¿Qué tipo de exploraciones se realizan cuando
aparece una ITU?
Existe una relación entre ITU y anomalías o malformaciones de las vías urinarias. Por este motivo
tras el diagnóstico de una ITU, puede ser necesario realizar algunas exploraciones adicionales.
En primer lugar, es importante conocer el resultado de las ecografías realizadas durante el
embarazo, para de este modo ver el desarrollo del tracto urinario durante la gestación.
El tipo de exploraciones a realizar puede variar de un centro sanitario a otro, debido a que los
protocolos de actuación no son homogéneos y están adaptados a las particularidades de cada
centro. La indicación de estas pruebas dependerá de los antecedentes familiares de alteraciones
del tracto urinario, la edad del paciente cuando se realiza el diagnóstico, la gravedad de la ITU, si
ha tenido recurrencias o no, si existen otras malformaciones en otros aparatos, o según la
respuesta del paciente al tratamiento.
En cualquier caso, las pruebas más frecuentemente utilizadas son las siguientes:
-
Ecografía de riñón y vía urinaria, incluyendo vejiga.
Es una exploración inocua, no invasiva, ya que no requiere de la inyección de ningún tipo
de contraste y que no presenta efectos secundarios. Es útil para detectar malformaciones, defectos de riñón
o vías urinarias.Aspecto de gravedad que presente el niño o la niña, a juicio del médico
que le atienda.
-
Gammagrafía renal.
Esta prueba consiste en administrar un contraste radiactivo mediante inyección intravenosa y permite conocer si
existe daño en los riñones, agudo (temporal) o crónico (permanente). Puede hacerse en la fase aguda,
es decir, pocos días después de la ITU o después de transcurridos 6-12 meses desde la ITU.
La sustancia administrada no tiene ningún efecto de tipo reacción alérgica y en un niño o
niña de unos 5 años de edad produce una radiación similar a la de 16 radiografías de tórax.
Imposibilidad de hacer un control del proceso.
-
Los estudios cistográficos
sirven para estudiar la existencia de reflujo vesicoureteral o de
anomalías de la vejiga o de la uretra. La técnica consiste en introducir una sonda en la
vejiga urinaria e inyectar una sustancia que actúa de contraste. Los riesgos de la prueba
son derivados del sondaje, por las molestias del mismo y la radiación que supone si se
hace mediante radiología o isótopos. Esta prueba puede estar indicada en el episodio
agudo (pocos días después de la ITU) o pasados 1-2 meses tras finalizar el tratamiento de
la ITU. En un niño o una niña de unos 5 años de edad, esta prueba produce una radiación
similar a la de 20 o 32 radiografías de tórax, dependiendo del tipo de prueba.
-
En casos muy concretos puede ser necesario indicar otro tipo de exploración, como la
urografía intravenosa. Esta prueba consiste en inyectar un contraste que contiene yodo
por vía intravenosa para obtener una imagen fotográfica del riñón y las vías urinarias, y
detalles anatómicos de las mismas. Presenta los riesgos de radiación y posibilidad de
reacción alérgica al contraste inyectado. Esta prueba en un niño o una niña de 5 años de
edad produce una radiación equivalente a la de 44 radiografías de tórax.
-
En algunos casos también se deberá hacer análisis de sangre y orina
para estudiar la función del riñón.
|
|
|
|
-
Dada la importancia de las malformaciones u otras alteraciones estructurales
y funcionales de la vía urinaria como factor favorecedor de la ITU, es posible
que haya que realizar algunas pruebas para su detección.
-
Estas pruebas pueden incluir análisis de sangre y orina para evaluar el
funcionamiento de los riñones.
-
Como norma general para la realización de este tipo de pruebas, no se necesita
hospitalización.
|
|
|
|
|