La localización de la infección del tracto urinario (ITU) en la población pediátrica tiene implicaciones terapéuticas y pronósticas. La afectación gammagráfica se considera el “patrón oro” o patrón de referencia en el diagnóstico de PNA.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, se ha evaluado la validez diagnóstica de determinados síntomas y signos clínicos (fiebre y duración de la misma, vómitos, diarrea, dolor abdominal, rechazo de alimento, irritabilidad), así como la validez diagnóstica de datos bioquímicos en sangre y orina (PCr, PCT, VSG, leucocitosis, PmN, Osmo, mAo, NAGo, proteinuria de bajo peso molecular, interleukinas), para el diagnóstico de PNA, tomando como referencia los resultados de la gammagrafía renal (DmSA).
Los signos y síntomas (fiebre y duración de la misma, vómitos, diarrea, dolor abdominal, rechazo alimento, irritabilidad) presentes en población pediátrica con sospecha de ITU o ITU confirmada, independientemente de la edad, de forma aislada son poco precisos para confirmar o descartar una PNA (CPP < 5, CPN > 0,2)11,17,71-77.
La mayoría de parámetros analíticos analizados en sangre (leucocitos, PMN, VSG, PCR, IL-6 e IL-8) presentes en población pediátrica con sospecha de ITU o ITU confirmada, independientemente de la edad, son poco precisos para confirmar de forma aislada la PNA (CPP < 5)11,17,71,72,74-85.
La presencia aislada de PCT ≥ 0,5-0,6 ng/mL parece un buen marcador para predecir PNA (OR 14,25; IC95% 4,7 a 43,23), en población pediátrica (CPP > 5-10)86.
La presencia conjunta de PCT ≥ 0,85 ng/mL y PCR≥ 35mg/L parece un buen marcador para predecir PNA en población pediátrica (S 78%; IC95% 57 a 91) y (E 100%; IC95% 88 a 100)72.
La mayoría de parámetros analizados en orina (MAo, NAGo, proteínas de bajo peso molecular, IL-6, IL-8 e IL-1b) presentes en los pacientes pediátricos con sospecha de ITU o ITU confirmada, independientemente de la edad, son poco precisos para confirmar o descartar una PNA (CPP < 5, CPN ≥ 0,2)11,71,78-80,85, salvo la presencia de IL-6 en orina> 15 pg/mL (CPP 6,6)78.
El 83% de los pacientes pediátricos con alteraciones en la DMSA en fase aguda presentan osmolalidad urinaria máxima reducida87.
| √ | Se debe sospechar afectación renal aguda (PNA) ante la presencia de fiebre elevada ≥ 38,5 ºC y/o afectación sistémica. |
| C | Se debe sospechar afectación renal aguda (PNA) ante la elevación de los reactantes de fase aguda PCR y/o PCT, especialmente esta última. |
| C | Se debe sospechar afectación renal aguda (PNA) ante la presencia de IL-6 en orina > 15 pg/mL. |
| √ | Se debe sospechar afectación renal aguda (PNA) ante la presencia de un defecto en la capacidad de concentración renal, es decir, osmolalidad urinaria máxima reducida comprobada mediante prueba diagnóstica apropiada. |
| B | Ante la ausencia de síntomas y/o signos clínicos (fiebre, dolor abdominal o afectación del estado general), junto a elevación leve o normalidad de los reactantes de fase aguda (PCR < 20 mg/L, PCT < 0,5 ng/mL, VSG < 10 mm/h y/o IL-6 en suero < 4 pg/mL) u osmolalidad espontánea normal, no se debe de sospechar de afectación parenquimatosa renal. |
| √ | Aunque los estudios analíticos nos ayudan al diagnóstico de localización de la ITU, su realización de forma rutinaria no es imprescindible para el manejo y tratamiento de la misma. |
Última actualización: abril 2012


