for parents. Acta Psychiatr Scand. 1992;85(2):163-6.
  14. 354. The development and validation of the body shape questionnaire. Int J Eat Disord. 1987;6:485-94.
  15. 355. Raich R, Mora M, Soler A, Ávila C, Clos I, Zapater L. Adaptación de un instrumento de evaluación de la insatisfacción corporal. Clínica y Salud. 1996;7:51-66.
  16. 356. Collins M. Body figure perceptions and preferences among preadolescent children. Int J Eat Disord. 1991;10:199-208.
  17. 357. Probst M, Vandereycken W, Coppenolle H, Vanderlinden J. The Body Attitude Test for patients with an eating disorder: Psychometric characteristics of a new questionnaire. Eat Disord. 1995;3:133-44.
  18. 358. Gila A, Castro J, Gómez MJ, Toro J, Salamero M. The Body Attitude Test: validation of the Spanish version. EatWeight Disord. 1999;4(4):175-8.
  19. 359. Mendelson BK,White DR. Relation between body-esteem and self-esteem of obese and normal children. Percept Mot Skills. 1982;54(3):899-905.
  20. 360. SperberAD. Translation and validation of study instruments for cross-cultural research. Gastroenterology. 2004;126(1 Suppl 1):S124-S128.
  21. 361. Saucedo T, Cantú N. Trastornos de la conducta alimentaria: Influencia sociocultural en púberes de ambos sexos. Psicol Soc Mex. 2000;9:128-33.
  22. 362. Patton JH, Stanford MS, Barratt ES. Factor structure of the Barratt impulsiveness scale. J Clin Psychol. 1995;51(6):768-74.
  23. 363. Oquendo M, Baca-García E, Graver R, Morales M, MontalvanV, Mann J. Spanish adaptation of the Barratt Impulsiveness Scale (BIS-11). Eur J Psychiatry. 2001;15:147-55.
  24. 364. Spielberger C, Gorsuch R, Lushene R. STAI Manual for the State-Trait Anxiety Inventory. Palo Alto: Consulting Psychologist Press; 1970.
  25. 365. Cuestionario de autoevaluación Ansiedad Estado / Rasgo (STAI).Versión española adaptada por TEA; 1982.
  26. 366. Spielberger C. Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo para niños STAIC. Palo Alto, CA; 1973
  27. 367. STAIC Inventario de Ansiedad Estado Rasgo. Madrid: TEA; 1988.
  28. 368. Hamilton M. The assessment of anxiety states by rating. Br J Med Psychol. 1959;32(1):50-5.
  29. 369. Lobo A, Chamorro L.Validación de las versiones en español de la Montgomery-Asberg Depression Rating Scale y la Hamilton Anxiety Rating Scale para la evaluacion de la depresion y de la ansiedad. Med Clin (Barc). 2002;118(13):493-9.
  30. 370. Ezpeleta L,Toro J, Granero R, de la Osa N. Cuestionario CETA. Bellaterra: UniversidadAutónoma de Barcelona.
  31. 371. Beck AT,Ward CH, Mendelson M, Mock J, Erbaugh J. An inventory for measuring depression. Arch Gen Psychiatry. 1961;4:561-71.
  32. 372. Conde C, Useros E. Adaptación castellana de la escala de evaluación conductual para la depresión de Beck. Rev Psiquiatr Psicol Med Eur Am Lat. 1975;12:217-36.
  33. 373. Sanz Fernández J,Vázquez C, Navarro M.Adaptación española del Inventario para la Depresión de Beck-II (BDI-II): propiedades psicométricas en estudiantes universitarios. Anal Modif Conducta. 2003;29(124):239-88.
  34. 374. Hamilton M.A eating scale for depression. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 1960;23:56-62.
  35. 375. Kovacs M. Children's Depression Inventory (CDI). Toronto: Multi-Health Systems Inc.; 1992.
  36. 376. Del Barrio V, Carrasco M. Adaptación española del CDI. TEA; 2004.
  37. 377. Millon T. Toward a new personology: an evolutionary model. New York, NY (US):Wiley- Interscience - Ediciones TEA; 1990.
  38. 378. Cardenal V, Ortiz-Tallo M, Sánchez P. Inventario clínico multiaxial de Millon. MCMI-III. TEA; 2008.
  39. 379. Aguirre Llagostera G. Adaptación español del MACI. TEA; 2004.
  40. 380. Cloninger CR, Przybeck T, Svrakic D,Wetzel R. The Temperament and Character Inventory (TCI): a guide to its development and use. St. Louis, Missouri (US): Center for Psychobiology of Personality.
  41. 381. Gutiérrez J, Bayón C, Valero J, Labad A, Cloninger C, Fernández-Aranda F. Inventario del temperamento y el carácter-revisado (TCI-R). Baremación y datos normativos en una muestra de población general. Actas Esp Psiquiatr. 2004;32(1):8-15.
  42. 382. Gutiérrez F, Torrens M, Boget T, Martín-Santos R, Sangorrín J, Pérez G, et al. Psychometric properties of the Temperament and Character Inventory (TCI) questionnaire in a Spanish psychiatric population. Acta Psychiatr Scand. 2001;103:143-7.
  43. 383. Loranger A, Janca A, Sartorius N. Assessment and Diagnosis of Personality Disorders: The ICD-10 International Personality Disorder Examination (IPDE); 1997.
  44. 384. López-Ibor, Pérez Urdaniz, Rubio Larrosa. International personality disorder examination. Madrid: Meditor; 1996.
  45. 385. Goodman WK, Price LH, Rasmussen SA, Mazure C, Fleischmann RL, Hill CL, et al. The Yale-Brown obsessive compulsive scale. I. Development, use, and reliability. Arch Gen Psychiatry. 1989;46(11):1006-11.
  46. 386. Sal y Rosas HJ,Vega-Dienstmaier J, Mazzotti G,Vidal H, Guimas B, Adrianzén, et al.Validación de una versión en español de la Escala Yale - Brown para el trastorno obsesivo-compulsivo. Actas Esp Psiquiatr. 2002;30:30-5.
  47. 387. Ulloa R, de la Peña F, Higuera F, Palacios L, Nicolini H, Ávila JM. Estudio de validez y confiabilidad de la versión en español de la escalaYale-Brown del trastorno obsesivo compulsivo para niños y adolescentes. Actas Esp Psiquiatr. 2004;32(5):259-63.

Última actualización: abril 2009

Logo del Ministerio de Sanidad y Consumo Logo del Plan de Calidad del Sistema Nacional de SaludAgència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques de Cataluña

Copyright | Ayuda | Mapa